Microhistoria de la OPEP. Parte I.

Por Dario Di Zacomo (Buenos Aires, Argentina) 

Esta rápida recorrida por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), busca desempolvar en la memoria aspectos fundamentales de su historia, haciendo registro del papel jugado por esta organización en el mercado mundial petrolero.  

A los inicios de la década de los sesenta del siglo XX el negocio petrolero, es decir, la exploración, explotación, refinación y comercialización, estaba en manos de siete compañías transnacionales, bautizadas irónicamente por Enrico Mattei como las “siete hermanas”. Estas empresas eran las siguientes: la Standard Oil of New Jersey (Esso), de capital norteamericano, más tarde ExxonMobil; la Royal Dutch Shell, conformada por una asociación de capitales oficiales holandeses y británicos; la Anglo-Iranian Oil Company (AIOC), que luego pasó a ser la British Petroleum (BP), también de capital británico; la estadounidense Standard Oil of New York, luego conocida como Mobil; la Standard Oil of California, luego Chevron,  que se fusionaría con Texaco para formar ChevronTexaco; la Gulf Oil Corporation, que en 1985 fue adquirida casi totalmente por Chevron y la parte restante por BP; y finalmente la Texaco. Estas empresas controlaban el mercado petrolero con intereses comerciales correspondientes a la acumulación de riqueza de sus países de origen, y dado que los crudos estaban en mayor porcentaje en países no industrializados, estas empresas ejercían una importante presión sobre los acontecimientos políticos y militares de las naciones que poseían el recurso petrolero.

Como iniciativa de los acuerdos hechos entre Arabia Saudita y Venezuela en el I Congreso Petrolero Árabe, realizado en El Cairo en 1959, nace la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el 14 de septiembre de 1960 en Bagdad, conformada por Arabia Saudita, Irak, Irán, Kuwait y Venezuela; años después se le unirían otras naciones como Angola, Argelia, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Nigeria, Qatar y Libia. El ministro de hidrocarburos venezolano para la época Juan Pablo Pérez Alfonzo e ideólogo principal de la iniciativa, visualiza la organización como un «…instrumento de defensa de los precios para evitar el despilfarro económico del petróleo que se agota sin posibilidad de renovarse» (Balestrini, 1989, pág. 81).

La OPEP buscaba establecer medidas que contuvieran el control desproporcionado de las transnacionales petroleras sobre todos los aspectos del negocio, es un acto de reivindicación de soberanía de los gobiernos de los Estados dueños de importantes reservas petroleras con la intención de trascender su lugar como simples arrendatarios del suelo y enfrentar las acciones unilaterales de las “siete hermanas”.

La organización de países petroleros, a grandes rasgos, sostenía los siguientes objetivos: 1) Coordinar y unificar la política petrolera de los países miembros; 2) asegurar la estabilidad de los precios del petróleo en los mercados internacionales; 3) eliminar las fluctuaciones perjudiciales e innecesarias de precios; y, 4) afirmar un ingreso estable a los países productores y un suministro de petróleo eficiente, regular y económico a las naciones consumidoras.

Otra importante razón que estimuló la conformación de la OPEP, se encontraba en la incapacidad de las llamadas “Siete Hermanas” para fijar los precios del petróleo y controlar las inversiones que se habían realizado en todo el mundo, de acuerdo con los objetivos del llamado “convenio secreto de operación Achnacarry” de 1928, donde las multinacionales acordaron apoderarse de: i) todas las áreas de producción fuera de Estados Unidos; ii) todas las operaciones foráneas de refinación; iii) todas las patentes, conocimientos y tecnologías que se refiriesen a la refinación, exploración y explotación; iv) dividirse los mercados mundiales; v) fijar los precios mundiales para los crudos y derivados; y, vi) controlar los oleoductos y las facilidades de transporte a escala mundial.

El acuerdo de “Achnacarry”  comenzó a hacer agua al entrar otras empresas en el negocio petrolero internacional, como el caso del crudo soviético en el mercado europeo y la aparición de empresas petroleras independientes, que también ofrecían crudo a precios más bajos de los fijados por las Siete Hermanas. Estos acontecimientos estimularon la creación de la OPEP y le permitieron su permanencia, ya que el mercado petrolero demandaba una mayor estabilidad.

