Imperialismo: petróleo y cultura (5)

Por Gregorio Pérez Almeida

Circunstancias históricas, económicas y políticas impidieron que la Revolución bolchevique continuara la ruta trazada en 1917 y tomó un camino enredado entre el totalitarismo político impuesto por el Partido Comunista y el capitalismo de Estado y, es imposible negarlo, Lenin y Trotsky tuvieron gran responsabilidad en ese giro que mermó la utopía socialista de los soviets y Kronstad fue su punto de quiebre.

El programa de los rebeldes de Kronstad, está en KRONSTADT IZVESTIIA # 1, disponible en https://libcom.org/library/kronstadt-izvestiia-1, nosotros reproduciremos los 15 puntos, pero antes leamos la opinión de Lenin: “Los acontecimientos de Kronstadt fueron como un rayo que iluminó la realidad como nada antes lo había hecho”*. Este es el rayo:  

“Habiendo escuchado el informe de los representantes enviados [desde Kronstadt] a Petrogrado para investigar la situación allí, se resuelve:

1. En vista de que los actuales soviets no expresan la voluntad de los obreros y campesinos de convocar inmediatamente nuevas elecciones por voto secreto, iniciar la campaña de preselección para tener plena libertad de agitación entre obreros y campesinos.

2. Establecer la libertad de expresión y de prensa para los obreros y campesinos, para los partidos anarquistas y socialistas de izquierda.

3. Asegurar la libertad de reunión de los sindicatos y organizaciones campesinas.

4. Convocar una conferencia no partidista de los trabajadores, soldados del Ejército Rojo y marineros de Petrogrado, Kronstadt, a más tardar el 10 de marzo de 1921.

5. Liberar a todos los presos políticos de los partidos socialistas, así como a todos los trabajadores, campesinos, soldados y marinos encarcelados en relación con los movimientos obreros y campesinos.

6. Elegir una comisión para revisar los casos de los detenidos en prisiones y campos de concentración.

7. Abolir todas las oficinas políticas, ya que ningún partido debe tener privilegios especiales en la propagación de sus ideas ni recibir el apoyo financiero del gobierno para tales fines.

8. Abolir todos [los escuadrones de requisa armados bolcheviques].

9. Igualar las raciones de todos los que trabajan.

10. Abolir las unidades de combate comunistas en todas las ramas del Ejército, así como los guardias comunistas de guardia en molinos y fábricas.

11. Dar a los campesinos plena libertad de acción en lo que respecta a sus tierras, y también el derecho a la cría de ganado, con la condición de que los campesinos se las arreglen… sin emplear mano de obra asalariada.

12. Solicitar a todas las ramas del Ejército… que estén de acuerdo con nuestras resoluciones.

13. Exigir que la prensa dé la máxima publicidad a nuestras resoluciones.

_14. Nombrar una ‘Comisión de Control itinerante’_.

_15. Permitir la producción individual libre, en pequeña escala, por el propio esfuerzo”_.

Un rayo que marcó un antes y un después en la Revolución soviética. Lenin lo tuvo muy claro cuando permitió el “cerco y pulverización” de los rebeldes de Kronstad, como dice Julián Vadillo Muñoz: “Lenin supo leer a la perfección la revuelta de Kronstadt: una revuelta de la izquierda que ponían en tela de juicio el proceso iniciado por su gobierno. De ahí que fuese más peligrosa pues lo que volvía a poner encima de la mesa era el modelo revolucionario, algo que los bolcheviques no querían volver a tratar tras tres largos años de guerra civil. Para el gobierno, la única opción contra los marinos de Kronstadt era asaltar la fortaleza y acabar militarmente con la rebelión”

Cuando uno mira la foto (en el mensaje siguiente) de esos jóvenes de rostros sencillos y miradas resueltas y lee sus demandas, nos recuerdan a nuestros guerrilleros en Cuba, Colombia, Venezuela, Nicaragua, El Salvador, Guatemala o en cualquiera de los países africanos cuyos pueblos levantaron armas contra el imperialismo y el colonialismo.

Se siente un profundo sentimiento de respeto porque murieron defendiendo sus ideales que eran los ideales originales de los bolcheviques en la revolución de octubre, y también un sentimiento de profunda solidaridad porque lo que estos jóvenes intentaron hacer no fue otra cosa que descolonizar el poder de los soviets que había sido colonizado por el Partido Comunista. 

Y un dato hiriente: las exigencias económicas de Kronstad, puntos 8, 11 y 15, fueron incluidas en la Nueva Política Económica (NEP), adoptadas en el Décimo Congreso del Partido que sesionaba en esos mismos días en Moscú. Sin temor a cometer “anacronismo”, hoy podemos decir que esta actitud arrogante de los comunistas rusos de negar la razón a los rebeldes de Kronstad para luego hacer lo que exigían, es una muestra de los que Enrique Dussel llama el “fetichismo del poder”, de lo que hablaremos otro día.

También te puede interesar


Notice: ob_end_flush(): failed to send buffer of zlib output compression (0) in /home3/puebloen/public_html/0/wp-includes/functions.php on line 4757