El totalitarismo Invertido o el nazismo a la Casta Blanca (2)

Por Gregorio Pérez Almeida (desde la escalera)

Sé que están esperando la explicación del Superpoder  y su cara política el Totalitarismo Invertido, al que también Wolin llama «democracia dirigida «, por lo que abordaré el tema en varias entregas. Hoy es la política.

Dice Wolin que: «Superpoder es la unión de Estado y corporación en una era de decadencia de la democracia y de analfabetismo político » y su tarea será develar los «cambios políticos que están permitiendo el desarrollo del Superpoder y del Totalitarismo Invertido y degradando la democracia a una función principalmente retórica dentro de un sistema cada vez más corrupto».

Señala que el poder corporativo y su cultura ya no son una fuerza externa que influye en la política y la legislación, sino » fuerzas integrales « de ambos campos institucionales y su otra cara es la ciudadana transformada en un elemento marginal en la «democracia dirigida«. El rasgo más importante del Superpoder es que tiene su » *propia y nueva constitución* » -no escrita- y su propia «unión más perfecta», desde las que manipula a su antojo la Constitución escrita de 1787. Afirma Wolin que:

«La nueva constitución concibe la política como una estrategia basada en los poderes que la tecnología y la ciencia (incluidas la psicóloga y las ciencias sociales) han hecho posible. La explotación de esos poderes les permite a quienes los poseen redefinir la ciudadana como <encuestados> más que como actores, como objeto de manipulación más que como autónomos. Un rasgo distintivo y común tanto de la ciencia organizada, la tecnología y el capital como poder imperial y la corporación globalizada, es su distancia de la experiencia de los seres ordinarios».

En un escenario como este, se pregunta:  ¿Es posible la democracia cuando la cultura dominante en la economía fomenta la conducta y los valores antidemocráticos; cuando el mundo corporativo es tanto el proveedor principal de liderazgo político cómo la mayor fuente de corrupción política, cuando los pequeños inversores están en una posición de desamparo comparable a la del votante promedio?«.

Su respuesta pasa por advertir que » lo que está en juego son las condiciones más convenientes para las formas de poder antitéticas a la democracia«, porque la intromisión corporativa en la estructura política hace que la ciudadana quede reducida a un electorado cuya potencia consiste en elegir candidatos al congreso que hayan demostrado «seriedad » consiguiendo «colaboradores» adinerados que le «donen» millones de dólares para la campaña, de manera que mucho antes de ser elegidos ya están comprometidos «seriamente» con sus colaboradores, por lo que su ejercicio como líder político es aplicar sus habilidades gerenciales corporativas, antiéticas por definición ontológica, a la gestión posterior a las elecciones.

Y continúa Wolin, afirmando que «el número de actos de corrupción que suele tener lugar antes de las elecciones significa que la corrupción no es una anomalía sino un elemento esencial para el funcionamiento de la «democracia dirigida «. Y remata con un párrafo que no deja lugar a dudas del por qué habla de » totalitarismo Invertido:

«El arraigado sistema de sobornos y corrupción no incluye la violencia física, no hay incursiones de los camisas pardas de las tropas de asalto ni coerción de la oposición política. Si bien las tácticas no son las de los nazis, el resultado final es el equivalente invertido. La oposición no ha sido liquidada, se ha vuelto inepta«.

Como se volvieron ineptas las masas que acompañaban al fürher, entendiendo ineptitud como la combinación de falta de soberanía e idiotismo seguidor, que Wolin llama «analfabetismo político«, sólo que en un sentido también inverso: en Alemania eran apoyo militante enceguecido, en Estados Unidos es apoyo pasivo que mira a través del televisor y de la «tecnología inteligente». Allá estaban siempre en la calle, aquí siempre en sus casas apoyando con su ineptitud y apatía dirigida las políticas de las élites corporativas que les gobiernan.

Otro rasgo importante del  Superpoder  es que » tanto la política del imperio como de la corporación globalizadora tienen un estatus especial. En la retórica de los funcionarios oficiales, los voceros de las fuerzas armadas, los ejecutivos de las corporaciones y los intelectuales de los tink tanks, la política imperial y global ocupan el plano exclusivo de la política exterior«, donde se aíslan de las presiones internas y manejan los asuntos en el lenguaje y los presupuestos comunes a los expertos y las élites. Wolin sostiene que esta es una constante en la historia política de Estados Unidos y es coherente con la fobia de las élites a las «filtraciones a la prensa y su celo por ponerles el sello <clasificado> a documentos del pasado remoto para así modelar a su conveniencia las interpretaciones del pasado«.

Y sigue: «Al mismo tiempo, los poderes que excluyen a la democracia de sus consejos la exportan ansiosamente. De esta manera, la democracia, como el imperio y la globalización, adquiere estatus universal, pero lo que se universaliza no es la práctica de una democracia que se autogobierna sino el poder de los Estados Unidos«.

Este último párrafo, nos permite advertir que no estamos luchando contra una «nación moderna» que quiere «imponer al mundo su concepción particular de la democracia», sino contra un sistema totalitario e imperialista antidemocrático, fiel a las convicciones supremacistas blancas probadas a sangre y fuego en la Alemania nazi, que quiere acabar con la democracia. No basta con decir que Estados Unidos es una «nación conservadora«. Conservadora era mi abuela materna que no permitía que nos sentáramos a la mesa sin camisa y sin habernos persignado.

Es hora de llamar a Estados Unidos por su nombre de pila: Nación neofascista, con un Estado Totalitario, esté invertido o erecto sobre sus propios pies. Mientras sigamos llamándola «sociedad democrática«, estaremos en sus redes como ocurre mientras seguimos en el juego de espejos de los derechos humanos. Estados Unidos no quiere imponer su concepción de democracia, sino acabar con la democracia en el mundo.

También te puede interesar


Notice: ob_end_flush(): failed to send buffer of zlib output compression (0) in /home3/puebloen/public_html/0/wp-includes/functions.php on line 4757