Theotonio Dos Santos: redefiniendo la teoría del imperialismo

Por Dario Di Zacomo

Con un fuerte impacto de realidad conocimos algunos a Theotonio Dos Santos, arrastrándonos desde un precario y apresurado estudio del marxismo a la identificación de la compleja conformación de los Estados latinoamericanos y sus relaciones de dependencia. Este autor, fallecido apenas dos años atrás, había nacido en Carangola (Minas Gerais, Brasil) en 1936; su profunda investigación y análisis de las relaciones de explotación capitalista sobre nuestro continente, puede dividirse en tres periodos:

El primero se constituye entre finales de la década de los cincuenta hasta el golpe de Estado militar encabezado por Humberto de Alencar Castelo Branco contra el gobierno democrático del presidente João Goulart en 1964, con el consecuente paso a la clandestinidad de Dos Santos producto de la persecución política desatada por la dictadura. Sus trabajos para este periodo plantean una reinterpretación de la economía colonial brasilera, los elementos fundamentales que conformaron la posterior modernización agroexportadora, observando el destacado papel que juega el capital extranjero en la estructura de clases de la sociedad, principalmente en la economía de postguerra; así como también las limitaciones de la burguesía industrial para romper la dependencia tecnológica y superar la industrialización por sustitución de importaciones propia del periodo posterior a la crisis de  1929.  Todo ello impulsa a esta burguesía a trazar alianza de clase con los sectores latifundistas agroexportadores y abandonar las posiciones nacionalistas, propiciando condiciones para la penetración favorable del capital extranjero fundamentalmente en el sector industrial; Theotonio se adentra en develar el lugar que ocupan los diferentes sectores sociales en la estructura de clases brasilera, sus dimensiones y tendencias autoritarias en los sectores hegemónicos.

El segundo momento temporal lo vive el autor en el exilio. Chile y México son sus destinos, probablemente podríamos hablar de un doble exilio, ya que debe abandonar Chile, tras el golpe fascista de Augusto Pinochet contra el presidente mártir Salvador Allende. Durante este largo periodo que va hasta su retorno al Brasil en la primera mitad de la década del ochenta, ve la luz  Imperialismo y dependencia, obra fundamental de la teoría marxista de la dependencia latinoamericana, sus estructuras de clase, relaciones de subordinación y papel de la determinación externa en sus estructuras político-económicas.

Esta obra no se reduce a la sola interpretación del capitalismo periférico, su organización parte de la formación de la economía mundial monopólica, jerarquizada y competitiva como una dimensión indispensable de la base material de la acumulación de capital y punto de origen para la comprensión de los distintos capitalismos nacionales; constituidos éstos principalmente por la relación entre las burguesías de los países centrales y periféricos, y cómo inciden en la región en función del poder económico diferenciado que poseen, así como de las relaciones de competitividad y compromiso que se establecen. La teoría de la dependencia redefine la teoría del imperialismo, las condiciones de su hegemonía y la estructura de sus crisis. La  profundización del análisis de los modelos político-económicos latinoamericanos ve su dimensión en la puesta y adecuación de los ciclos de Kondratiev sobre la economía mundial, proporcionándole una de las razones de universalidad a su análisis.

A pesar que la obra Imperialismo y dependencia centra su análisis en Latinoamérica, anticipa la continuidad del esfuerzo del pensador brasilero en lo que se conocería después como la teoría del sistema mundo, al adentrarse en las complejidades del carácter central de la acumulación de capital como condicionante para las investigaciones de carácter regional o nacional.

El tercer periodo del pensamiento de Theotonio Dos Santos está comprendido desde su regreso al Brasil hasta su muerte, profundizando en las líneas de investigación que había desarrollado sobre nuestrAmérica a la luz de la transformación de la economía mundial en una economía planetaria y globalizada en sus estructuras productivas y procesos integrados de gestión. Defendiendo la necesidad de impulsar una transformación civilizatoria que se fundamente en la cooperación y no en la competencia, capaz de radicalizar la democracia con el desafío de enfrentar a las corporaciones multinacionales para abrir un período revolucionario de transición hacia el socialismo.

El capitalismo dependiente signa a nuestros pueblos, al tiempo también  determina la lucha por la soberanía y ahoga los esfuerzos por consolidar procesos de desarrollo. Las relaciones de dependencia son las que han permitido el desarrollo de los países centrales a costa de los periféricos, lo que establece el condicionamiento y sometimiento de las economías de los países no-desarrollados bajo las determinaciones, ciclos y dimensiones de las economías hegemónicas. Estas relaciones de dependencia muestran para Dos Santos al menos tres niveles: el de la economía mundial dirigida por monopolios tecnológicos, financieros y comerciales capitalistas; el de las relaciones económicas internacionales que impulsan la expansión de estos monopolios y establecen una división internacional del trabajo; y, el de la formación de estructuras internas en los países dependientes que asimilan positivamente estos condicionamientos y los redefinen sin romper con los intereses generales de los centros hegemónicos.

Es imperativo el análisis de las estructuras socioeconómicas de los países dependientes, para detectar los lugares de la concentración de la riqueza, sus mecanismos y recorridos de acumulación sobre la base de la sobreexplotación del trabajo producto de la apropiación de la plusvalía que la economía internacional hace de los países dependientes y la transferida internamente (en el entorno nacional) a las burguesías nacionales para sostener su tasa de ganancia, dinámica que implica una doble explotación que genera altos niveles de pobreza, miseria y subdesarrollo.

En los tiempos de la publicación de Imperialismo y dependencia la economía capitalista mundial presenta como país hegemónico que centraliza las tareas de su coordinación y restringe su anarquía, impulsando ideologías, formas de dependencia y patrones de división internacional del trabajo, a los Estados Unidos como continuador de un proceso o ciclo iniciado con el mercantilismo en el cual se alternaron el centro, España, Holanda e Inglaterra, con esfuerzos de otros países en disputa del control de la economía mundial, generándose inmensas crisis y periodos de desintegración de sus hegemonías. Probablemente estamos aproximándonos a una crisis de desplazamiento del centro de la economía capitalista mundial, algunos ven síntomas de ello, en cualquier caso exige a los movimientos sociales y revolucionarios mayores niveles de coordinación, intercambio y cooperación como elementos prioritarios de tácticas conjuntas que fortalezcan las luchas regionales, en un esfuerzo por mundializar también las luchas contra la exclusión económico-social, la discriminación étnica y de género, la precarización del trabajo, el apagón pedagógico, la entrega de nuestra información privada y su manipulación por corporaciones informáticas, en fin  la lucha por una vida libre de los valores del capitalismo.

Bibliografía

Dos Santos, Theotinio. Imperialismo y dependencia. Fundación Biblioteca Ayacucho, 2011. Caracas.

También te puede interesar