Mercenarios Vs Pueblo en Armas; el choque de doctrinas.

Por Miguel Ernesto Salazar

La madrugada del pasado domingo 3 de mayo, Venezuela despertaba con la noticia de un incursión militar a territorio venezolano vía marítima por un grupo de militares desertores y “contratistas militares”, eufemismo dado en este siglo XXI a los mercenarios que le rinden culto al terror, que devino en la muerte de alias Pantera, efectivo desertor de la Guardia Nacional Bolivariana involucrado en el frustrado Golpe de Estado del 30 de Abril del 2019 y de siete invasores más y la detención de dos participantes de este grupo, entre ellos un narcotraficante colaborador de la DEA. La acción repelida por efectivos de la FANB y la Policía Nacional Bolivariana, tuvo su origen en las costas colombianas, según la traza detectada por los organismos de Seguridad del Estado venezolano. Esta fuerza invasora, según las investigaciones producto del renovado y eficiente sistema de inteligencia venezolano, se habría entrenado en La Guajira y en el Norte de Santander de Colombia.  

La intervención de esta fuerza invasora forma parte del plan diseñado por Washington para derrocar al Gobierno Bolivariano y acabar con el proyecto revolucionario para cortar de raíz nuevos brotes de luchas populares en la región y  que hoy está más que nunca bajo el ojo escrutor  de quienes han levantado nuevamente las banderas de la Doctrina Monroe bajo la consigna de “América para los Americanos”.  Esta acción militar, aun de una magnitud insospechada por el número de mercenarios sin determinar (¿60?), marca la puesta en escena de la creación del anhelado frente interno que sea capaz de disputar el poder por la vía militar y que tanto sudor, lagrima y billete le ha costado a la oposición agrupada alrededor de la figura de Juan Guaidó. A la hora de escribir estas líneas integrantes de la fuerza expedicionaria invasora emprendían la huida por las montañas del Parque Nacional Henri Pittier, tras haber sostenido enfrentamientos en el sector Las Lapas, cercana al pico Agustín Codazzi, con los organizamos de Seguridad y la FANB

Este último, Guaidó, ha contado con cuantiosos recursos financieros y apoyo logístico de los Estados Unidos. Aun esta la duda cuántos de esos recursos financieros han ido a parar a las arcas personales del diputado por La Guaira y si sus financistas están dispuestos a perdonar los malos manejos de los mismos. Ya hemos visto como desde la propia oposición y los protagonistas del Plan de Intervención contra Venezuela han denunciado a Guaidó. Primero Cliver Alcala, quien lo señalo directamente de haber firmado un contrato y no cumplirlo, y recientemente el anuncio hecho por una activista antichavista como lo es Patricia Poleo, quien entrevisto al contratista militar de la Silvercorp,  Jordan Goudreau, quien ha validado la denuncia de Alcalá. La aparición de este tipo de compañías hechas para la guerra nos pone también ante el análisis de un nuevo tipo de guerra (“proxy war”) adelantado por Washington para llevar la guerra a los pueblos que defienden su soberanía sin el costo humano político que aniquila campañas electorales en los Estados Unidos; Irak, Somalia, Siria, Afganistán y Libia, son solo algunos ejemplos de la utilización de estas compañías de guerra.  

A esta acción de la madrugada del pasado domingo le han seguido otras del mismo tenor y que han mantenido alerta a los organismos de seguridad del Estado y la FANB, incluyendo uno de su más reciente componente que ha sido el mecanismo más eficaz para enfrentar la agresión extranjera, la MILICIA BOLIVARIANA. Esta ha puesto en el terreno la visión de lo que es la NUEVA DOCTRINA MILITAR BOLIVARIANA bajo la premisa principal del Pueblo en Armas. La acción de los pescadores en el sector costero aragüeño de Chuao, en la que lograron la detención del grupo principal del Plan Operación Gedeon, donde además estaban dos contratistas militares (mercenarios) estadounidenses y el jefe de la operación Antonio Sequea. En este contexto, la MILICIA BOLIVARIANA, la DOCTRINA MILITAR BOLIVARIANA que le da sustento, cobran un carácter estratégico para el devenir de la Revolución Bolivariana.

Pero esta no es una acción aislada, ni muchos improvisada de un grupo más de la oposición venezolana que hace años decidió abandonar la vía electoral para hacerse con el poder. Otras cuantos acciones han estado vinculadas a la ejecución de este nuevo Plan, Operación Gedeon.

A fines del mes de marzo el Buque RCGS RESOLUTE, registrado con el número IMO: 9000168, MMSI: 255806208 de bandera Portuguesa incursionaba en aguaste territoriales venezolanas y en las adyacencias de la Isla La Tortuga embestía al BVL Naiguatá de la clase Guaicamacuto de la Armada Nacional Bolivariana adscrito a la Guardia Costera. El Buque Venezolano de mucha menor dimensión que el buque luso se encontraba patrullando las aguas marítimas de este sector de la inmensa costa venezolana. Al RESOLUTE se le había dado la orden de acompañar al Guaicamacuto hasta la Isla de Margarita donde seria inspeccionado pero la tripulación del buque luso se negó a tal instrucción y procedió a embestir al buque venezolano provocando la zozobra del mismo y la huida del RESOLUTE hacia el puerto de Willemstad en la Isla de Curazao, territorio autónomo del Reino de Los Países Bajos

Un comunicado del Ministerio Popular Para la Defensa posterior al hecho denunciaba el protagonismo del Buque RCGS RESOLUTE en la ejecución de un plan de intervención militar de comandos en territorio venezolano. Bajo la fachada de un “buque de pasajeros”, la embarcación portuguesa habría tenido entre sus pasajeros a un grupo no determinados de comandos armados, seguramente pertenecientes a contratistas militares extranjeros (mercenarios), y efectivos militares venezolanos desertores del contingente que se ha ubicado en Colombia para emprender ataques contra Venezuela y su Gobierno legítimamente electo.

