De Kota Kinabulu a Caracas.

Por Miguel Ernesto Salazar

Franklin Delano Roosevelt, 32.º presidente de Estados Unidos, acuño una frase para referirse al dictador nicaragüense Anastasio “Tacho” Somoza: «Sí, es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta». El Tacho Somoza habría recibido la orden del embajador estadounidense Arthur Bliss Lane para asesinar a Augusto Cesar Sandino quien derroto al ejército gringo en suelo nicaragüense. 

En pleno siglo XXI, un oficial de la marina gringa, el Comandante Mike Misiewicz (adjunto a operaciones de la Séptima Flota de los Estados Unidos, la flota de guerra más grande de Estados Unidos, la mejor equipada y la que cuenta con mayor personal, una unidad militar además adscrita al Comando del Indopacífico de Estados Unidos), tomo la frase de Roosevelt para referirse a Leonard Glenn Francis, mejor conocido bajo el alias de «Fat Leonard». «Era un ladrón, pero era nuestro ladrón», señalo Misiewicz en una entrevista a un medio gringo, agregando «A pesar de ser un ladrón, estaba muy comprometido con nuestras necesidades estratégicas».

Leonard Francis, fue detenido por la Interpol-Venezuela recientemente cuando este intentaba viajar a Rusia utilizando a Venezuela como puente aéreo, tras fugarse de una detención que cumplía tras una pena impuesta de 15 años. A «Fat Leonard» los Estados Unidos lo acusaron en 2015 de desfalcar a la Marina estadounidense por un orden de los 30 millones de dólares, en lo que han calificado como el mayor hecho de corrupción, en el cual se han visto envueltos un docena de altos y medios rangos de la Marina gringa, entre ellos el Comandante Misiewicz, quien se declaró culpable de los cargos de conspiración y soborno. Este le había proporcionado a Francis horarios de barcos clasificados y otra información, a cambio, aceptó dinero en efectivo, arreglos de viajes de lujo, obsequios y los servicios de prostitutas. «Fat Leonard», era parte de una empresa naviera llamada Glenn Defense Marine Asia (GDMA) que prestaba servicios logísticos a la Marina gringa (Combustible, arreglos portuarios y cualquier otra cosa que la Marina gringa y su personal necesitaran, como por ejemplo, prostitutas) en los puertos del Pacífico, incluidos Singapur, Tokio, Bangkok y Manila. Hace unos días el titular de CNN en Español sobre el particular reseñaba: «Fat Leonard», el autor intelectual del mayor escándalo de corrupción de la Marina de EE.UU., pide asilo en Venezuela”.

“El renacimiento del diálogo de seguridad cuadrilátero de Asia”, un encuentro entre altos funcionarios de los Estados Unidos, India, Japón y Australia tuvo lugar en Manila en paralelo a la Cumbre de Asia Oriental para discutir la cooperación regional y global, este acto significo renovación de una alianza de Seguridad Cuadrilateral conocida como “Quad” para la región del Indopacífico.

Estados Unidos, India, Japón y Australia se reunieron para revisar la visión de la tesis “Indo-Pacífico libre y abierto”. La iniciativa del Quad se remonta a 2007, cuando el primer ministro del Japón, Shinzo Abe, recientemente fallecido presentó la idea de una «Asia más amplia», que une los océanos Pacífico e Índico y se expande hacia el exterior para incluir a los Estados Unidos y Australia. El objetivo, China. Desde la administración de Obama, después Trump y ahora Joe Biden se ha fortalecido esta alianza para colocar un fuerte muro que frene a China.

Durante la última semana del mes de septiembre, Joe Biden anuncio la disponibilidad de 810 millones de dólares para programas de asistencia para las naciones insulares del Pacífico para enfrentar la crisis climática, raro de un país como los Estados Unidos que durante el 2021 emitió 4.752,079 megatoneladas de CO2. Recordemos también que el gobierno australiano, firmó un acuerdo con Estados Unidos y Reino Unido, en el marco de otra alianza que sienta bases en el Indopacífico, AUKUS (septiembre de 2021) para construir submarinos nucleares de tecnología estadounidense, este proyecto tiene un costo aproximado de 7.392 millones de dólares. Nuevamente China en la mira.

