El REDESPLIEGUE IMPERIALISTA. Entrevista al compañero Fernando Esteche.

Por Equipo de la Revista Pueblo En Armas

Fernando Esteche, Argentino y  Bilardista (Carlos Salvador Bilardo es uno de los mejores Directores Técnicos de Futbol del mundo, uno de los faros que ilumino a Diego Armando Maradona),  es profesor universitario, periodista e investigador, con un doctorado en Ciencias de la Comunicación y actualmente Secretario General del Movimiento Patria Para Todos y Director de PIA Global.

A Fernando lo hemos sacado por unos minutos de su militancia de calle y compartido con él un momento para conversar sobre su último libro, “Manual Breve de Geopolítica, Declinacionismo, redespliegue y multipolarismo”, escrito junto a Ana Laura Dagorret.

La visita en su momento de Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa a la Universidad Nacional de la Plata, conto con la participación decidida de este compañero formado en las Juventudes Políticas Argentinas.

¿En qué consiste el Redespliegue del Imperialismo? ¿Se relaciona este con la tesis de la reproducción del Imperialismo que Fernando y Ana Laura plantean en el libro «Manual Breve de Geopolítica?

Lo que nosotros llamamos Redespliegue justamente está sustentado en la tesis opuesta que es la del Declinacionismo de Estados Unidos como hegemón ordenador del sistema unipolar. Esta declinación está evidenciada no sólo por los más críticos analistas del sistema capitalista imperialista, sino por los propios pensadores de los más importantes Think Tank de Occidente, sean Brzezinski, Kissinger, Paul Kennedy.

Entonces justamente a partir de la conciencia de ese declinacionismo, que además se demuestra con el surgimiento y consolidación del esquema multipolar, fundamentalmente a partir de la estrategia euroasiática de “un cinturón, una ruta”, es que los Estados Unidos intentan resolver esta crisis de hegemonía.

El Redespliegue justamente es el complejo de acciones políticas, diplomáticas, financieras, económicas, comerciales, culturales y militares, entre otro innumerable haz de posibilidades, que están orientadas a la recuperación de iniciativa, de capacidad de sobredeterminación de las políticas de los pueblos, de control del propio y autodefinido espacio vital, de producción y re-producción de la fase del imperialismo que usualmente llamamos “globalismo financiero” y que no es otra cosa que el momento imperialista que estamos viviendo donde la expansión del mismo es condición de la etapa, es permanente y es creciente, no importa ya si se trata de ciclos económicos de crecimiento o de estancamiento.

La financiarización impone la mercantilización de los más diversos aspectos de la producción social, para que el capital logre conquistar nuevas áreas de una manera impensada hasta hace pocas décadas atrás. Lo mercatilizan todo!

Los datos de este Redespliegue los tenemos en la agresiva política exterior de Biden-Harris, que van a retomar la agenda inconclusa de Obama, militarizando además las relaciones exteriores e intentando volver a ocupar el espacio que la gestión de Trump había abandonado, eso con una fuerte ofensiva multidimensional.

Pero el redespliegue no lo vemos solamente en Nuestra América con su injerencismo neomonroísta y la operacionalización de guerras híbridas; sino tambien en el Cinturón del Caúcaso, en Europa Oriental, en el Mar de China…es decir están en varios frentes consolidando posiciones.

¿Como se manifiesta el Redespliegue del Imperialismo? ¿Es solo un problema de índole militar?

Justamente no se trata de un problema de exclusivamente militar, si asi fuera sería mucho más sencillo advertirlo, aunque no ahorran guerrerismo en esta maniobra que es multidimensional.

Los organismos de Bretton Woods por ejemplo se han revitalizado y son un vector determinante en el condicionamiento y sobredeterminación política de los países que no pueden desembararzarse de la trampa de endeudamiento y financiación. Lo mismo mediante las regulaciones de la Organización de Comercio Mundial, y los bloqueos que impone.

El objetivo del redespliegue ya lo expusimos y tiene que ver con recuperar iniciativa, mantener la posición hegemónica, neutralizar y debilitar a sus adversarios.

