4F, sin élites y contra el gran capital.

Por Miguel Ernesto Salazar.

4 de febrero del año 2003, en los espacios del Arco de la Federación, un símbolo especial de las luchas del pueblo venezolano bajo las lanzas del ejército de Ezequiel Zamora, el Comandante Hugo Chávez Frías, estaba al frente de la entrega de títulos de títulos de tierras urbanas,  500 mil títulos de tierra. Un año antes, la democratización de la tenencia de la tierra, urbana y rural, era el preámbulo para el golpe de Estado de abril del 2002. En aquel momento, una elite económica aliada a la cúpula militar daba el zarpazo al Proyecto de la Revolución Bolivariana. Tierras y Hombres libres era la idea que había que aniquilar desde la raíz.  

Este acto recoge aquel espíritu y hay que recordar un poco más allá de las condenas de quienes siempre nos han condenado y nos siguen condenando, y seguramente nos seguirán condenando porque defienden sus groseros privilegios. Más allá de las confusiones, más allá de los mal entendidos, más allá de las difamatorias; el 4 de febrero no fue un proyecto golpista ¡no!, el 4 de febrero fue otra cosa, el 4 de febrero no fue una conspiración de unas elites económicas, políticas y corruptas y militares, el 4 de febrero fue un volcán que salió del fondo de la moral de la juventud militar que se reveló contra la elite militar de entonces corrompida como estaba y entrega como estaba a los gobiernos corruptos que saquearon al pueblo venezolano y que lo ametrallaron el 27 de febrero de 1989”, les señalaba el Comandante Chávez a quienes desde El Calvario y a través de la cadena nacional seguían su intervención. El mensaje era claro, el 4F, “no fue una conspiración de unas elites económicas, políticas y corruptas y militares”, “El 4 de febrero fue una interpretación de un sentimiento popular, el 4 de febrero fue un compromiso no con una elite sino con un pueblo”. Compromiso del pueblo que vivió su máxima efervescencia el 13 de abril de 2002 cuando el pueblo en unión cívico-militar derrotaba al golpe de Estado y colocaba nuevamente al frente de la conducción del gobierno al Presidente Hugo Chávez.

Otra idea sobre el 4F que el Comandante Chávez ha dejado para la historia es el origen y contra que se insurgía. El 4 de febrero pero esta vez del 2010, en acto con motivo de la celebración del XVIII aniversario de la Rebelión Bolivariana del 4-F y Día de la Dignidad”, el Comandante Chávez exponía estos elementos.

Mientras “se levantaba el consenso de Washington en este continente y muchos otros procesos que se dieron a finales de los años 80, mientras eso ocurría en casi todo el mundo, cosa extraña, el pueblo de Caracas se alzó pues, se levantó y ocurrió el Caracazo, el Caracazo, 27 de febrero 1989, rebelión popular contra la política de hambre, de miseria, y la situación desesperada que vivía un pueblo”. El 27F se revela como una respuesta al consenso de Washington, el NEOLIBERALISMO.

Pero el neoliberalismo no solo era un proyecto económico, la tesis neoliberal penetraba los cuarteles militares, así como en Chile, la avanzada gringa que catapultaba al Capitalismo a otra fase, necesitaba de ejércitos que garantizaran la implementación de la idea neoliberal.

…y ese proyecto de poder penetró durante varios años las instituciones fundamentales del Estado, penetró Petróleos de Venezuela a fondo y penetró por supuesto la Fuerza Armada desde aquellos años 80 y el proyecto caminaba y el proyecto caminaba, no es para nada inocente que en aquellos años se incrementó de manera notable el grupo de oficiales militares que iban hacer cursos, becados en esos institutos donde se le cantaba al neoliberalismo, en aquellos años comenzaron a llover profesores, conferencistas en nuestras academias y escuelas, conferencias iban, conferencias venían, tesis, todas por supuesto en el marco del proyecto imperialista, del proyecto neoliberal disfrazado de meritocracia, todo un proyecto burgués aristócrata, aquí le vimos la cara a ese proyecto en esta academia, en esta escuela, un movimiento militar de extrema derecha venía forjándose desde entonces, sólo que aquel movimiento mayormente conformado por oficiales de alta graduación no consiguió casi oficiales jóvenes para sumarse a su proyecto, aquel movimiento de oficiales de alta graduación trató de apoderarse del movimiento bolivariano, de la juventud militar, aquel movimiento militar de extrema derecha fue incluso infiltrado por la juventud militar, ellos trataron de utilizarnos, trataron de neutralizarnos, pero fueron ellos los que terminaron neutralizados, por eso digo, el 4 de febrero de 1992 no sólo es que ocurrió una rebelión militar patriótica que abrió en dos la historia venezolana sino que el 4 de febrero hizo imposible en Venezuela un golpe militar de derecha, entonces ahora y para siempre jamás.” Fue así como la orden dada el 27F de enviar a la fuerza militar a las calles a reprimir la protesta popular y el 4F fue el ¡No más! ¡Nunca más!

Fue el 2F la chispa que prendió la pradera, fue la chispa que encendió el motor que prendió la Revolución Bolivariana, es la chispa que levanto a la juventud militar aquel febrero de 2002.  

Para no olvidar, “El 4F no solo fue la estocada mortal al puntofijismo, el 4F le dimos también la estocada al neoliberalismo salvaje  que casi acaba con los pueblos de este continente. El 4F detuvo en seco el plan neoliberal de entregar a Venezuela al gran capital transnacional, esa es una de las glorias de aquel día memorable, cuatro de febrero de mil novecientos noventa y dos.” Y si la memoria llega a fallar, un tuit de @nawseas, autora de la fotografía que acompaña a este trabajo: “Acercarse a la llama cuando haga frío… Por ahora y para siempre”.

Una Revolución sin elite y del, para y con el pueblo como alternativa al capitalismo salvaje.  

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