Las Lecciones de Carlos

Por Miguel Ernesto Salazar

En Memoria de Néstor González hermano y militante de la utopía.

Se cumplirán 300 horas sin que familiares, amigos y amigas, compañeros y compañeras de lucha sepan del destino de Carlos Lanz

Un artículo publicado en junio de este año y escrito por Carlos Lanz en Abril del 2016, lleva por  título, “Preguntas, directrices y contenidos abreviados del seminario sobre guerra no convencional y la defensa integral de la patria”, nos pone para el análisis once interrogantes claves para lograr precisar los embates de los enemigos de la patria que desde Washington trazan su política de aniquilamiento del Proyecto Bolivariano, concretado en este siglo XXI en el Chavismo, en esta oportunidad solo citaremos algunas que nos orientarán a entender cualquier pudiera ser el origen de las acciones que han llevado a la desaparición de Carlos:

“¿CUÁL ES EL PAPEL DE LA GUERRA EN LA CRISIS DEL CAPITAL? ¿QUIÉNES PROMUEVEN LAS GUERRAS Y QUE MODALIDAD ASUME LA MISMA EN LA ACTUAL COYUNTURA? ¿CUÁLES SON LOS VERTICES DE ESTA NUEVA ESTRATEGIA IMPERIAL? ¿CUÁLES SON LAS CARACTERISTICAS DE LAS OPERACIONES ENCUBIERTAS? ¿EN QUÉ CONSISTE LA NEGACION PAUSIBLE DE LAS OPERACIONES ENCUBIERTAS? ¿CUÁLES FUERZAS CLANDESTINAS INTERVIENEN EN LAS OPERACIONES ENCUBIERTAS? ¿CÓMO SE EXPRESA EN OUTSOURCING DE INTELIGENCIA EN LA NUEVA ESTRATEGIA IMPERIAL? ¿CÚAL ES EL CURSO DE ACCION EN LA DEFENSA INTEGRAL DEL PROCESO REVOLUCIONARIO?”

PIMERA LECCIÓN

La primera interrogante se despeja con la premisa desarrollada en el artículo, el complejo militar-industrial actúa como “locomotora de la actividad productiva vinculadas a la destrucción y reconstrucción de países intervenidos”. Impulsando para ello la guerra como un “estrategia anti-crisis: el relanzamiento de la ganancia, el control del petróleo y otras materias primas, el dominio de los mercados y el posesionamiento geopolítico”. De allí que Venezuela este en el ojo del huracán. Este orden de idea, el reciente libro presentado y que reúne los escritos de Cris González, María Alejandra Díaz, Ana Cristina Bracho, Pasqualina Curcio, María Fernanda Barreto y Larissa Costas, cuya terminación y publicación se aceleró a raíz de la fallida incursión mercenaria en la derrota “Operación Gedeón”;  “Venezuela: la joya de la corona. Entre la Pandemia y las amenazas de Guerra”,nos sirvede material de apoyo para complementar el análisis que nos plantea Carlos Lanz. “No obstante, en el terrible contexto que atraviesa el mundo, la máquina de hacer la guerra no se detuvo y continuó su frenético galope sin mirar a la humanidad en desgracia. Sin escrúpulo alguno, en el continente americano el ensañamiento contra Venezuela y Cuba prosiguió con toda “normalidad” por parte de los Estados Unidos, a pesar de los llamados de la Organización de Naciones Unidas (ONU) a cesar o, al menos, poner una pausa a los conflictos armados; pero, ocurrió todo lo contrario, las agresiones y medidas coercitivas contra ciertos países se incrementaron”, señala la compañera venezolana Cris González, a manera de introducción del libro. 

