Escuela de Sabidurías (7)

Por Gregorio Pérez Almeida

Continúo con la reflexión de la clase de ayer…

            De manera que en su cosmogonía, los wayuu son los últimos en ser creados, incluso después de los animales, por lo que son éstos quienes representan el origen de los distintos clanes y les otorgan su identidad ancestral. Algo que en nuestra racionalidad occidentalizada, dualista y jerarquizada, es incomprensible y mucho menos aceptable, porque en nuestro mundo de vida el “ser humano”, masculino, blanco, propietario, cristiano y heterosexual es el centro, dueño y señor del resto de los seres vivos y de todas las cosas que lo rodean.

Esta es la raíz de las frases “ofensivas” comunes entre nosotros(as): “tienes un corazón de piedra”, “hueles a Mapurite”, “pareces un mono”, “esa mujer es una cuaima”, “tiras la pelota como una mami” y el insulto más proferido entre conductores(as) en el tráfico callejero: ¡ANIMAL!     

3ª) No hay expresión de las culturas originarias de los pueblos del sur que se haya salvado del colonialismo pero, como ha demostrado Fernando Ortiz con la categoría “transculturación”, sus componentes no han desaparecido sino que se entremezclan y transfiguran con las culturas impuestas, generando una nueva base para la identidad cultural de cada pueblo y así como él demostró que la cultura cubana es un “contrapunteo del azúcar y el tabaco”, igualmente cada pueblo tiene el deber de descubrir el “contrapunteo” que lo ha llevado a tener su identidad. Hasta aquí mi intervención.

En la clase anterior pedí opiniones y me las dieron y la primera es de Gabriela Croes, antropóloga con experiencias importantes en el estudio etnográfico de los pueblos indígenas de Venezuela, últimamente ha estado trabajando con el pueblo Chaima, del oriente del país, un pueblo que se daba por “desaparecido”, pero la realidad es otra, como esperamos mostrar en esta escuela.

Buen día… todo está animado, todo tiene espíritu y por lo tanto todos los seres tienen la misma importancia, cada uno desde lo que es se conecta con el resto. La lluvia fertiliza la tierra, ambos en sus propias vidas crean vida…

El pensamiento occidental desde el cual se colonizó a estos pueblos, no le puede entrar a esta manera de ser. Desde la dualidad o pensamiento binario como referentes culturales que son estructurales, se dificulta la proximidad. ¿Qué ha hecho occidente desde su lugar de calificar la diferencia? Nombrarlo como pensamiento «primitivo», inferior e irracional.

Es importante decir, paradójicamente, que occidente también cuenta con experiencias distintas, culturalmente hablando, que pueden colocar cercanos a ambos mundos, en cuyas profundidades se mueven, yo diría casi ocultas, maneras de ser, como por ejemplo, inspirados desde las antiguas culturas celtas o germanas que narran historias del espíritu del Trueno, o las convocatorias nocturnas para honrar a las constelaciones.

Lo que nos transmite Leudaris, nos conecta con una manera de explicar el mundo desde la propia estética wayuu, en dónde todo se teje en un solo tiempo, en dónde los sueños son el lugar desde dónde se nombra el mundo e indica los próximos acontecimientos. Es mi lectura desde la emoción…como alijuna”.

Y otra opinión es la de Manuel Moreno, maestro de la espiritualidad afrovenezolana expresada en la música de los tambores. Mejor conocido como “Manuel Herencia”, porque, por lo que sé, hace unos 20 años creó una escuela para recuperar la herencia musical africana en Venezuela y hoy son varias generaciones las que pueden mostrar satisfechas y orgullosas sus conocimientos y destrezas cultivados bajo su dirección:

Gracias mi profe…la única opinión, en mi caso muy personal: por favor que estos escritos se mantengan continuos y se vuelvan punto de partida y de referencia para que las muchas voces originarias lleguen a nuestros oídos y almas. Con estas gotas escritas del infinito mar cultural originario de la cual somos parte, se me ha movido un torrente de emociones… Sé que soy parte de esa cosmovisión, por intuición e instinto, pero ahora al leerlo es como estar acompañado, no sentirme solo, como si uno fuera una cosa extraña en esta selva de concreto. Sé que siempre ha estado allí… mi querida abuela… la María Elena… Bueno, sería hablar y hablar como loro, porque es como si una ventana se abrió en mi mente, mi alma y mi corazón… ¡Gracias!

Gracias a ti, Manuel Herencia, por mantener ese frente de batalla cultural activo y con la mirada hacia el horizonte descolonizador.

Concluiremos esta clase con una opinión de Maribel Ypuana, que acompaña la de Mayerlin, Leudaris y de Carlos, sobre la lucha de su pueblo contra la imposición cultural occidental capitalista. Voces que nos muestran que no estamos idealizando la cultura wayuu, sino recuperando la herencia viva de esta cultura milenaria, desde su propio lugar de enunciación. “En oportunidades es una lucha hasta contra nuestros propios hermanos wayuu, es por eso que recalco cada vez que pueda que mientras tengamos primero la religión occidental, jamás podremos asumir nuestra identidad propia, ya no pensamos como wayuu sino como alijuna, así quieran traducir la biblia, traducir sus oraciones a nuestra lengua, siempre se impondrá la otra cultura”.

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