Es cierto que hay un incremento del guerrerismo pero esto tiene que ver justamente con lo mismo que decíamos más arriba. Hay una tesis muy divulgada que explica que en los momentos de decadencia es cuando los imperios se vuelven más bestiales para intentar sostener sus dominios. Cuando están en momentos de apogeo la propia producción de consenso y hegemonía desdeña el uso de la fuerza: Tienen que echar mano de la fuerza cuando no pueden resolverlo con la diplomacia o con presiones económicas, financieras o comerciales.

Las guerras híbridas, en el uso de la categoría según el propio Korybko (porque cierta vulgata la ha convertido en una suerte de “guerra de redes sociales”), implantadas por ejemplo con los episodios del año anterior en Armenia o en Bielorrusia donde fue contrarrestado con firmeza por el presidente Lukashenko. Lo mismo las escenas de las últimas semanas en Kazajistán que terminan rápidamente repelidas por la alianza defensiva Organización del Tratado de Seguridad Colectiva que encabeza Rusia pero que nuclea además de Kazijistán, a Tayikistán, Bielorrusia y Armenia.

El Mar de China merece un capítulo aparte con los atentados de falsa bandera y el AUKUS.

La Rapid Deployment Joint Task Force, que se convirtió en el CENTCOM (U.S. Central Command), hoy concentra 90.000 militares y civiles, de los que menos del 20% se hallaban hace un par de meses en Iraq y Afganistán. Cuenta con programas de asistencia militar por valor de 2.000 millones de dólares, además de los 3.100 millones que recibe Israel y otro tanto Arabia Saudita; y mantiene decenas de bases, lugares de entrenamiento, y puestos de mando desde Egipto hasta Pakistán.

Estados Unidos intenta influir en Asia Central mediante la construcción de ferrocarriles desde Kazajstán, Uzbekistán y Afganistán a lo largo de la costa del Mar Caspio.

La retirada de Estados Unidos y la OTAN de Afganistán finalmente redunda en mantener fuerzas ágiles y reducir la carga de los costos. La estrategia a largo plazo es controlar la región. Sus hipótesis de conflicto principales le imponen controlar el Asia Central. Par ello ya hay avanzadas conversaciones con Tayikistán (miembro de OTSC) y Uzbekistán para evaluar posibilidades de cooperación militar. Las tropas desplazadas de Afganistán del CentCom facilitan la instalación de las mismas en las fronteras de China y Rusia.

Lejos de traer paz a la región el CentCom preanuncia más caotización y guerrerismo en las propias fronteras de sus dos principales enemigos.  

El SouthCom con el Plan Colombia desde donde desarrolla su política de gendarme y de penetración militar en nuestra región. Aseguran el saqueo y la depredación con la remozada Alianza del Pacífico, a la vez que son retaguardia y portaaviones ante la eventualidad de tener que intervenir en alguna situación que se salga de la lógica o la previsibilidad del metacontrol imperial de la región.

Casi todos los países de Latinoamérica mantienen distintos tipos de cooperación con las fuerzas del Comando Sur. Los acuerdos marítimos como el UNITAS Atlántico, que en conjunto con UNITAS Pacífico, TEAMWORK South, SIFOREX y PANAMAX logran un área de influencia que afecta a casi todo el Cono Sur. Ademas del despliegue terrestre se aseguran el patrullaje en anillo marítimo. Lo venimos diciendo, distintas fuerzas reagrupables y con diversa capacidad de traslado y operatividad se “triangulan” con los mandos y efectivos del SOUTHCOM y de la Cuarta Flota de la Marina de Guerra estadounidense, encargada de la vigilancia y “protección” de las “aguas azules” (océanos), “aguas verdes” (litorales) y “aguas marrones” (fluviales), que bañan las costas norte, nororientales u oriental de casi todos los Estados del Caribe insular, al igual que de la República Bolivariana de Venezuela, de la República Cooperativa de Guyana, de Surinam, de la todavía llamada Guyana francesa (Cayena), así como de Argentina, Brasil y Uruguay, y de la Alianza del Pacífico, resolviendo así el patrullaje de la región.