Los monopolios vinculados al lobby petrolero,  los emporios mediáticos y el complejo militar-industrial, que son denunciados por Carlos Lanz como el gobierno tras la sombra ha promovido la guerra en los escenarios del mundo. En este contexto, otro aporte del libro que hemos citado, esta vez en las líneas de María Fernanda Barreto, incluye uno de los elementos básicos a tener en cuenta en esta “estrategia anti-crisis” adelantada por Washington, es la participación activa de Colombia en este ajedrez bélico. “Hay indicios de que Colombia persiste en jugar ese triste papel”, en alusión a las “Batalla de los puentes”, agresión ocurrida a principios del 2019, Barreto precisa como  la nueva doctrina militar llamada «Damasco», con la cual las Fuerzas Militares colombianas se convierten en un aparato que puede ser comandado por cualquiera de los países OTAN a partir de 2020, la beligerancia asumida por el gobierno uribista en la convocatoria reiterada al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) contra Venezuela, los permanentes ejercicios militares conjuntos en la frontera colombiana y, por supuesto, la recientemente derrotada Operación Gedeón”.  Colombia se coloca entonces como pieza clave en la campaña de Washington y el “complejo militar-industrial” para aniquilar la Revolución Bolivariana, las últimas acciones del gobierno uribista de Duque lo demuestran. En primer lugar, el relanzamiento del “Plan Colombia” denominado “Colombia Crece”, contó con la presencia del Consejero de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Robert O`Brien y de  Mauricio Claver-Carone, asesor para asuntos latinoamericanos; el jefe del Comando Sur, Craig Faller; y Adam Boehler, director general de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos. A la firma del nuevo “Plan Colombia”, lo acompañaban los asesinatos del ambientalista Jaime Mongue en Cali, Edwin Cruz, hijo del líder del Putumayo, Deovaldo Cruz y, 4 jóvenes indígenas awa del Resguardo de Pialapí, en Nariño.  Y que tal como señala el Embajador de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada: “Planes de invasión en marcha: jefes del aparato de guerra de Trump van a Bogotá a calentar la frontera antes de elecciones en EEUU. Anuncian que darán su apoyo a Duque en ataque militar contra una inexistente amenaza terrorista. Se reúnen esta semana y la provocación es inminente”. En segundo lugar, como preparando el expediente pre-agresión militar y leyendo la encomienda dejada por la delegación gringa, Iván Duque se lanza a la aventura de denunciar, según informes de “inteligencia”,  “Maduro está comprando misiles a Irán”. Sin que falte en la denuncia la presencia de Rusia y Bielorrusia en la trama de esta nueva guerra fría caribeña. 

SEGUNDA LECCIÓN

Para el cumplimiento de los planes dispuestos por Washington y sus aliados en la región, Carlos Lanz nos indica que “la nueva estrategia imperial, tiene tres componentes básicos: Inteligencia Tecnológica, OPSIC y Operaciones Encubiertas con Fuerzas Especiales. Esta se da ya sea a través de terceros actores en el conflicto, terceros países como el caso de Colombia o bien bajo la bandera de mercenarios y de bandas criminales vinculadas al narcotráfico, sobre este punto expusimos un conjunto de elementos en la pasada entrega de “Descifrando en Rojo y Negro”. El primer vértice, la inteligencia tecnológica utiliza todos los medios que el uso de las TIC con fines bélicos les facilita. El “Espionaje telefónico y guerra cibernética”, íntimamente ligado al segundo vértice,  “la búsqueda y sistematización de bases de datos: Google, Microsoft, Facebook, Apple, Yahoo, Dropbox, prensa, radio, TV (Ejemplo de esto lo encontramos en el Programa PRISM Darkly donde trabajaba Edward Snowden)”, son otros ejemplos planteados por el trabajo de Carlos Lanz.

Y un tercer vértice, en el cual nos señala Carlos, “encontramos que el imperio ha potenciado las formas secretas de intervención, impulsando un accionar clandestino de fuerzas paramilitares, siendo este un aspecto también predominante en la nueva estrategia imperial, con un nexo íntimo con las operaciones psicológicas”. Y nos alerta sobre las acciones que este tipo de grupos llevan a cabo,  pueden incluir actividades tales como el asesinato, el sabotaje la extorsión, el apoyo a grupos electorales o subversivos, la creación de rumores, la explotación de catástrofes naturales, la tortura, el uso del fraude electoral.

TERCERA LECCIÓN

Sobre el conjunto de acciones encubiertas adelantadas por los gobiernos (Republicanos o Demócratas), Nuestra América tiene historial suficiente para demostrar la injerencia gringa en el destino de naciones enteras. Carlos Lanz define  estas operaciones encubiertas  “como operación negra (del inglés: Black Operation, o también Black Ops en plural) siendo una actividad que generalmente comprende acciones catalogadas como clandestinas y fuera del protocolo militar, siendo una práctica contra la legalidad internacional y la soberanía nacional. Un factor clave es que se lleva a cabo con gran secreto, en muchos casos sin dejar rastros, ni registros oficiales”.

