Escuela de Sabidurías (6)

Por Gregorio Pérez Almeida

Aquí está el texto que escribió Maribel Ipuana como respuesta a la última opinión de Fabiola José, que reproduzco a continuación para facilitar la comprensión del diálogo.

¡Muchas gracias Maribel! Ya entiendo entonces que se trata de la comprensión del humano frente a otros seres no-humanos, nuestros hermanos ancestrales, como el luna, la sol, el viento… Entonces en ese mundo se tejen muchas cosas que no necesariamente comprende el wayuu, pero que igual forma parte de su mundo. Gracias”.

Y ahora la respuesta de Maribel:

Buenos días, para continuar en la Escuela de Sabidurías y darle respuesta a Fabiola José.

Quiero hacer una corrección en lo siguiente, creo que hubo un error de transcripción cuando dice «…muchas cosas que no necesariamente comprende el wayuu”, aquí son los alijuna (personas blancas no indígenas) no los wayuu.

Y para responderte a tu inquietud. Primeramente quiero aclarar que la palabra «Humano», no existe en el idioma wayuunaiki, sino seres vivos, así como lo he explicado en otro momento, somos descendiente de Mma (madre tierra) y Juya (El Sr de  Lluvia). Según nuestros antepasados nacieron varias generaciones como Uuchi (cerro), mujui (arbustos), iipa(piedras), potchi(barro), y luego nacieron, Kashi(el luna), Kai( la sol), juotai (el viento),

De allí nacieron los animales hasta llegar la generación de nosotros los wayuu, por eso se conjugan  desde la creencia mítica y se consolidan los vínculos sociales interclánicos, estrechamente relacionados con la naturaleza, la integración y la convivencia. Es por ello, que seguimos en la lucha de asumir de verdad nuestra identidad como pueblos ancestrales.

Y gracias por el interés de seguir profundizando y llevarnos a la reflexión, que estamos seguros de seguir defendiendo esta herencia ancestral.

Anayawatasuuje (muchísimas gracias).

Ahora escucharemos la voz de otra mujer wayuu explicando algo que nos llama la atención a las y los alijunas al mirar a las wayuu: los dibujos extraños y hermosos que cubren sus rostros y cuyo significado desconocemos. Los hombres también usan maquillaje, pero no tan colorido y diverso como el femenino. Para mitigar mi curiosidad, le pedí a Leudarys Araujo, docente también como Maribel, que explicara el sentido de esos dibujos faciales y tuvo la amabilidad de tomarse la tarea de hacerlo y es lo que leerán a continuación.

El Valor Sagrado de la Naturaleza y su Relación con el Súchepa Wayuu

La Educación Propia wayuu se basa en una verdadera pedagogía de liberación y transformación educativa, que desligándose del colonialismo es conocida en la Carta Magna como multiétnica, pluricultural y plurilingüe, fundamentada en los sistemas de crianza y en la comunidad indígena donde se transmiten oralmente los elementos constitutivos de su cultura, cosmovisión, mitología y espiritualidad a través de la práctica del ejemplo vinculado a la Anaa Wakuaipa (la vida buena) del wayuu en todas sus formas, en las que destacan: Wunu´u (plantas), múrúllú (animal), wuchii (ave), pútchikalú (palabra) y lapúkalú (espiritualidad del sueño).

Una de las formas más completas de mostrar esta armonía del wayuu y su relación con la naturaleza es a través del origen del Achepaa donde Wajúúschon vivía en Oulachi con su familia, éste se dedicaba a pastorear, a limpiar su japain y a cazar hasta que la lluvia dejó de visitarlos y sus provisiones fueron agotándose pasando por una fuerte época de hambruna; hasta que un día él se fue a cazar y observó a un hombrecillo flaco y barrigón cazando un Atpanaa (conejo), muerto de miedo lo hirió con su flecha y se fue a casa. En el camino logró cazar un venado y la lluvia volvió anunciando un año de abundancia, en ese momento se percató que había herido a jamú y a partir de allí danzan la Yonna como agradecimiento a Ma´leiwa (Dios) por enviar a Juya (lluvia) y las mujeres pintaron su rostro para mostrar sus cualidades de mujer virtuosa y los hombres para recordar la tenacidad, osadía, perseverancia y para vencer el hambre.

En virtud de esto, desde tiempos inmemoriales la mujer wayuu representa con creatividad y símbolos su estrecha relación con el cosmos y la naturaleza creada por Dios, donde la Súchepa Wayuu (pintura facial) se realiza con el polvillo negro, marron claro y oscuro del pai pai (hongo) que brota en temporadas de lluvias en troncos podridos y que mezclados con sebo de chivo u ovejo se aplica como protector solar y limpiador natural del cutis en momentos de faena, labor y quehacer diario bajo la inclemencia de los rayos del sol. Así mismo, se utiliza el uliiche (mineral rojizo) representa la sangre de Jamú derramada sobre las piedras y la paliísa o vija (árbol) que crece en zonas montañosas en la serranía de Makuira, ellas engalanan el rostro de la mujer en momentos de alegría (celebraciones, nacimientos, danza, rituales y sueños que proporcionan algún bien o favor.

Este tipo se Súchepa se caracteriza en el rostro de las niñas por llevar una espiral representando las líneas de la vida, en señoritas una estrella o mariposas y en adultas animales como el caballo u otro que destaque una virtud que la distinga de otros. Así también, en el hombre las garras del tigre y el relámpago de la lluvia.

Cabe destacar que las simbologías utilizadas durante la Yonna (baile) se diseñan con la finalidad de dar la bienvenida a los visitantes a dicha actividad. A continuación el significado de algunas de estas simbologías en la mujer wayuu:

Julenakia (frenos del caballo), representa la virtud de la prudencia.

Juyaya (gotas de lluvia), símbolo de ternura y paz transmitida por quien la porta.

Shiliwalayaa (estrella), expresa la belleza física y espiritual de la mujer,

Uuchi (montaña), manifiesta la fortaleza y firmeza de la mujer.

Itanayaa (símbolos que se hacen en las totumas), habla del don de servicio y laboriosidad femenina.

Julit´tunaya (ala de mariposa), delicadeza en el trato de la mujer wayuu.

E´tsia (rabo de perro), virtud de vivir la vida con alegría.

CONTINUARÁ

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