En el marco de la Asamblea de la ONU, 77º período de sesiones, el Canciller de China Wang Yi, pronunció un discurso que tituló, “La forma correcta de relacionamiento entre China y Estados Unidos en la nueva era” en la sede de la Sociedad de Asia en Nueva York. Wang YI, señalo que “para que China y Estados Unidos coexistan en paz, se hace imperativo seguir unas reglas con las que ambas partes están de acuerdo, en lugar de imponer a los demás la ley interna de uno o las llamadas “reglas” sobre las que no existe un consenso internacional amplio. Los intentos de derribar a China repitiendo la táctica de contención utilizada en la antigua Unión Soviética y rodear a China a través de juegos geopolíticos como la “Estrategia sobre el Indopacífico” solo resultarán inútiles”.

¿Por qué este paréntesis sobre el caso de «Fat Leonard»? ¿Qué relación tiene la empresa naviera llamada Glenn Defense Marine Asia (GDMA) con la expansión de los Estados Unidos en el Indopacífico?

En la entrevista que citamos al principio de este trabajo, efectuada por un medio estadounidense al Comandante Mike Misiewicz, – recordemos, adjunto a operaciones de la Séptima Flota de los Estados Unidos – señala algunas precisiones sobre lo relevante de GDMA y “Fat Leonard” en esta conquista del Indopacífico que indicaremos a continuación.

El portaaviones USS John C. Stennis (CVN 74) de la clase Nimitz realizó su primer anclaje en Kota Kinabalu, puerto de Malasia, en 2012. ¿El valor estratégico de Kota Kinabulu? Es una puerta de entrada para el Mar de la China Meridional. El anclaje de este tipo de navío militar significó un salto estratégico para los Estados Unidos en su objetivo de reactivar la guerra fría y establecer un mundo unipolar, una tentativa de rocarle en la cueva del tigre. La Marina gringa necesitaba ayuda logística para el Stennis y a sus más de 5 mil marineros a bordo del portaviones. Este apoyo llegó de la mano de Glenn Defense Marine Asia  (GDMA), una empresa naviera de gran influencia en la región. Es aquí donde Leonard FAT Francis y el Comandante Mike Misiewicz hacen su entrada en el escenario, una relación de convivencia por encima del bien y el mal. «Para llevar un barco a un puerto, Leonard hizo el trabajo sucio. Esa es la mejor manera, y la forma más contundente, de describir lo que sucedió», dijo Misiewicz al medio estadounidense, sobre lo cual además agregó, «Ya sea a través del NCIS – Servicio de Investigación Criminal Naval-, o la embajada, con la policía de la nación anfitriona, con el gobierno de la nación anfitriona, el tipo estaba conectado y tenía todos los detalles para hacer que las cosas sucedieran. Y tan moralmente rectos como somos como estadounidenses, el hecho el asunto es que algunas cosas allí en Asia tienen que hacerse a puerta cerrada». Tal era el conocimiento de GDMA sobre la realidad de la región, de los vaivenes del poder tras bambalinas que su información algunas veces superó a los órganos de inteligencia del Comando del Indopacífico de Estados Unidos. La relación de esta naviera con la Marina gringa era de años, era un “socio estratégico” para sus operaciones. Sostiene el Comandante de la Marina gringa en referencia a GDMA: “Sus esfuerzos permitieron que los barcos de la Marina de los Estados Unidos accedieran a puertos y áreas de operación previamente inaccesibles, áreas con importancia estratégica”. Incluso sentenció en la entrevista que «La Marina eligió a Leonard Francis y GDMA porque obtuvimos acceso estratégico a lugares a los que los portaaviones no entraron durante años y años. Y sí, nos costó dinero, pero el valor estratégico de algunas de esas cosas superó el gasto», «Era un ladrón, pero era nuestro ladrón», «A pesar de ser un ladrón, estaba muy comprometido con nuestras necesidades estratégicas». Y por si fuese a quedar alguna duda, Mike Misiewicz, no duda en afirmar y lanzar estos dardos: «Probablemente haya una cantidad de incidentes en los que un marinero hizo algo realmente malo que podría haber sido un incidente internacional y la gente de GDMA se encargó de eso. Ese es otro elefante en la habitación que nunca se dirá, porque ¿quién va a decir eso? ¿Esta compañía o Leonard hicieron algo bueno?». Los estadounidenses, señaló, «no irían detrás de la puerta y buscarían sobornos para que nuestros barcos pudieran entrar, pero aparentemente podemos hacer que un tercero como Leonard lo haga por nosotros y mirar hacia otro lado y hacer que todo parezca legítimo. Y eso es lo que realmente sucedió en muchos de estos casos».

