{"id":3651,"date":"2024-12-14T22:09:48","date_gmt":"2024-12-15T02:09:48","guid":{"rendered":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/?p=3651"},"modified":"2024-12-15T15:21:07","modified_gmt":"2024-12-15T19:21:07","slug":"origen-del-mejor-general-del-ejercito-unido-libertador-sucre-el-general-que-vivio-de-prisa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/origen-del-mejor-general-del-ejercito-unido-libertador-sucre-el-general-que-vivio-de-prisa\/","title":{"rendered":"Origen del Mejor General del Ejercito Unido Libertador. Sucre, El General que vivi\u00f3 de Prisa."},"content":{"rendered":"\n<p>Por: Ing. Yehudah Daniel Shurun Levy, Coordinador de Investigaci\u00f3n y Pensamientos Sucrista de la Fundaci\u00f3n Sucre.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Rencontrando las Ra\u00edces de la Familia Sucre.<\/h3>\n\n\n\n<p>Como es evidente los Sucre fueron una familia de hidalgu\u00eda conocida, afianzaron su gloria en del Sur de Francia; de una rama familiar que hab\u00eda reto\u00f1ado en Flandes \u2013 B\u00e9lgica, pasando posteriormente uno de ellos a tierras americanas a comienzos del siglo XVIII, y quien llegar\u00eda a ser Gobernador de la Nueva Andaluc\u00eda (Cuman\u00e1) don Carlos de Sucre Garrido y Pardo, siendo este hijo de Charles Adrianne de Sucre y D\u2019Ives, llamado el Marqu\u00e9s de Preux, por su origen en Flandes y Buenaventura Carolina Isabel Garrido y Pardo, originaria de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f23752d8b430193f2f3835e868bc64e1\"><a>Biograf\u00eda De Antonio Joseph Francisco De Sucre y Alcal\u00e1.<\/a><\/h3>\n\n\n\n<p>Nacido en Cuman\u00e1, capital de la Provincia de la Nueva Andaluc\u00eda en Tierra Firme (Venezuela \u2013 actual Edo. Sucre), el 03 de febrero de 1795, bautizado con el nombre de Antonio Joseph Francisco de Sucre y Alcal\u00e1, quien a futuro seria conocido como Gran Mariscal de Ayacucho. Fueron sus padres el entonces teniente de los Ej\u00e9rcitos Reales don Vicente de Sucre y Urbaneja, quien m\u00e1s tarde seria ascendido al grado militar de coronel de Republica y pr\u00f3cer de la Independencia; y su madre do\u00f1a Mar\u00eda Manuela de Alcal\u00e1 y S\u00e1nchez, cumaneses ambos, pertenecientes a distintas familias arraigadas en el oriente venezolano desde varias generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran una familia militar por tradici\u00f3n y dedicados al estudio de la honrosa carrera de las armas, por lo cual demostr\u00f3 inclinaci\u00f3n desde muy ni\u00f1o. Tambi\u00e9n lo demostraban los varones de la familia Alcal\u00e1 \u2013 oriunda de Arag\u00f3n en Espa\u00f1a \u2013 los cuales ten\u00edan vocaci\u00f3n castrense, en tanto que las damas de la estirpe descollaban por su piedad y su belleza.<\/p>\n\n\n\n<p>La madre de Antonio Joseph Francisco de Sucre y Alcal\u00e1 falleci\u00f3 cuando apenas contaba \u00e9ste con 7 a\u00f1os de edad. Don Vicente su padre, contrajo en 1803 nuevas nupcias con do\u00f1a Narcisa M\u00e1rquez, de quien atendi\u00f3 a los 9 hijos (6 varones y 3 ni\u00f1as) habidos por aqu\u00e9l, don Vicente, de su primer matrimonio y a otros tantos que procre\u00f3 del segundo.<\/p>\n\n\n\n<p>De los hermanos Sucre-Alcal\u00e1, seis perecieron tr\u00e1gicamente durante las guerras de independencia. Antonio Joseph \u2013 a quien sol\u00edan llamar Anto\u00f1ito los suyos \u2013 se caracterizaba por ser un ni\u00f1o reflexivo y afectuoso, manifestando siempre un gran amor por sus hermanos, tanto los del primero como los del segundo matrimonio del coronel Sucre, lo mismo que hac\u00edan sus t\u00edos y dem\u00e1s parientes.<\/p>\n\n\n\n<p>El sentimiento familiar tan arraigado en \u00e9l, demuestra el fino temple de su alma, y da testimonio de la excelente educaci\u00f3n que recibi\u00f3 de sus padres en sus primeros a\u00f1os de vida. Demostr\u00f3 ser un ni\u00f1o en verdad precoz, avanzado a su tiempo y circunstancias. Antonio Joseph, bien hubiera podido hacer suya la divisa del primitivo escudo de los Sucre originarios de Francia, <strong>\u201dAudaces Fortuna Juvat\u201d<\/strong>: La Fortuna Favorece a los Valientes. Ciertamente, la fortuna favoreci\u00f3 en \u00e9l a la audacia, pero era una audacia mesurada, temperada, por la reflexi\u00f3n, y encaminada a lograr nobles objetivos.