100 días de acción contra el Confederado Trump

100 días de acción contra el Confederado Trump.

Por Miguel Ernesto Salazar

La última semana de Julio cierra en la carrera por la presidencia de los Estados Unidos con los sondeos de opinión a favor del candidato demócrata Joe Biden. Desde el pasado 26 de julio, Biden opto por la opción de parecerse más a un candidato capaz de disputar el poder, bajo el lema “In 100 days, we’re going to make Donald Trump a one-term president” su equipo de campaña le da un giro hasta lo que solo algunas semanas era una campaña sin pena ni gloria. Los números parecen haberlo alentado. La idea de que los 100 últimos días de campaña serán decisivo para hacer de Trump un presidente de un solo mandato, esta soportada en dos elementos claves: el primer pilar: la errática de la administración en enfrentar la Pandemia del Coronavirus (al escribir este artículo, más de 4.38 millones de contagiados, 150 mil fallecidos y 51.2 millones de personas desempleadas, son los datos arrojados en esta Pandemia en los EEUU). Y un segundo pilar, sustentado en la campaña de rescate y protección de Trump de las creencias e identidades nacionales como el caso de las estatuas de figuras históricas confederadas.

Al comenzar el día martes, 28 de Julio, según RealClearPolitics, los números favorecían a Biden sobre Trump, 50.5% a 41.5% (nueve puntos de ventaja). De 538 Colegios Electorales en disputa, 222 estarían bajo en control demócrata de los 270 necesarios para ganar las elecciones, entre ellos los ubicados en los estados de California e Illinois que aportan el mayor número de delegados (75 entre ambos). Trump estaría firme en los estados de Alaska, Luisiana, Misisipi, Montana, Utah y Arkansas (todos ellos suman 32 delegados). Finalmente, la confrontación mayor está alrededor de 201 Colegios Electorales que harán la diferencia, entre ellos, los estados de Texas y La Florida (donde Trump por cierto empezó su recorrido por los estados del país y foco actual de la Pandemia). Entre ambos estados, 67 delegados están en juego, 38 y 29, respectivamente. En Texas ambos candidatos estarían repartiéndose la totalidad de los delegados de manera casi equitativa. En Florida, por su parte, Biden alcanzaría una ligera pero decisiva ventaja sobre Trump. Debemos señalar además que son estos dos estados, el epicentro de la cruzada de Trump por preservar el legado de los fundadores.

Aunque el panorama electoral pareciera favorable para el candidato demócrata (no así para Latinoamérica y especialmente para Venezuela), insistimos que el sensei de los reality show, el arquitecto “The Apprentice”, MR. Trump tiene aún campaña por delante a pesar del COVID-19, bajo las premisas que guiaron al programa de la CBS; Invitados pocos predecibles, alianzas temporales, busca y ataca al eslabón más débil, mostrar la verdadera cara y el toque final, conflicto, conflicto, drama, drama y más conflicto y más drama.

Trump se aferra a su guión ganador, llevarle un mensaje de esperanza a la clase trabajadora de los Estados Unidos. Las creencias, identidades y mitos con los que fueron construidos los cimientos del sueño americano para Trump están en peligro, con posibilidad que un día se conviertan en arenas movedizas. Es la verdad cultivada del otro lado de la historia que Trump está dispuesto a mantener en silencio.

¿Ve Trump derrumbarse todo lo que en tan poco tiempo ha construido? Un soneto de Percy Bysshe Shelley, publicado el 11 de enero de 1818, pareciera ser un reflejo de Trump en la realidad de hoy:

«Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes: ¡Contemplad mis obras, poderosos, y desesperad! Nada queda a su lado. Alrededor de la decadencia de estas colosales ruinas, infinitas y desnudas se extienden, a lo lejos, las solitarias y llanas arenas”.

Aunque sobre este soneto también ha existido otro tipo de versiones, My name is Ozymandias, king of kings: Look on my works, ye Mighty, and despair! Y en desespero, se explica la inevitable decadencia de líderes e imperios que alguna vez fueron el eje del mundo.

Trump busca convencer a los trabajadores conservadores de los Estados Unidos, incluyendo a un vasto sector no identificado ni con republicanos ni con demócratas que se mueven en las creencias cultivadas generación tras generación, donde “América Primero” se convierte un hilo que comunica con viejas tradiciones conservadoras. Trump, busca redimir a los vencidos por la UNIÓN, perdedores que escribieron la historia en los Estados Unidos. Este es el caso de la construcción de la mayoría de las estatuas que conmemoran la Confederación. Acciones que no tuvieron lugar justo después de la Guerra Civil, sino en pleno siglo XX, donde surgieron ciertos valores como la supremacía blanca.

Incluso en esta batalla iniciada por Trump para mantenerse en el poder lo ha llevado incluso a enfrentarse a sectores dentro del propio Estado Federal y su propia administración. Vale solo recordar al Secretario de Defensa Mark T. Esper, miembro de la “Mafia de West Point”, emitió recientemente una guía que enumera los tipos de banderas que se pueden ser exhibir en instalaciones militares y entre ese conjunto de banderas, esencialmente, la confederada, aunque tácitamente no está dicho en la guía que este prohibida su exhibición en instalaciones militares en todo el mundo, no figura tampoco entre las categorías aprobadas en la guía de Esper. En este orden de ideas, el general Mark Milley, presidente del Estado Mayor Conjunto, dijo en una audiencia en la Cámara la semana pasada que el Pentágono tenía que «analizar detenidamente» cambiar los nombres de las bases del Ejército en honor a los oficiales confederados que habían luchado contra la Unión durante la Guerra Civil.