Una vez en Curazao y llegada la Pandemia del Coronavirus al Caribe, el movimiento de tropas de los Estados Unidos en la isla caribeña como en la de Aruba se hicieron más frecuentes. Recordemos que los Estados Unidos mantiene Bases Militares en estas dos islas bajo el protectorado del Reino de Los Países Bajos. Estas bases son clasificadas como  «Forward Operating Locations (FOLs)» y han constituido un puesto de avanzada y logístico para la intervención de las fuerzas militares estadounidenses en el desarrollo del Plan Colombia. Una de estas Bases, llamada Hato, habría albergado a los “turistas pasajeros” del RESOLUTE.

Con el Coronavirus, el gobierno de Curazao -valga la pena resaltar la hostilidad del mismo para con el Gobierno Bolivariano y la Revolución que los venezolanos estamos construyendo-, decreto en sus primeros días una serie de medidas para hacer frente a la Pandemia, entre ellas el toque de queda los días domingos. Durante el primer domingo de aplicación de esta medida, varios medios, entre ellos “El Vigilante” y habitantes de la Isla emitieron por las redes sociales denuncias relacionadas con el movimiento de tropas gringas ¿los “pasajeros turísticos”?.  El movimiento involucraba una treintena de vehículos militares con destino a la Base Parera ubicada en el sector de Willemstad.

La participación del Reino de Los Países Bajos en una acción militar contra Venezuela pareciera estar definida para la cobertura y apoyo logístico de los grupos que han incursionado en territorio venezolano durante la ejecución de la Operación Gedeon y de la fracasada operación encubierta llevada a cabo por los “pasajeros turísticos” del RESOLUTE. Vemos incluso la aparición “oportuna” ¿casual? del Buque de Guerra de la Marina Real HNLMS KAREL DOORMAN especializado en operaciones de incursión que fue recientemente seguido por el Sistema de Identificación Automático (AIS).  Recientemente la Armada Real de Los Países Bajos participaría de manera activa en combinación con otros países de Europa, Colombia y los Estados Unidos en la Operación Orión, dirigida supuestamente contra las actividades provenientes del narcotráfico en aguas del Caribe coordinados por el Comando Sur. ¿No resulta casual el anuncio hecho contra el Presidente Constitucional Nicolás Maduro y otros funcionarios venezolanos por el Fiscal General de los Estados Unidos William P. Barr, el Fiscal Federal Geoffrey S. Berman del Distrito Sur de Nueva York, Fiscal Federal Ariana Fajardo Orshan del Distrito Sur de Florida, el Fiscal General Adjunto Brian A. Benczkowski de la División Criminal del Departamento de Justicia, la Administradora Interina Uttam Dhillon de la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA) y la Directora Asociada Ejecutiva Interina Alysa D. Erichs de Inmigración de los Estados Unidos y Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) del Servicio de Aduanas? 

Otro dato “curioso” para ser tomado en cuenta, es la participación activa del Reino de Los Países Bajos, los Estados Unidos y Colombia en la ejecución de la intervención militar dentro de las opciones que están sobre la mesa, es la postura de la OTAN. ¿Qué papel esta jugando la OTAN? ¿La lucha de la OTAN contra Rusia habrá cruzado el Atlántico en defensa de los intereses de sus aliados?  ¿En qué consiste Gray Zone Project? ¿Cómo se involucra la OTAN?  Sin detenernos por ahora en más consideraciones sobre la “Gray Zone” o Zona Gris para comprender mejor lo que ocurre sobre Venezuela, leamos lo señalado por Joseph Federici, Director Asociado y Miembro Asociado, Programa de Seguridad Internacional  del Centro de Estudios Estratégicos Internacional (CSIS): “…la geopolítica y la naturaleza de la guerra están cambiando, y los estados compiten cada vez más en la zona gris, el espacio que existe entre el arte de rutina y el conflicto militar directo. Si bien los estados aún dependen del uso de la fuerza, lo hacen a través de fuerzas de poder, herramientas cibernéticas y espaciales y otras formas de coerción, que pueden proporcionar una negación plausible y, a veces, como resultado, inmunidad al perpetrador patrocinado por el estado. Como tal, el uso convencional de la fuerza como elemento disuasorio ha disminuido.”

En el terreno de los acontecimientos, dos doctrinas militares contrapuestas chocan, una repele a la otra, la fuerza de Bolívar contra Monroe, nuevamente dirime el futuro de Nuestra América,  una Doctrina utiliza mercenarios que como diría el General en Jefe Vladimir Padrino López, no tienen más bandera que el capital, no tienen más patria que una compañía transnacional de la guerra y ni una idea que levantar como bandera. Se encuentra con otra Doctrina Militar surgida al calor de una Revolución que ha convertido el pensamiento de Bolívar, Zamora y Chávez en un fuerte inexpugnable para la defensa de la patria. Una Doctrina que ha encontrado en la unión cívica – militar, el pilar de un nuevo protagonismo que lleva la defensa al propio territorio donde labra el campesino, o faena el pescador, o donde labora el trabajador. El Pueblo en Armas ha resultado el Escudo Bolivariano contra la bota invasora. En Chuao, la organización y la profunda creencia de su población en la Revolución, hizo que esta se movilizara a defender la patria. El núcleo duro de la expedición invasora fue sorprendido entre redes de pescadores en plena ruta del cacao. El Consejo de Pescadores, sus dos Consejos Comunales, la organización comunitaria, se tiñeron ante el enemigo de la Patria de verde olivo.  

Volvió a triunfar el pueblo. 

@salazarerespia

04/05/2020

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