Por: Equipo Pueblo En Armas
La obra “Sucre, su alma escrita en papel”, una compilación del Dr. Sandalio Ernesto Coronel González y el Ingeniero Yehudah Daniel Shukrun Levy, ambos de la FUNDACIÓN SUCRE, constituye una propuesta metódica para el aprendizaje y la investigación del Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio Joseph Francisco De Sucre Y Alcalá. El libro fue impreso por la Editorial Hormiguero, de la UNIVERSIDAD MILITAR BOLIVARIANA DE VENEZUELA.
Del libro de estos dos sucrenses de convicción que han copilado el trabajo de varios autores retomaremos en estas líneas algunas ideas del Capitulo VIII, “Su alma escrita en el papel, 314 fragmentos”.
“El carácter define el destino de los hombres decía Heráclito de Efesio; ese carácter en Sucre viene de sus orígenes familiares, su linaje militar, su educación en el hogar y formación intelectual, en su niñez en la Cumaná de 1800 y en la Caracas de 1805 en la Academia de Ingeniería Militar. Aprendió el amor por la lectura como una constante en la búsqueda de la información y en escribir de su propia mano. Es el único oficial del ejército a quien El Libertador le elabora una biografía titulada “Resumen Sucinto de la Vida del General Sucre por Simón Bolívar Lima 1825”, allí El Libertador dice de Sucre: ”El General Sucre escribió con sus manos un sin fin de documentos para impugnar a los enemigos del Perú y de la libertad; para sostener a los buenos, para confortar a los que empezaban a desfallecer por los prestigios del error triunfante.
El General Sucre, escribía a sus amigos…”; otra prueba de la pasión de Sucre por la escritura la apreciamos en el Libro Recuerdos donde el General Francisco Burdet O’Connor manifiesta: “Sucre era un trabajador infatigable, pasaba las noches escribiendo sin descanso, él mismo, de su propio puño, a las autoridades locales, curas, etc., y su actividad y laboriosidad nos tenían a todos admirados.”; el mismo Sucre le escribe en una carta al Coronel José Gabriel Pérez lo siguiente: “Estoy cansado de escribir hoy: no sé qué haga para buscar quien me ayude. Sin jefe de Estado Mayor, sin secretario, tengo yo que hacerlo todo; el tiempo no me alcanza y el ejército se priva de mi trabajo activo. Estoy, además, enfermo del pecho y no puedo escribir sin acostarme muerto de cansancio y de dolor. Otras veces escribía día y noche.” En sus miles de cartas están reflejados sus pensamientos, sus ideas, sus sueños, su alma escrita en el papel, a continuación, veremos 314 fragmentos de algunas de sus cartas, oficios, decretos, arengas hasta el año 1825, un periodo de gran importancia en la vida de Mariscal Sucre y la Independencia de América, El Libertador Simón Bolívar escribió sobre la batalla lo siguiente:
“La batalla de Ayacucho es la cumbre de la gloria americana, y la obra del General Sucre. La disposición de ella ha sido perfecta, y su ejecución divina… Las generaciones venideras esperan la victoria de Ayacucho para bendecirla y contemplarla sentada en el trono de la libertad, dictando a los americanos el ejercicio de sus derechos, y el imperio sagrado de la naturaleza…Usted. Está llamado a los más altos destinos, y yo preveo que Usted. es el rival de mi gloria.”
En los 314 fragmentos de sus documentos, apreciaremos el carácter, el temple, la modestia, la magnanimidad, la severidad, el amor, la fe, la bondad, su lealtad, sus virtudes, en fin, observaremos su legado y su alma escrita en el papel.
Aquí dejamos 10 de esos fragmentos:
1. Persuadido que un pueblo no puede ser libre, si la sociedad que lo compone no conoce sus deberes y sus derechos, he consagrado un cuidado especial a la educación pública.
2. No me es deshonroso, señores, confesar que, formado en medio de la Revolución y de la guerra, mi educación es la de un soldado, y que apenas conozco estos negocios.
3. Las cosas van marchando aquí muy regularmente; los establecimientos de educación los he empezado a arreglar por Cochabamba.
4. El estímulo a los hombres aplicados y laboriosos y el fomento de cuanto tenga por objeto la enseñanza y la ilustración, son consideraciones que jamás debe perder de vista un gobierno que quiera los bienes sólidos y duraderos de los pueblos que administra.
5. Cuando yo estaba herido y corriendo mil riesgos de la vida, por sostener con los deberes de mi puesto el honor de Colombia, la reputación de sus armas y las glorias del Libertador. Ningún colombiano se ha hallado tan en el caso de probar su patriotismo como yo lo he hecho y como lo he probado.
6. Siguiendo los principios de un hombre recto, he observado el de que en política no hay ni amistad ni odio, ni otros deberes que llenar, sino la dicha del pueblo que se gobierna, la conservación de sus leyes, su independencia y su libertad. Vosotros sois los escogidos por la fortuna para terminar la libertad de la patria y completar a la República los bienes de la libertad y de la independencia. Ningún esfuerzo bastará a llenar esta elección, con que el cielo os ha favorecido.
7. El ejército, ¡este cuerpo que justamente se ha llamado la virtud armada! ha preferido sufrir miserias, que exigir gravámenes a sus hermanos; así ninguna contribución ha pesado hasta hoy sobre un ciudadano.
8. Absoluto convencimiento de la identidad de causa en los americanos que poseídos únicamente del amor patrio deben pensar sólo en combatir los enemigos y en llevar adelante la marcha de la independencia.
9. Un solo ejército español es el que mancha hoy con sus plantas el suelo peruano; y la américa del mediodía no reconoce otro enemigo contra quién dirigir sus comunes esfuerzos. 10. ¡Soldados! el hijo de la victoria ha pisado al Perú. el ilustre Bolívar llegó a las playas de lima, y a su sombra desaparecen los peligros de la patria.
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