En Africa el AfriCom es la estructura pensada para patrullar, vigilar y controlar los recursos e intereses vitales de USA en el continente. Fundamentalmente las cuencas petrolíferas, biodiversidad, reservas de agua y minerales. A esta estructura creada en la era Bush se le suma el Foro US Africa Energy, organizado por la compañía Africa Oil and Power y el Comité EEUU-África de la Cámara Africana de Energía. El objetivo de la nueva administración demócrata reincorporada a la arena internacional tras cuatro años de trumpismo, es promover el alineamiento entre la Casa Blanca y los gobiernos del continente, lo cual inaugura una nueva ola neocolonial imperialista en África. Redespliegue en África es sobrecolonización.

Pensar en Redespliegue Imperialista no es ir contra corriente con lo que algunos lideres mundiales como por ejemplo el Ayatola Jamenei han expresado sobre el declive del imperialismo.

Todo lo contrario, de hecho nuestros planteamientos están muy en sintonía con el pensamiento del Líder islámico.

La clave es pensar, cuando hablamos de geopolítica, en términos históricos no biológicos. Porque el declive es tendencial y fatal, pero eso no quiere decir que en unos cuantos años asistamos al entierro del actual hegemón imperial.

No entender el declinacionismo hace que muchos observadores legos mal interpreten el redespliegue como una ofensiva y no como una contraofensiva defensiva.

Nosotros lo hemos señalado en el Manual, desde su consolidación hegemónica en la Segunda Posguerra no es la primera vez que se avizora la declinación del poderío norteamericano y que incluso se agorera su colapso. En los 50 se sostenía la primacía soviética en la carrera armamentística y política; en los 80 se anunciaba el crecimiento de Japón como el surgimiento de un nuevo liderazgo. Hace muy pocos años se anunció con estridencia el PNAC o Nuevo Siglo Americano, la consolidación de la hegemonía norteamericana; y analistas orgánicos como Paul Kennedy se azoraban de la inédita desproporción de poderío militar del Imperio. Fareed Zakaria hablaba de un nivel de unipolaridad solo comparable al de Roma en la época del Imperio. A poco de andar, y estragos globales mediante, hoy es un lugar común entre los analistas políticos hablar del declive norteamericano que obviamente para cualquier especulación sensata no debe importar la idea de su repentino colapso. Sigue siendo el país más poderoso en términos militares y con la economía más grande del globo, sigue pivotando en el complejísimo esquema de instituciones multilaterales desde donde acomete muchas de sus incursiones expansionistas.

Sobra evidencia acerca del declinacionismo del imperialismo norteamericano como centro organizador del Imperio y hacia su propio interior. Brzezinski que es uno de los principales estrategas del llamado Estado Profundo, plantea una serie de puntos con los que lo explica; 1) el desorbitado endeudamiento que pone al país en una crisis financiera semejante sin precedentes como las que padecieron otros imperios en sus momentos de declive como Roma y Gran Bretaña; 2) la gravitación del capital especulativo, causante de la crisis del 2008, que ha producido consecuencias económicas y sociales desastrosas en la población norteamericana; 3) la desigualdad socio económica creciente y la formidable concentración de riqueza; 4) la obsolescencia de la infraestructura nacional: caminos, líneas férreas, puentes, puertos, aeropuertos y energía son otras tantas áreas fuertemente deficitarias y que comprometen seriamente la eficiencia de la economía estadounidense en un mundo cada vez más competitivo.

Otro elemento considerable es el alto nivel de ignorancia que el público norteamericano tiene en relación al mundo (imaginen millones de Homero Simpson). Esto se agrava con la falta de información confiable en materia internacional y accesible al público en general. Y agrega la crisis del sistema político que se evidenció con las imágenes de la Casa Blanca sitiada ante el asesinato de George Floyd y la toma del Capitolio por sectores marginales reivindicando a Trump.

¿Ucrania, Taiwan, la alianza denominada AUKUS, por citar tres grandes frentes abiertos por los Estados Unidos son parte de este Redespliegue Imperial?

¡Claro! Lo hemos planteado más arriba. Son expresiones muy representativas de este Redespliegue. Sin olvidar todo el cinturón 3SI o Iniciativa de los 3 mares.