Uno de los factores que indican el aumento de las Black Ops, es el incremento de las operaciones en Latinoamérica de las Joint Combined Exchange Training (JCET) o Equipo de Entrenamiento de Intercambio Conjunto y Combinado. Hace poco en la propia Colombia se vivió una diatriba a lo interno de los factores políticos representados en el Congreso colombiano y que se amplió al resto de los sectores de la sociedad con el anuncio de la embajada gringa en el país neogranadino de la participación de un contingente militar en territorio colombiano. El Salvador, Honduras, República  Dominicana, Belice y Colombia, son los principales países donde las acciones de este tipo se han incrementado desde el 2007, colocando un numero de 12 JCETs en el 2007 a un total de 36 JCETs en el 2014, comprometiendo la participación de más de 4 mil efectivos militares de las Fuerzas Especiales de los Estados Unidos en la región, esto sin contar aquellas, cuyo carácter clandestino no permite a la consecución de su información. Aquella imagen de Bolton con su carpeta develando la cifra de 5 mil efectivos militares en Colombia (“5,000 troops to Colombia”) debe ser un alerta contemplado en el análisis.

CUARTA LECCIÓN

Las operaciones encubiertas promovidas por Washington tienen como principal ejecutor a la CIA, en este sentido, el propio trabajo de Carlos Lanz, expone que “en el seno de la CIA existen diversas instancias operativas responsabilizadas por este tipo de Black Operation, siendo una de ellas el Servicio Nacional Clandestino (NCS), el cual tiene como fuerza motriz la División de Actividades Especiales, en inglés: Special Activities Division (SAD), la cual actúa como brazo militar de la CIA responsable de llevar a cabo operaciones encubiertas o clandestinas, entre ellas, las paramilitares”. Esta división transformada en Centro de Actividades Especiales, es responsable de las acciones que llevaron a la captura de Saddam Hussein, Khalid Sheikh Mohammed, operaciones en Afganistán, Iraq e Irán y recientemente en Siria, Yemen y Nigeria. 

Carlos, incluso precisa cual es la tarea central de este tipo de fuerzas militares de intervención en el territorio: “El dúo SAD / SOG son los brazos ejecutores de operaciones políticas y militares del Comité Nacional Clandestino (NSC) de la CIA, en tal sentido, se encargan de tareas no convencionales que van desde montar un fraude electoral hasta organizar sabotajes y asesinatos, es decir son los ejecutores del decálogo que esbozamos anteriormente, como parte sustantiva del Plan de Acción Intervencionista”.

Las operaciones encubiertas dirigidas desde la CIA han sido una constante desde el triunfo de la Revolución Bolivariana en el año 1998 que se intensificaron a raíz del fallecimiento del Comandante Chávez. Sobre el Presidente Nicolás Maduro ha recaído en buena parte de los planes diseñados por los integrantes del “complejo militar-industrial” como el intento de Magnicidio, el intento de Golpe de Estado o la incursión mercenaria del pasado 3 de mayo.  

QUINTA Y ÚLTIMA LECCIÓN

Es de la autoría de Albert Einstein, la cita, “Lo importante es no dejar nunca de hacer preguntas. No perder jamás la bendita curiosidad”. Cada seminario, conversa, taller o reunión con Carlos Lanz, siempre el hacerse las preguntas necesarias para contextualizar la realidad ha sido parte de la metodología de su análisis. Sin caer en un simple y burdo manejo especulativo sobre lo que pudiera explicar la desaparición de Carlos Lanz y a luz de lo que sus familiares, en especial la del compañero Alex Lanz, han tratado de construir, siempre anteponiendo los hechos conocidos que han marcado la ausencia de Carlos a partir del pasado 8 de agosto, “que existe una acción política detrás de su desaparición, existe, porque si alguien se ha encargado de denunciar las operaciones de guerra no convencionales, es mi papá”, señalaba hace poco Alex Lanz.

Finalmente, una última cita de la reciente publicación de Julio Escalona, deja la lección mejor aprendida de Carlos Lanz, en los diversos espacios en los cuales se ha relacionado con quienes están en la misma trinchera de lucha: “La prédica de Carlos ha estado dirigida a preservar nuestro espíritu de resistencia y de ofensiva para defender la patria, nuestra cultura, nuestra independencia y la fraternidad con todos los pueblos que marchamos juntos liberando a la humanidad y a la naturaleza. Su ensayo Guerra no convencional y estrategia de amplio espectro es de obligatoria lectura y de práctica cotidiana para garantizar la defensa integral y la unidad con todos los pueblos hermanos”.

A Carlos lo queremos vivo y sano, tal como salió de su casa. La fuerza del pueblo se impondrá y hará posible propinar una nueva derrota a los enemigos de la Patria, de su Revolución y de su pueblo. 

La vida se abrirá paso ante los mercaderes de la muerte. 

También te puede interesar