EL IMPERIO ESTADOUNIDENSE ES UN ASESINO SERIAL CON CARA SONRIENTE – COMENTARIO

Por Ángel Colmenares

El artículo que hoy copiamos no requiere de mayores comentarios, pues su contundente lógica no deja mucho lugar a las dudas. Sin embargo, consideramos sumergirnos un poco en la historia para intentar una ilación que nos ayude a ratificar o negar lo referido en el trabajo comentado y a entender mejor lo expuesto.

Obviamente, el artículo de la señora JOHNSTONE tiene como leit-motiv a los personajes que se enfrentaron como candidatos presidenciales en las recientes elecciones de los Estados Unidos, y por cuanto el vencedor de esa contienda parece ser Joe BIDEN, comenzaremos por recordar que en 1982, cuando el capital imponía a su “escuela de Chicago” desde el triángulo Reagan-Thatcher-Pinochet. Y bajo la consigna “TINA” (“There Is Not Alternative” o No hay alternativa), el entonces senador por Delaware apoyó a Inglaterra en el conflicto armado de las islas “Malvinas”, declarando que Argentina había sido el agresor, mientras el Secretario de Estado de EEUU, el general Alexander HAIG, rechazaba la activación del TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca), organizado (“en nombre de los pueblos”, por supuesto) para la defensa de los países latinoamericanos ante un hipotético ataque de “otra potencia”, entre las cuales parece no haber estado incluido el Reino Unido.

El señor BIDEN fue vicepresidente de Estados Unidos bajo Barack Obama, quien ordenó y ejecutó bombardeos contra Afganistán, Pakistán, Libia, Yemen, Somalia, Irak y Siria.

En un discurso pronunciado  el 28 de marzo de 2011 para justificar el ataque contra Libia, OBAMA dijo:  “Durante generaciones, Estados Unidos ha desempeñado una función única como pilar de la seguridad mundial y defensor de la libertad humana”, y “picando adelante” a los críticos que le señalaban estar contradiciendo sus ofertas electorales respecto a las políticas agresivas de que acusaba a BUSH,  exponía: «`“De hecho, gran parte de este debate en Washington ha presentado una falsa opción en lo que se refiere a Libia. Por una parte, algunos se preguntan por qué Estados Unidos tiene que intervenir en absoluto, incluso de manera limitada, en esta tierra distante. Argumentan que hay muchos lugares en el mundo donde civiles inocentes encaran una violencia brutal a manos de sus gobiernos, y no se puede esperar que Estados Unidos sea el policía del mundo, en especial cuando tenemos tantas necesidades apremiantes aquí en nuestro país.”«`


Y como para dejar bien claro de qué hablaba, remarcó: “Habrá veces, no obstante, cuando nuestra seguridad no se vea amenazada directamente, pero nuestros intereses y valores sí.”


Bombardear escuelas, hospitales y a una caravana de buses escolares en Yemen, donde millones de personas están condenadas a muerte debido a las agresiones militares realizadas por una coalición dirigida desde el gobierno estadounidense y cuyo ejecutor local es Arabia Saudí, nos da idea de los “intereses y valores” a que se refería el paraco Bama y que, cual muletilla ideológica, forma parte del discurso de todos sus congéneres.


A GADAFI de nada le valieron sus estrechas y amistosas relaciones con el mundo financiero occidental, sus aportes de la campaña electoral de Nicolás SARKOZY (más tarde juzgado por “asociación con malhechores”), sus negocios con el rey Juan Carlos, con el fascista AZNAR (muy feliz porque “el líder libio estaba haciendo exactamente el camino contrario al de Fidel CASTRO”) y con el “socialista” RODRÍGUEZ ZAPATERO.Tampoco le sirvió de mucho el acercamiento con Tony BLAIR, quien visitó Trípoli en 2003.


GADAFI aplicó inteligentemente el criterio de redistribución de la renta pues además de repartir dinero a candidatos presidenciales europeos y hacer negocios con hampones de alta gama, como el rey “emérito” de España, garantizó a sus connacionales un nivel de calidad de vida que para su momento era el más alto de África, índice que tampoco influyó para evitar la agresión militar que encabezó el gobierno de OBAMA, cuyo vicepresidente era BIDEN, quienes a sangre y fuego impusieron sus “intereses y valores” a un país que hasta el sol de hoy no ha superado el estado de entropía en que lo sumió la intervención militar acaudillada por las huestes del paraco Bama. 


Pero el gobierno estadounidense no es hegemón por el solo hecho de ser el más poderoso de la Tierra, sino que ejerce esa hegemonía para centralizar, controlar y dirigir, ignorando formalismos como ese de no autorizar el uso de las fuerzas armadas sin la venia de los aparatos jurídico-políticos del Estado.


En 1965, por ejemplo, el presidente Lyndon B. JOHNSON ordenó la ocupación militar [Operación “Power Pack”] de República Dominicana, solicitada entre otros por el general dominicano Elías WESSIN Y WESSIN, cuando eso jefe del Centro de Entrenamiento de las Fuerzas Armadas (CEFA), donde operaba un contingente de Infantería de Marina.


Quienes lavaron la cara a la dignidad desde las Fuerzas Armadas fueron militares al mando de los coroneles Francisco CAAMAÑO DEÑÓ y Manuel Ramón MONTES ARACHE. Y cómplice de esa agresión fue el sindicato de gobiernos de la OEA.


En esa línea tradicional de acción, OBAMA refería, en su discurso de marzo de 2011: “En esta operación, Estados Unidos no ha actuado solo. Por el contrario, se nos ha sumado una coalición fuerte y en aumento. En ella están nuestros aliados más cercanos — países como el Reino Unido, Francia, Canadá, Dinamarca, Noruega, Italia, España, Grecia, y Turquía — todos ellos han luchado junto a nosotros durante décadas. También se han unido países árabes como Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, que han optado por cumplir con sus responsabilidades de defender al pueblo libio.”


Esa es parte de la historia. Por allí andan los relatos escritos, las justificaciones, las legitimaciones, los alegatos, pero también las críticas, los balances, los testimonios personales, las filmaciones, las fotos…
… Y toda esa amalgama de sufrimientos, explotación, abusos, agresiones y crímenes que el imperialismo capitalista (del que el gobierno estadounidense hasta ahora ha sido el representante) ha ocasionado y ocasiona a toda la humanidad.


Todos tenemos sangre: nosotros en las venas.  TRUMP, BIDEN y sus iguales en las manos.

¿DÓNDE TIENEN A CARLOS LANZ? – ¡REGRÉSENLO VIVO!

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