Leamos con atención este fragmento de la entrevista en la cual Misiewicz expone su relación con Leonard Francis y el uso estratégico que le dio la Marina gringa a esta relación de “conveniencia”: «Por supuesto que Leonard también usaría astutamente esa relación para su ventaja. ‘Oigan, veo que ustedes no van al puerto X o Y. ¿Por qué no?’ Y a veces sus puntos eran válidos. Contaba la frecuencia de las visitas al puerto como nosotros. Decía: «Has ido a Singapur 10 veces y a Hong Kong ocho veces. No has ido a Malasia este año». – “Entonces, tienes razón, Leonard. Los malayos también son importantes». Finalmente, Misiewicz sugirió a Kota Kinabalu como un punto de avanzada en una conferencia de planificación de la Marina con varios comandos, incluido el Comando del Pacífico de EE. UU., la Flota del Pacífico y la Séptima Flota con base en Japón. El costo logístico para que el portaviones anclara seria el principal obstáculo expuesto por la mayoría de los presentes debido a su elevado costoso pero por su valor estratégico hizo torcer a los detractores: ¿Valen la pena $2 millones para disuadir una guerra? una perspectiva estratégica, y creo que aquellos que tomaron las decisiones para que Stennis entrara a ese puerto lo sabían».

Sobre la detención de Leonard Francis últimamente se ha especulado mucho. ¿Por qué Fat Leonard terminó en Venezuela y por qué se dirigía a Rusia? ¿Es un activo estratégico para la seguridad nacional de Venezuela, de Rusia, de China y de los Estados Unidos? ¿Qué información le falta a Francis aportar sobre las acciones de la Séptima Flota en el Mar de la China Meridional que no declarará los últimos 8 años? ¿Puede ser intercambiado Francis por Alex Saab?

En el 2010, Rusia y los Estados Unidos, llevaron a cabo el intercambio más grande de espías después del “fin de la guerra fría”. Recordemos, “El puente de los espías”, una película de Steven Spielberg, que recrea cómo se fraguó el discreto canje del agente soviético Rudolf Abel por el piloto estadounidense Francis Gary Powers en 1962, tal vez sea el intercambio más importante de la historia contemporánea. ¿Es este el caso de Francis y Alex Saab? ¿Es Francis el pez gordo?

Repasemos los últimos comunicados y declaraciones de Venezuela y los Estados Unidos sobre el canje de presos, siete estadounidenses y dos venezolanos. Un canje es entonces un probabilidad cierta. Nos perdamos de vista a estadounidenses, Luke Denman y Airan Berry, ambos detenidos por miembros de la Milicia Bolivariana al derrotar la “Operación Gedeón”.

Este año se conmemoró el 50º aniversario de la visita a China por parte del ex presidente estadounidense Richard Nixon. En el marco de este hecho histórico sería bueno que Venezuela cierre el 2022 con un buen regalo para el Presidente Xi Jinping y su pueblo, la entrega de “Fat Leonard”.

Finalmente me quedo con dos comentarios sobre el contexto real en el que se juega la partida de ajedrez en el Indopacífico.

El primero, un comentario en las redes sociales, Kim Dotcom, el sancionado dueño de Megaupload y otras servicios de bodega en la nube, con una cuenta tuiter con más de 800 mil seguidores, señalaba: “El gobierno de EE.UU. está escalando tan descaradamente contra Rusia y China provocándolos constantemente que uno tiene que preguntarse por qué quieren tanto ir a la guerra. ¿Por qué saben que están en bancarrota y que ya no pueden permitirse el tipo de ejército que tienen ahora? ¿Por eso es ahora o nunca?”.

Y el segundo comentario de su eminencia Xi Jinping con motivo de la próxima celebración del XX Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh), en una actividad que tuvo como escenario la exposición temática «Avanzando en la nueva era»,  realizada en el Centro de Exhibiciones de Beijing: “Hemos de divulgar ampliamente las medidas estratégicas, las prácticas transformativas, los avances rompedores y los éxitos emblemáticos de la pasada década, propagar el valor de los grandes cambios en los pasados 10 años que marcan un hito en la historia del Partido, la Nueva China, la reforma y apertura, y el desarrollo del socialismo, alentar a todo el Partido y el pueblo de todas las etnias del país para que, afianzando la convicción y fortaleciendo la iniciativa históricas, esforzándose vigorosos y unidos, y avanzando con valentía y resolución, escriban nuevos capítulos en la construcción integral de un país socialista moderno y conquisten nuevas victorias del socialismo con peculiaridades chinas”.

En este 2022, año del Tigre de Agua, Venezuela sigue jugando en el tablero internacional que se disputa el nuevo orden mundial, mientras el tigre de papel espera recuperar la influencia mundial perdida ante el avance de los pueblos del mundo a través de golpes de viento y lluvia.

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