Filosofía popular venezolana montada en un caballo bien bonito

Por Gregorio Pérez Almeida

Me han reclamado que con el lenguaje me he puesto muy pesado, que me parezco a no sé quién y a no sé cuál filósofo eurocéntrico que se la echa de popular, pero lo que le gusta es engañar con eso del lenguaje rebuscado y como el Consejo Directivo de esta contra escuela está atento a todas mis acciones e indecisiones me ha pedido que rebaje el tono y que no sea tan barítono y hable bajitito y si es posible contrabajo y eso intento.

Pero, ¿Cómo hago para criticar a la filosofía eurocéntrica sin lenguaje rebuscado en exceso?  No hay filósofo que aguante eso. ¿Qué hago para hablar profundo y clarito? Ningún filósofo me asegura el éxito.

Entonces, me pregunté, ¿Es que acaso la filosofía sólo la dicen las filósofas(os)? ¿Hablar de la vida, el amor, la ética, la estética, la lucha de clases, la historia, la economía, la guerra y de la muerte sólo es posible desde una cátedra de filosofía? ¿Y es que esos son los únicos temas de la filosofía? ¿De qué hablaría un filósofo popular?

Se me ocurre especular algunos temas: De la comida y la mesa: ¿Cuáles son los alimentos qué comemos, de dónde vienen, cómo se adquieren y se procesan? ¿Quién hace la comida, quién la sirve, cuándo y cómo nos sentamos a comer? De la casa: ¿Quién y cómo la construye? ¿Cómo se distribuye el espacio según las clases sociales, los sexos y las edades?, ¿Por qué el televisor tiene el lugar central en el hogar? ¿Qué tiene que ver el color de la piel con el barrio donde vivimos? Del maltrato a las hembras por los varones: ¿Por qué lo hacen y qué hacen ellas con su rabia, se la calan pasivamente? ¿La familia y el Estado no dicen nada? Del jefe de la casa y del ingreso familiar: ¿Por qué mamá es la que manda pero no cobra por ello? y ¿Por qué el salario no alcanza para comprar un kilo de queso? Del transporte: ¿Por qué tener un carro es un logro de éxito personal y familiar si hay transporte público?

Dicen que la filosofía habla de la vida y si estos no son sus problemas, entonces ¿Cuáles son? ¿Qué entenderán los filósofos por “vida”? Esta situación, me hace recordar a un personaje del teatro infantil de títeres Cantalicio, de la UCV, que se llamaba Nariz de Chancleta. Su presentación consistía en una serie de preguntas: “¡¿Ustedes creen que existen los feos?! ¡¡SÍÍ! gritaba la muchachada … ¿Su mamá es fea? ¡NO! ¿Su papá es feo? ¡NO! ¿Su hermanito es feo? ¡NO! ¿Y su hermanita? ¡NO!, ¿Su abuelita es fea? ¡NO! ¿Y su abuelito? ¡NO! ¿Su tía es fea? ¡NO!, ¿Y su tío? ¡NO! ¿Su maestra es fea? ¡NO! …Entonces si ni su mamá ni su papá ni su hermanito ni su hermanita ni su abuelita ni su abuelito ni su tía ni su tío ni su maestra son feos, ¿Dónde están los feos?

Y se hacía un silencio lleno de picardía y desconcierto. Así está la filosofía eurocéntrica cuando afirma que estudia “la vida y sus problemas”.

Con estas especulaciones en la mente, me dispuse a buscar un filósofo popular venezolano y me interné en la biblioteca y mirando entre los libros de Historia de la Filosofía, no sé por qué, encontré un libro de Aquiles Nazoa, el escritor venezolano que murió hace 44 años y festejaría 100 el próximo 17 de mayo, y me pregunté ¿Aquiles Nazoa filósofo?

Lo abrí y me saltó relinchando el Caballo que era bien bonito… y además se alimentaba de jardines, y resultó que con esa fantástica historia escrita con palabras bien dichas y sencillas, Aquiles me dio una clase magistral de filosofía popular venezolana.

Lo primero, es una lección de filosofía educativa  al exigir una escuela más humana y creativa como a la que iba con su hermana a través de los ojos del caballo que lo veía todo más bonito, luego, están su canto a la imaginación y a la inocencia de los niños, a la vida en comunidad, la admiración y el respeto por la naturaleza, la exaltación de los hombres y las mujeres de buena voluntad que se sacrifican por su pueblo, el respeto por el trabajo honesto, el reconocimiento a la gesta libertaria y antiimperialista de Miranda, la celebración de la solidaridad, la amistad y el amor sincero que hace que dos subjetividades desconocidas se comuniquen su amor en silencio y en secreto con una flor colgada en el pecho, la glorificación de la humildad y la honestidad, la alabanza a la artesanía y a la sana alimentación, la crítica a la guerra genocida y al egoísmo que lleva hacia ella, el repudio a los fariseos políticos que utilizan a los hombres para fines intranscendentes y, para dejarles a ustedes que descubran otros temas, termino con el reconocimiento a la oralidad en la transmisión de saberes, porque Aquiles cree que alguna vez nos contó la historia de un caballo que era bien bonito

¡Ah! y una advertencia filosófica, es decir práctica: si en su paseo alrededor de la casa, en las salidas controladas durante la cuarentena, se encuentran unas rosas, no las pisen ni las arranquen ¡Por favor! que son las cagadas del caballo bien bonito que se alimentaba de jardines que le daremos de comer al caballo que pintarán las niñas y los niños venezolanos en las plazas y los muros de sus escuelas cuando pase la pandemia.

28/04/2020

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