Desde su fundación la OPEP advirtió que sus miembros no podían permanecer indiferentes frente al manejo que las compañías multinacionales hacían de las modificaciones de los precios, podemos ver que ya para la Resolución OPEP I.1 de septiembre de 1960, la organización comenzó a exigir de las compañías multinacionales petroleras la fijación de precios “estables y libres de toda fluctuación innecesaria” (OPEC, 1973). De esta manera, la OPEP comenzó a idear diferentes y posibles mecanismos para estabilizar los precios del crudo, el que surgió de inmediato fue el referido a la restricción de la producción; así, durante varios años la organización mantuvo su intención expresada en objetivos para afinar este mecanismo; de esto dan cuenta diferentes resoluciones de la organización como: la Resolución II.13 de 1961, donde se señala la necesidad de llevar a cabo el estudio de un “prorrateo internacional” de la producción; de igual manera en la Resolución III.20 de 1961, se consideró como valiosa una propuesta venezolana de la Comisión Coordinadora para la Conservación y Comercio de los Hidrocarburos, donde se proponía una medida para contribuir al control de la producción; también la Resolución IV.32 de 1962, señala como importante componente de la estructura de los precios petroleros, un mecanismo que vinculase los precios de los crudos con los precios de los bienes de los países de los cuales los miembros tenían necesidad de importaciones; en la Resolución IX.61 de 1965, se resolvió adoptar como medida provisional un plan que estableciera incrementos racionales de la producción para satisfacer la demanda mundial estimada y someter un programa de producción a la consideración de los gobiernos de los países miembros OPEP para su aprobación; para 1967 en la Resolución XIV.64 se reafirma la convicción de un programa de producción conjunta entre las compañías multinacionales petroleras y los gobiernos de los países OPEP, como un instrumento para conseguir los objetivos fundamentales de la organización de estabilizar y mantener los precios del petróleo (OPEC, 1973).

Ahora bien, ninguna de estas recomendaciones (y otras en esa misma dirección) logró alcanzar su objetivo, y fueron imposibles de ejecutar para el momento de su pronunciamiento, pasarían muchos años desde su fundación para que la OPEP lograra incidir realmente en el control de los precios del crudo sobre la base del incremento o reducción de la producción. Esta imposibilidad de actuar directamente sobre los precios por medio de restringir la producción no alcanzo su objetivo, en gran medida al no poseer sus Estados miembros control soberano sobre la producción de petróleo que llevaban adelante las transnacionales en sus territorios.

Así que, después de varios años, al final de la década del sesenta el esfuerzo por influir en la producción fue quedando como parte de otra estrategia; más bien, se fortaleció, el diseño de impuestos confiscatorios acordes al modelo rentista. No podemos olvidar que los Estados miembros de la OPEP para los años sesenta fungían aun como terratenientes arrendatarios ante las transnacionales petroleras. A pesar que en la intención de Juan Pablo Pérez Alfonso, ideólogo del proceso OPEP, el control de la producción fue siempre un principal objetivo.

La OPEP alcanzó importantes éxitos en estos primeros años de vida, los cuales establecieron precedentes en las distintas formas de negociar los Estados con las transnacionales petroleras, más aun cuando hasta la fecha no se habían dado situaciones de negociación conjunta de los Estados dueños del recurso hidrocarburífico con las compañías que lo explotaban en sus territorios. Entre los aspectos más resaltantes obtenidos por los Estados OPEP, tenemos: El petróleo se cancelaría, en adelante, sobre la base de precios cotizados no menores a los que prevalecían para agosto de 1960; el cálculo de las regalías no serán consideradas más como un crédito contra las obligaciones fiscales del impuesto sobre la renta; Los montos de los descuentos de los gastos de mercadeo (market expenses) que las compañías hacían en sus operaciones dejaron de ser considerados; y finalmente, los mecanismos para el pago de la renta por la explotación del petróleo fueron reactualizados y se obtuvieron mejores ingresos para los países.

Textos consultados:

-Balestrini, C. (1989). Vigencia del Pensamiento de Juan Pablo Peréz Alfonso. En:ance.msinfo.info/bases/biblo/texto/BA/BA.11.06.pd

-Organization of the Petroleum Exporting Countries OPEC. (1973). OPEC: Official Resolutions and Press Releases 1960-1990. Vienna: The Secretariat, Organization of the Petroleum Exporting Countries.

-Ruiz-Caro, A. (Abril de 2001). El papel de la OPEP en el comportamiento del mercado petrolero internacional. (P. d. Unidas, Ed.). En: www.cepal.org/publicaciones/xml/2/6572/lcl1514-p-e.pdf

-Ruptura, Comisión Ideológica. (1977). El imperialismo petrolero y la revolución venezolana (Vol. II: Las ganancias extraordinarias y la soberanía nacional). Caracas: Ruptura.

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