Un Tuit de Trump da cuenta del conflicto que se ha generado con la puesta en marcha del guión de la campaña: “…mi Administración ni siquiera considerará el cambio de nombre de estas Magníficas y legendarias instalaciones militares. Nuestra historia como la nación más grande del mundo no será alterada”. Diez instalaciones militares llevan el nombre de “héroes” confederados; Camp Beauregard y Fort Polk, en Louisiana (estado bajo de Trump de los Colegios Electorales General), lleva el nombre del Confederado Pierre Gustave Toutant-Beauregard y del General y Reverendo Leonidas Polk, respectivamente; Fort Benning y Fort Gordon, Georgia (estado en disputa con leve ventaja para Biden) y que llevan como nombres, el de los generales del Ejército Confederado Henry L. Benning y John Brown Gordon, respectivamente; Fort Bragg, North Carolina (estado donde Biden tiene también una ligera ventaja), tiene el nombre del General confederado Braxton Bragg; Fort A.P Hill, Fort Lee y Fort Pickett, Virginia (estado donde los Colegios electorales estarían bajo cierto control demócrata), cuyos nombres recuerdan a los generales A.P. Hill, Robert E. Lee y George Pickett, respectivamente; Fort Hood, Texas (estado donde los Colegios Electorales estarían repartidos entre ambos candidatos), lleva el nombre del General John Bell Hood; Y finalmente, Fort Rucker, en el estado de Alabama (bajo control de Trump),lleva el nombre del General Edmund Rucker.

Desde el Pentágono el general Milley se ha hecho eco de los líderes militares de alto rango que también quieren eliminar los símbolos confederados, a los cuales Trump parece ni mirar y ha dicho que «no hay lugar en nuestras fuerzas armadas para manifestaciones o símbolos de racismo, prejuicio o discriminación». Milley, ha puesto sobre la mesa un escollo no computado por Trump y que para ser tomado en cuenta por el equipo de campaña de Biden. Y como si fuese poco, el propio Milley también ha señalado que «la Confederación, la Guerra Civil de Estados Unidos, se libró y fue un acto de rebelión«, añadiendo y sentenciando que “fue un acto de traición, en ese momento, contra la Unión, contra las barras y estrellas, contra la Constitución de los Estados Unidos. Esos oficiales dieron la espalda a su juramento.

El general Milley, como hemos dicho, fuera del guión de campaña de Trump, ha colocado en sus argumentos esa verdad histórica que Trump se empeña en ocultar. Un ejemplo de lo que estamos señalando, El general confederado George Pickett, dirigió un asalto de infantería contra soldados de la Unión en la batalla de Gettysburg. O este otro ejemplo, donde el general Nathan Bedford Forrest fue el primer gran mago del Ku Klux Klan.

¿Nos ira mejor si Trump no levanta en estos últimos 100 días? ¿Si Biden gana se abrirán nuevas posibilidades para mejorar las relaciones entre los EEUU y Venezuela?

El natural de Pensilvania y Senador por Delaware desde el año 1972, fue Vicepresidente de los EEUU los ochos años que este estuvo al frente la administración del “Renegade” “Barry”. Fueron ochos años de guerras bajo el mandato de los demócratas, bajo una premisa que Obama esgrimió con claridad ante el auditorio que lo acompañaba durante la entrega del Nobel de la Paz en el 2009, donde la humanidad, según “Barry” debía reconciliar, “dos hechos aparentemente irreconciliables: que la guerra a veces es necesaria y que la guerra es, de cierta manera, una expresión de desatino humano”. ¿Qué consejo como Vicepresidente de los EEUU le dio Biden a “Barry” antes de invadir Libia y promover el asesinato de Muamar Gadafi? ¿Expresaría Biden el mismo gusto demostrado en publico por Hillary Clinton, Secretaria de Estado para la época, ante la noticia de captura y asesinato del líder libio?

Pero al final pareciera que Joe Biden estaría buscando lo mismo que Trump pero bajo un “enfoque distinto”, están lineas dan cuenta de lo expresado por el contendiente de Trump a la presidencia. “Si le damos a Donald Trump ocho años en la Casa Blanca, él alterará para siempre y fundamentalmente el carácter de esta nación, quiénes somos, y no puedo quedarme de brazos cruzados y ver que eso ocurra”. ¿De que esta hecho los EEUU según Biden? ¿Qué es los EEUU para Biden?

Estos #100DaysOfAction prometen en los Estados Unidos, cuyo resultados en noviembre afectaran de una u otra manera a Venezuela. Dicen por allí que no hay que tenerle miedo al toro sino a la punta del cacho y mientras tanto se da el desenlace en los EEUU, en Venezuela seguiremos cultivando la maña para salirle al paso a cualquier salida de fuerza, se parezca esta a un burro o vaya pintada de elefante.

Finalmente, adivine usted quién es el autor de esta frase, a qué equipo de campaña corresponde; “BATTLE FOR THE SOUL OF THE NATION”.

También te puede interesar