Carabobo, el secreto como arma.

Por Kinder

1. En la guerra de la independencia se jugaba el todo por el todo en nuestra tierra americana. La disputa era a muerte y eso conllevaba los más complejos acuerdos y la más elaborada conjunción de capacidades, de tácticas y de movimientos en el terreno para ir cumpliendo los objetivos y para allanar el camino de la victoria total contra el imperio español. La estrategia genial del Libertador Simón Bolívar, se convertía en el día a día en  un sinnúmero de articulaciones, de medidas y contramedidas que en el campo de la información y el espionaje, eran de vital importancia por que de ella dependían los pasos siguientes y las decisiones sobre las tropas, la logística, los desplazamientos y la construcción de los escenarios más acordes para acometer la batalla.

2. En Carabobo, en toda la operación previa, brilló como nunca la desinformación y el diversionismo por parte de la fuerza libertadora. Buena parte de las disposiciones del Libertador se dieron con el fin de desinformar y contra informar al Mariscal La Torre, su oponente directo y centro decisorio realista. No solamente con  órdenes que se cumplían a rajatabla por un cuerpo de oficiales y un ejército que ya se habían disciplinado y organizado, sino con la red de  espías que regaban los rumores y apoyaban la dislocación de la fuerza, para así mismo desordenar al enemigo y debilitarlo en la dirección principal del golpe.

3. En el transcurso de la campaña que culmina en el glorioso campo de Carabobo, el control del movimiento y situación de las tropas realistas fue metódico y permitió la disposición cada vez más cercana y avanzada del Estado Mayor patriota, y de los desplazamientos del pueblo en armas. Los cuerpos de exploradores, las redes de espias y de informantes y el apoyo ganado dentro del pueblo llano y los criollos que comerciaban y sufrían de la expoliación realista, sostenían el volumen de información que se contrastaba y permitía los ajustes generales antes del combate.

4. Carabobo tiene su génesis en la cabeza de El Libertador desde el encuentro con Pablo Morillo y la firma del Armisticio, que según relata Perú de la Croix en el Diario de Bucaramanga, para el Libertador, fue un ardid diplomático militar de alto vuelo, pues conllevó que Morillo partiera para España y confiara el mando a un subalterno, La Torre,» (…) menos activo, menos capaz y menos militar que el Conde de Cartagena: esto ya era una inmensa victoria que me aseguraba la entera y pronta libertad de toda Venezuela y me facilitaba la ejecución de mi grande e importante proyecto, el de no dejar un solo español armado en toda la América del Sur (…)» Permitió un tiempo precioso para el reforzamiento y reentrenamiento de las fuerzas patriotas, así como su armamentizacion. «(…) Jamás comedia diplomática fue mejor representada  que la del día y noche del 27 de Noviembre en el pueblo de Santana (…)» y además dejó la iniciativa en el lado patriota que decide cuando rompe el armisticio.

5. Luego viene el proceso de ruptura del Armisticio. De la firma de Santana a la batalla de Carabobo no pasa ni siquiera un año. La Toma de Maracaibo, que fue una operación enmascarada, marca el derrotero que tenían Bolívar y sus Generales, que conlleva a la ruptura del armisticio en los lapsos acordados, de cuarenta días. A finales de abril de 1821, las operaciones militares se abren de nuevo. No quedan ni dos meses para Carabobo y su gloria libertadora.  

6. El pensamiento estratégico de Bolívar llega a su esplendor y en palabras del General Jacinto Arcay: Bolívar, entra a la concepción amplia de operaciones en tiempo y espacio de carácter estratégico…compromete a sus fuerzas en un plan concertado, dirigidos a forzar una batalla campal de carácter decisivo:

  • Ataque de Bermúdez desde Oriente sobre Caracas, en una diversión encaminada a dislocar el dispositivo de La Torre, forzándolo a volver sobre su espalda…
  • Maniobra frontal ostensible desde Occidente para atraer a La Torre hacia el triángulo San Carlos-Valencia-Barquisimeto, para que concentre allí el grueso de la tropa (…)».
  • Al mismo tiempo otras operaciones, que hacen que La Torre disloque fuerzas y debilite el acumulado que requería para la batalla que se cernía.

7. Los procesos de información del Libertador se multiplican y le comprueban en cada reporte que las medidas tiene su efecto distractor. Bolívar sustrajo, mediante las dos maniobras de distracción, los batallones de Infantería Segundo del Valencey, Tercero del Rey y dos escuadrones del regimiento de caballería Lanceros del Rey. Con la llegada de Páez y sus miles de llaneros, se conjuga el momento del 24 de junio de 1821.

8. Carabobo es una batalla pensada, elaborada.  Los exploradores detectan y el Libertador lo confirma, que el flanco derecho de las fuerzas realistas, confiado La Torre en la topografía, era el menos defendido y por ahí lanza las huestes de Paez. A un gran costo en vidas de los soldados y oficiales ingleses e irlandeses, que abrieron el camino, Páez despedaza las defensas y penetra en la Sabana, desordenando el orden realista y despedazando a La Torre y su futuro.

9. Carabobo es un ejemplo integral del arte militar, de la más depurada estrategia del Libertador Simón Bolívar, en unión de sus Generales, donde sobresale Antonio José de Sucre, quien no participa en la Campaña, pero que con sus propuestas militares elaboradas por pedido del Libertador, gestó la victoria. De Carabobo solo se habla de la Batalla y sus preliminares inmediatos. Esta victoria también es producto de un inmenso esfuerzo logístico, diplomático y financiero, que permitió el avituallamiento en ropa y comida, armas y caballos a miles de hombres en armas y le dieron al Libertador la posibilidad de sostener, con muchas capacidades adquiridas, los caminos que luego llevaron a Ayacucho. Hay hombres olvidados de la historia como Luis López Méndez, quien representó a los patriotas desde 1810 en Inglaterra y fue quien organizó la poderosa logística (armas, pólvora y avituallamiento) desde allá y las importantes expediciones de voluntarios ingleses e irlandeses, héroes que aún resuenan en nuestro presente. Bolívar dijo de López Méndez que era el verdadero Libertador de Colombia.

10. La conspiración, la información y la contra información y las diversas formas de espionaje y diversionismo, fueron pan de cada día en la guerra por la liberación del imperio español. Es difícil encontrar en la bibliografía reseña de las operaciones encubiertas que se dirigían desde el Estado Mayor patriota y viene a la memoria la frase del gran Jose Martí en carta a su amigo Manuel Mercado. «(…) En silencio ha tenido que ser por que hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas (…)».

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