Un año atrás se realizó la Conferencia de Seguridad de Munich, donde Biden da un nuevo impulso a su alianza con Europa estableciendo la amenaza sino-rusa. Así es que se realizaron apoteósicos ejercicios militares conjuntos de la OTAN en Mar Negro, Mar Báltico y los Balcanes

A mitad del 2021 se realizaron los ejercicios de guerra naval, submarina, anfibia, terrestre y aérea denominados Sea Breeze en la que participaron 32 países de 6 continentes; 5000 militares, 18 escuadrones de fuerzas especiales, 32 navíos y 40 aviones de guerra; fueron parte entre tantos Ucrania, Georgia, Moldavia, Suecia e Israel; enviaron fuerzas militares al Mar Negro Australia, Japón, Corea del Sur, Pakistán, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Túnez, Marruecos, Senegal y Brasil.

Los países que se encuentran entre los mares Báltico, Negro y Adriático, son considerados estratégicos para los intereses occidentales. El grupo Bucarest 9 (República Checa, Hungría, Polonia y Eslovaquia, Estonia, Letonia y Lituania, Bulgaria y Rumanía), realizó una Cumbre virtual en la que participó Biden y el Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, en la que acordaron la contención de Rusia y China.

La Iniciativa Three Seas (3SI) es un proyecto económico de rápido desarrollo en Europa Central y Oriental que actualmente involucra a 12 países, con Polonia como articulador principal, ofrece a Gran Bretaña posterior al Brexit una gran oportunidad para interactuar con socios de la UE, y la reposiciona como auxiliar dilecto de USA. Y crea un cinturon de contención en todo el oriente europeo.

AUKUS por las iniciales de los países miembros en inglés, es una alianza militar que ademas de proteger a Taiwan para condicionar a China, claramente tiene el sentido de un cinturón naval de contención del proyecto euroasiático, que le permite al esquema atlantista volver con inversiones y presencia al Indo Pacífico.

Hay casos muy elocuentes e incontrastables del guerrerismo de este redespliegue, por caso Ucrania es el arquetípo, que exponen además la limitada complejidad de la maniobra que evidencia cálculos pensados desde la desesperación y la urgencia.

¿Cual es la participación de la OTAN en el Redespliegue Imperial? ¿Actúa como el ariete de los Estados Unidos?

Hoy ni Europa ni OTAN pueden ostentar los niveles de unidad monolítica de la que se ufanaban hace un lustro. Francia tiene su propio proyecto de un ejército europeo y Alemania defiende sus intereses que recurrentemente colisionan con los impuestos a la OTAN.

Como organismo sigue pretendiendo ser el ariete principal del multilateralismo del unipolarismo atlantista. Pero USA tambien ha creado el AUKUS que hirió gravemente la confianza al interior de OTAN saboteando acuerdos comerciales militares de Francia por ejemplo.

Las sanciones que USA pretende imponerle a Rusia muchas veces colisionan con los propios y crecientes acuerdos energéticos y comerciales con China y Rusia de parte de Alemania, Francia o cualquiera de los países europeos.

Tras la Cumbre de Varsovia, en 2016, la OTAN desplegaría en el Este de Europa sistemas anti-misiles, bombas nucleares avanzadas y también batallones de diversos países. Obama-Biden, OTAN y UE perpetraron el injustificable golpe de Estado en Ucrania que violará los Acuerdos de París donde Ucrania fue definida como una suerte de espacio de no intervención y colchón de paz entre Occidente y Rusia.

El sostenimiento de tropas en Asia occidental y Siria (donde ocupa ilegalmente sus pozos petrolíferos) pretende reactivar la guerra con nuevas infiltraciones de paramilitares y yihadistas en el país y pone a la OTAN como tropas a la orden de la contraofensiva defensiva de USA.

Así que hoy la OTAN está extendida por el Báltico, Transcaucasia y Asia Central, completando un asedio a Rusia por casi todas sus fronteras, llegando hoy hasta sus mismas puertas, especialmente con las desestabilizaciones de Georgia y Ucrania, más la que se está llevando a cabo en Bielorrusia.

