UN LASTRE LLAMADO BIDENINFLACIÓN.

Por Miguel Ernesto Salazar

La semana pasada la secretaria del Tesoro de Estados Unidos Janet Yellen, tuvo un lapsus mental, algo típico en los integrantes de la administración de Biden, hizo algo inusual para el mundo político de Washington: admitió haber cometido un error. En una entrevista a CNN sobre la situación económica que atraviesa los Estados Unidos, Yellen comentó sobre sus predicciones del año pasado, donde había manifestado que los precios se mantendrían bajo control: “Me equivoqué entonces sobre el camino que tomaría la inflación”.

Cuando amplios sectores estadounidenses, incluso dentro del propio Partido Demócrata, alertaban que el plan de estímulo de 1,9 billones de dólares de la administración Biden iba hacer hervir a la economía, Yellen sentenció  que riesgo de inflación era «pequeño» y «manejable», y un par de meses después por si alguno tenía aún alguna duda, dijo: «la inflación va a ser un problema”. A la Secretaria del Tesoro se le sumó el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, quien no tardó en apoyarla y explicar que la inflación sería “transitoria” (tal como las guerras que los demócratas suelen proclamarles a los pueblos del mundo). A la inflación, los aumentos generalizados de productos y servicios le sirvieron de combustible, siendo los índices de vivienda, gasolina y alimentos los que más contribuyeron a darle vida a un fuego que se esparce de manera incontrolable. Después de caer en abril, el índice de energía en los Estados Unidos aumentó un 3.9% durante el mes con el índice de gasolina subiendo un 4.1% hasta llegar al 5%. El índice de alimentos aumentó un 1,2 por ciento en mayo, mientras que el índice de alimentos en el hogar aumentó un 1.4%, según un comunicado de prensa oficial de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).

Veamos este solo ejemplo con el aumento de la gasolina; el auto más vendido en los Estados Unidos durante el 2021 fue un Ford modelo F-150, éste posee un tanque de gasolina con una capacidad que puede variar entre los 87 a 100 litros. Un galón equivale a 3.9 litros aproximadamente y cuesta actualmente 5$, llenar un tanque de 87 litros equivale a gastar 112$. El salario mínimo “Federal” está alrededor de 7.25% la hora, variando el mismo en los diversos Estados que comprenden la nación estadounidense, que puede ubicarse en una media de 15$ la hora. Saque usted mismo sus cuentas, recordemos que hay sueño americano pero como diría aquel personaje, el “Hermano Coco”, interpretado por el humorista venezolano Pedro Soto, “la fe mueve montañas pero hay que pagar”. Otro dato interesante es lo que llaman el “Índice de Miseria”, que actualmente se sitúa en un 12.18%. El fundador y director ejecutivo de Compound Capital Advisors, Charlie Bilello, tuitió el viernes pasado: “El sentimiento del consumidor de EE. UU. nunca ha sido más bajo de lo que es hoy”, alcanzando niveles históricos.

Una encuesta, publicada por Financial Times, realizada a 47 economistas estadounidenses, ha señalado que 7 de cada 10 economistas, consideran que habrá una recesión en los Estados Unidos en el próximo año, un 2% sostuvo que se daría este mismo año 2022, un 9% que comenzará en el primer trimestre del 2024 mientras que el 21% indicó que una recesión de la economía estadounidense ocurrirá a finales del 2024 o un poco más. ¿Esta crisis económica en los Estados Unidos qué efectos tendrá en la economía global? ¿Qué tanto golpeará esta recesión a Latinoamérica? Lo que es seguro es que en Venezuela, el tsunami llegará pero encontrará un fuerte muro de contención levantado en tiempos de bloqueo  y de guerra económica que mitigará la fuerza del choque. El tiro parece que le ha salido por la culata a quienes pretendían “hacer chillar a la economía” venezolana.

Para justificar este escenario negativo, no ha tardado Joe Biden en achacarle la culpa de la situación en gran medida a su antecesor, Donald Trump y otra medida un poco menor a la primera, a Putin. Lo que no puede esconder Biden, en sondeo nacional realizado por la cadena NBC News, es que solo un 22% cree que Estados Unidos va en un rumbo correcto y sólo el 39% respalda la gestión de Biden como Presidente.

Entendemos  que no está bien citarse uno mismo, es como diría el filósofo del Zulia un autosuicidio en términos literarios, sin embargo voy volver a pecar, en marzo del año pasado, en un artículo que titulamos, “Bye Joe. ¿Hello Donald? ¡Welcome Nuevo Orden!”, señalamos: “Sin ánimos de pretender ser pitoniso, ni mucho menos emular el programa de Tves de “Así fue” con la profesora Arischa, ni intención de seguir los pasos de mi amigo Manuelito en Carupano o retrotraerme al dilema de los científicos Tony Newman y Douglas Phillips, en aquella famosa serie de Tv creada por Irwin Allen llamada “El Túnel del Tiempo”, los hechos van demostrando, contra la opción del propio Joe de presentarse para las elecciones presidenciales del 2024, que el actual presidente demócrata no termina su mandato. Los acontecimientos en marcha son más grandes que la capacidad de Biden para hacer frente a ellos, su directriz de “diplomacia con fuerza” algo parecido a “Paz a través de la fuerza”, vieja consigna republicana que siempre le ha gustado al demócrata de turno en el Salón Oval, puede llevarlo a ceder el poder antes del 2024”. Hoy, en junio de 2022, no solo sostenemos que Joe Biden no sobrevivirá a su periodo de gobierno (acordémonos de la renuncia de Benedicto XVI) tampoco se presentará como candidato a la reelección al 2024, aunque la portadora de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, vaticine lo contrario. A los Demócratas les está costando esa carga tan pesada en lo que se ha convertido Biden. Estamos convencidos que Kamala Harris, la “Presidenta Harris”, terminará asumiendo la presidencia de los Estados Unidos y llegaremos al 2024 con la certeza que Trump o algún allegado a él (como Ivanka Trump) o lo que sobreviva al Comité del 6 de Enero tendrá nuevamente el camino a la Casa Blanca o lo que quede de ella.

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