Escuela de Sabidurías (5)

Por Gregorio Pérez Almeida

Continúan nuestros “encuentros” con el pensamiento de los pueblos indígenas de Venezuela. Está aún sin cerrar la conversación entre Maribel Del Carmen y Fabiola José, pero mientras tanto, escuchemos de nuevo a Maribel Del Carmen Ypuana, del Clan Jusayu, explicando la concepción del amor y la muerte de su pueblo. Escogí amor y muerte, porque son dos situaciones que consideramos “universales” en todos los pueblos: todo el mundo ama, todo el mundo muere, pero ¿Quedaría algo de nuestras culturas ancestrales sin colonizar por occidente en los últimos 500 años?
  
El Amor y la Muerte en la Cultura Wayuu

La cultura wayuu, cuya oralidad sustenta una rica herencia ancestral fabuladora, lega la tradición a las nuevas generaciones a través del jayeechi (relato cantado). Encontramos en los relatos, algunas claves profundas capaces de revelar sentidos dentro del complejo universo simbólico que las creencias, la cosmovisión y etiogonía de los wayuu se configuran y, de alguna manera, incide en su propia cotidianidad.

Los wayuu, desde su alma colectiva, es preciso señalar, que cada región tiene su propia identidad como comunidad según su clan y algunos otros compartidos, entre la realidad de esas tierras mágicas y auténtica como es la guajira.

Hablando específicamente sobre el amor dentro la cultura wayuu, en la que no es fácil explicarlo, por razones que para nosotros amor tiene muchas interpretaciones aunque en nuestro idioma no tenga traducción, podemos interpretarlo desde asepajawa (muestra de cariño), el dar un abrazo son acciones de muestra de amor hacia un persona, existe también el amor desde la fraternidad, la solidaridad, el respeto y/o la hermandad.

Este amor es profundo, permitiendo ser más unidos, a pesar de nuestras diferencias. Lo  importante es que siempre entre los wayuu habrá una muestra de amor hacia su familia, como por ejemplo cuando una persona le demuestra afecto a otra le dice Aisuu pia tapula (Te quiero mucho), cuando se te acerca alguien y ponga la mano en el hombro y te pregunte Jamaya pia (cómo estás), Jama pukuaipa joukai (qué tal tu día), o al amanecer cuando lo primero que pregunta es Atunkaya suuje pia (espero hayas dormido bien), jamaya pulapuin (que tal tu sueño), kanuikiyasuuje laalayu muin (cuenta si te conseguiste con alguno de nuestros ancestros), jama nanuiki muin (qué te dijeron). Cuando una abuela, un tío se te acerca te toma del hombro solo para decirte que confía que serás un hombre de bien, eso te ayuda a reflexionar sobre tus actuaciones.

Es un amor incondicional, que se muestra de manera espontánea, sin interés de nada, siempre desde el respeto,  ese mismo amor lo tenemos a nuestros antepasados, con la misma forma de espiral que representa nuestro origen, el pasado, el presente  y el futuro de una manera interminable. El amor está impregnado en todo desde Wei (nuestra madre tierra), nuestros ancestros, por eso los lloramos hasta que volvamos encontrarnos en jepirra, es una conexión entre los antepasados y nosotros. Mientras no olvidemos nuestra identidad como pueblo.

En otro tipo de amor que podemos encontrar en la cultura wayuu, está la forma de enamorar, es muy “romántica”, otras veces son con palabras obscenas si fueran traducidas al castellano, pero para nosotros dentro de la cotidianidad no son vulgaridades. Las frases que utilizan son del corte de Ayusuu tain puchirrua (yo me siento mal detrás de ti, te quiero) o tekiruus pia wanepia (te tengo siempre en mi cabeza) y nojoishi anain taya nojotle pia terruin (no puedo estar bien sin ti, si no te veo). Es común oírles Aishtapula pia (te quiero mucho) o anas main pia (lo más hermoso eres tú), janashia wane jiet pia (eres la más hermosa de la perfección de una mujer).

Así es como se mira y se practica el amor dentro de la cultura wayuu, por eso que llorar a nuestros muertos es para toda la vida, mientras no sucede el reencuentro entre familiares, ese amor sigue intacto, sin ser compartido hasta que llegue ese día.

La muerte en el pueblo Wayuu

La muerte es un fenómeno al que los wayuu le rinden honores. En esta cultura, este es un culto sagrado que consiste en realizar acciones que le servirán al muerto o muerta en la vida futura. La muerte para los wayuu es como un largo viaje, en donde se acostumbra acomodar en su Patsuua (ataúd artesanal) todas sus pertenencias que tuvo en vida, como sus ropas, en ese instante, se le da muestra del más grande amor, con bañarlo y  vestirlo con  su mejor traje ya que irá al reencuentro con nuestros ancestros por eso, eso deben hacerlo  2 o 3 personas y las más cercana, ya que estas personas deben cumplir con una exigencias durante y después del velorio.

Durante el velorio, esa persona debe guardar reposo, para que el alma inicie su partida sin problemas, después del entierro el o la persona cumplirá otras exigencia como: no puede comer carne roja por un mes, si son cosas asadas, solo consumirá chicha de maíz, pura sopa, por tres meses, así mismo si tiene pareja debe abstenerse a tener relaciones sexuales. Porque cumplir con estas exigencia es para que el cuerpo se descomponga y se seque para que los huesos queden limpios, así cuando llegue el segundo velorio, sus restos estén impecables, también puede pasar lo contrario que el cuerpo se momifique, esto puede pasar cuando se incumple con las exigencias, es una creencia que viene de los antepasados, para un wayuu quedar momificado es una ofensa, un irrespeto ya que toda la familia se da cuenta que quien lo atendió en el momento de su muerto no cumplió.

La muerte es un culto solemne y es simplemente un hasta luego, porque se prepara para su partida, pero que dentro de los wayuu esa persona vive, es decir, que no parte definitivamente. La muerte está llena de misterios sagrados que muchas personas desconocen, pero a través de estos misterios se descubren cosas. Las personas que asumen este tipo de responsabilidad de bañar y vestir su muerto tienen que ser unas personas serias, responsables y decididas a cumplir con las exigencias, por eso no puede ser cualquier persona.

El sacrificio de vacas, ovejos, chivos, la olla humeante de chica de maíz, grandes cantidades de bollitos de yuca y suficientes chinchorros colgados, así como la repartición de chirrinchi, para ser ofrecido a quienes lleguen para acompañar en su duelo. Son atenciones en la tierra que despejan el camino para que su familiar muerto, para que cuando tenga que llegar a jepirra ocupe un lugar privilegiado, en esa otra vida después de la muerte.

El velorio para el wayuu, es un evento social más importante en donde la familia demuestra sus valores y principios, es lo denota la cantidad de personas que acompañan en el velorio, desde las atenciones que le brindan a los acompañantes en el dolor del adiós a un ser querido…

(CONTINUARÁ)

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