Serán Polonia junto a Italia, España, los Nueve de Bucarest, los países con los que hará punta de lanza la política de Biden a través de la OTAN.

Sobre Latinoamerica, el respliegue imperial ha perdido fuerza ante el avance de una nueva ola de gobiernos progresistas, si partimos de esta hipótesis, las próximas elecciones en Colombia y Brasil pueden ser factores importantes para equilibrar fuerzas en la región.

Me parece aventurado pretender que hay una nueva ola de gobiernos progresistas en nuestra región. Creo que está en pleno desarrollo el redespliegue a través de lawfare, soft y hard power, la creación de articulaciones de nuevas derechas y la evidente capacidad de condicionar los gobiernos, además de la creciente injerencia en téminos de sujeción mediante Deuda Externa.

Todo el aparato integracionista del primer momento neoliberal sigue intacto: la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sur Americana (IIIRSA) como integración de infraestructura para el saqueo; los acuerdos de libre comercio asimétricos; el Acuerdo para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN) entre USA y México que pone a este último como gendarme fronterizo norteamericano; la Iniciativa Mérida que articula políticas policiales entre USA, México y Centroamérica; el Plan Colombia, como manifestación militar y enclave de patrullaje en el subcontinente; el Plan Puebla Panamá que integra comercial, económica y productivamente Mesoamérica con USA; la Iniciativa para la Seguridad de la Cuenca del Caribe (CBIS) que asegura la constitución del Caribe como Mare Nostrum norteamericano; y, fundamentalmente, los organismos de Bretton Woods (Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional) raquitizando las economías y abortando las posibilidades de desarrollo autónomo de las naciones latinoamericanas.

Por los demás, los que se entusiasmaron con Castillo ya ven las muecas recurrentes de capitulación que viene ensayando; ni hablar del gobierno argentino y sus condenas a los pueblos soberanos en OEA y ONU; Boric y su gabinete neoliberal; AMLO con las limitaciones propias de un México cautivo del enorme edificio de acuerdos propios de un país fronterizo de la Metrópoli Imperial.

Creo en la lucha de los pueblos, pero por lo pronto éstas no están siendo expresadas electoralmente sino al contrario las alianzas progresistas que pretenden expresarlas terminan en penosas defraudaciones. No puedo aventurar que sucederá en Colombia pero a priori no me pasa desapercibido que presentan la campaña electoral en la cumbre socialdemócrata de Madrid y no en su tierra. Sobre Brasil hay que ver que no vaya a reincidir en los errores que ya cometió y no piense que una alianza con el enemigo es un abrazo de oso. No lo sé. Por lo pronto digo que el redespliegue está avanzando y consolidándose.

¿Pueden los Estados Unidos sostener el Redespliegue Imperial con tantos frentes abiertos? ¿No tienen suficiente problemas internos, económicos y políticos, principalmente, como para pensar en un reacomodo de los intereses de los Estados Unidos en el mundo?

Uno de los problemas de los imperios es justamente su expansionismo, esto es un dato histórico. Por ello las nuevas formas de guerras se operacionalizan con mercenarios y tropas ajenas. Los problemas internos son además propios de la pérdida de liderazgo global y una consecuencia  inevitable del modo de acumulacion capitalista.

Hasta aquí las tendencias evidencian una maniobra de fuga hacia adelante de parte del capital financiero. Y eso puede postergar en las metrópolis las crisis, pero de ningún modo evitarlas.

Por otra parte el expansionismo es condición de existencia del Imperialismo Financiero. No tienen posibilidad de frenar.

¿El redespliegue imperial es una política bipartidista de la élite política de los Estados Unidos o por el contrario estamos ante el nuevo concepto de seguridad nacional de la administración de Joe Biden? ¿Disuasión, defensa y diplomacia?  

Creo que el sistema de partidos tambien está en crisis en USA.  El redespliegue es política de lo que se ha llamado Estado Profundo, puede tener distintas formas de manifestación, puede tener mayor enfásis de una arista que de otra, pero como dije es condición de existencia del Imperialismo.

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