<\/p>\n\n\n\n<p>En Cuman\u00e1, su pueblo natal, aprendi\u00f3 las primeras letras y ampli\u00f3 sus conocimientos como solo \u00e9l sabr\u00eda hacerlo, en aquella \u00e9poca, siendo un ni\u00f1o destinado a la carrera militar. Las matem\u00e1ticas, el dibujo de mapas, la f\u00edsica principalmente form\u00f3 su mente, a la vez que la equitaci\u00f3n, la esgrima y la pr\u00e1ctica de los deberes militares como cadete de la Compa\u00f1\u00eda de H\u00fasares de Cuman\u00e1, que comandaba su padre, fortalecieron su cuerpo y le habituaron a una severa disciplina. Muy pronto habr\u00eda de lanzarse el adolescente a la acci\u00f3n; y haciendo, como muchos seres superiores que le antecedieron, iba a aprender. En Julio de 1810, la Junta de Cuman\u00e1 asciende al cadete de 15 a\u00f1os, al grado de Subteniente de Infanter\u00eda; Poco despu\u00e9s en agosto de ese mismo a\u00f1o, es incorporado mediante despacho expedido en caracas, al Cuerpo de Ingenieros Militares. R\u00e1pidos son sus progresos, pues en mayo de 1811 se desempe\u00f1a como comandante de esa Arma en la isla de Margarita y a mediados de ese a\u00f1o es ascendido a teniente, contaba Sucre con apenas 16 a\u00f1os de vida. En 1812 desempe\u00f1\u00f3 en Barcelona, actualmente estado Anzo\u00e1tegui, la Comandancia de Artiller\u00eda. A pesar de su juventud, era un oficial de los llamados facultativos, capaces de pelear con valor y de organizar tambi\u00e9n un cuerpo de tropa para conducirlo al combate triunfando a su cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>La ca\u00edda de la primera rep\u00fablica abri\u00f3 un par\u00e9ntesis en su carrera militar. Para esa \u00e9poca en diciembre de 1812, recibi\u00f3 del caballeroso Gobernador Emeterio Ure\u00f1a, quien fuese nombrado en el cargo por el jefe realista Domingo de Monteverde, un pasaporte para dirigirse a la isla Trinidad, entonces en posesi\u00f3n del imperio brit\u00e1nico. De su uso se desconocen evidencias, y permanece en el tiempo como un acto cortes\u00eda entre caballeros. En todo caso, cuando el General Santiago Mari\u00f1o y un pu\u00f1ado de valientes que desde el islote de Chacachacare, vecino a aquella isla, hab\u00edan emprendido en enero de 1813 la lucha por la libertad del Oriente de Venezuela, llegando con \u00e9xito a la regi\u00f3n de Cuman\u00e1. Sucre al tener noticia, abandona su refugio en las monta\u00f1as cercanas y se reincorpora a la lucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los a\u00f1os siguientes, al lado de Mari\u00f1o, sobre todo, Sucre ser\u00e1 un eficaz auxiliar, un oficial tan activo y valeroso en el campo de batalla, como reflexivo y consumado estratega en las mesas del Estado Mayor. As\u00ed en 1813 comanda un batall\u00f3n de zapadores en el asedio a Cuman\u00e1, hasta la liberaci\u00f3n de la plaza; en febrero de 1814 ser\u00e1 el primer edec\u00e1n del General Mari\u00f1o, jefe Supremo del Oriente; en septiembre del mismo a\u00f1o, luego de haberse batido en re\u00f1idas acciones, entre ellas la rota de Aragua de Barcelona, ejerce las funciones de jefe de Estado Mayor de la divisi\u00f3n del General Berm\u00fadez.<\/p>\n\n\n\n<p>Se halla en los campos de Matur\u00edn y \u00darica, y al triunfar los realistas en esta \u00faltima batalla, que sella por el momento el destino de Venezuela en aquel entonces, busca asilo en las Antillas neutrales, de donde logra pasar a Cartagena de Indias. En esta plaza, durante el largo sitio a que le somete el General Morillo en 1815, Sucre participa como ingeniero Militar en la organizaci\u00f3n y fortalecimiento de las defensas, al lado del tambi\u00e9n ingeniero Lino de Pombo, quien deja evidencia de una de las m\u00e1s tempranas descripciones de Sucre que se conozcan, cito:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u2026un joven venezolano de nariz bien perfilada, tez blanca y cabellos negros, ojo observador, talla mediana y pocas carnes, modales finos y modestos\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed era el hombre que, en diciembre de 1815, cerca ya de los 21 a\u00f1os, logr\u00f3 salir con las fuerzas que evacuaron a Cartagena cuando ya no hab\u00eda medios humanos con que defenderla; pas\u00f3 a las Antillas \u2013se presume pudo haber estado en Hait\u00ed, sin embargo, no se conoce con certeza de tal visita\u2013 regresando posteriormente a la regi\u00f3n oriental de Venezuela para proseguir la lucha junto al General Mari\u00f1o. Como an\u00e9cdota, la carrera del joven cuman\u00e9s estuvo a punto de quedar tr\u00e1gicamente truncada por aquel entonces, pues mientras navegaba en una d\u00e9bil barca desde la isla de Trinidad \u2013su \u00faltima etapa en las Antillas\u2013 hasta las costas de Paria, actual estado Sucre, una tempestad le hizo naufragar; sin embargo, la vida le sonri\u00f3 al ser rescatado por dos pescadores humildes y sencillos que acudieron en su ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p>En septiembre de 1816 el entonces teniente coronel Sucre comandaba junto al General Mari\u00f1o el Batall\u00f3n Colombia, para diciembre de ese mismo a\u00f1o ya ostentaba el grado de coronel, que le fuere refrendado el 6 de agosto de 1817 por el Libertador. Durante los meses finales de 1816 y primeros del pr\u00f3ximo, Sucre tom\u00f3 parte activa en el asedio a Cuman\u00e1, provincia de la cual llego a desempe\u00f1ar la Comandancia General por designaci\u00f3n de Mari\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero cuando el Libertador se dirigi\u00f3 a Guayana, e hizo de esta regi\u00f3n su principal teatro de operaciones, Sucre, lo mismo que Urdaneta, Berm\u00fadez, Valdez y muchos otros valientes, decidieron seguirle y participar en la liberaci\u00f3n de Angostura, hoy Ciudad Bol\u00edvar, quien el mismo Libertador llamase en sus escritos la Capital de Venezuela, y de Guayana la antigua. El 4 de septiembre de 1817, el Libertador le confiere a Sucre, el mando del Batall\u00f3n Orinoco de nueva creaci\u00f3n, y el 19 de ese mismo mes le nombr\u00f3 Gobernador de Guayana la antigua y comandante General del Departamento del Bajo Orinoco, de nueva creaci\u00f3n. Con \u00e9l compartieron responsabilidades su hermano Jos\u00e9 Jer\u00f3nimo de Sucre y Alcal\u00e1, quien llegase a ser coronel y que para ese entonces era Mayor, as\u00ed como su padre el coronel Vicente de Sucre.<\/p>\n\n\n\n<p>El Libertador, que hab\u00eda calibrado ya el temple moral y la capacidad intelectual de Antonio Joseph Francisco de Sucre y Alcal\u00e1, le confi\u00f3 muy pronto, en octubre de 1817, una delicada misi\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u2026la de cooperar con el General Berm\u00fadez para cortar las disensiones en que se hab\u00eda visto envuelto el General Mari\u00f1o a ra\u00edz del Congreso de Cariaco\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanta era la confianza que Bol\u00edvar depositaba en aquel entonces sobre los hombros de Sucre, su compa\u00f1ero de armas e ideales, que en las instrucciones que le dio, expresaba la siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u2026Si Ud. no cree que sea \u00fatil a la Republica su comisi\u00f3n, esta Ud. autorizado para suspenderla y no dar curso a la referida orden\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, dejaba el Libertador al criterio de Sucre el cumplir o no una orden que \u00e9l, Bol\u00edvar, le daba a Sucre, por su puesto \u00e9ste la cumpli\u00f3 como todo un caballero de manera admirable. Se entrevist\u00f3 con el General Mari\u00f1o, y la dif\u00edcil situaci\u00f3n qued\u00f3 zanjada de un modo satisfactorio para la causa republicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde octubre de 1817, hasta fines de 1819, Sucre guerre\u00f3 en el Oriente de Venezuela bajo las \u00f3rdenes del General Berm\u00fadez, como jefe de Estado Mayor de su Ej\u00e9rcito. Fueron a\u00f1os de intensa experiencia sin resultados decisivos en la contienda. Para 1819 el vicepresidente de la entonces constituida Gran Colombia Francisco Antonia Zea, le asciende \u2013en ausencia de Bol\u00edvar\u2013 al grado de General de Brigada, el mismo que el Libertador le refrendara tiempo despu\u00e9s en su entrevista en pleno Orinoco, a fines de ese a\u00f1o. En 1820, Bol\u00edvar le conf\u00eda la importante misi\u00f3n de trasladarse a las Antillas neutrales, bien provisto de recursos para la adquisici\u00f3n de armamento para el Ej\u00e9rcito, zarpando desde el Orinoco el 8 de mayo, y regresando el 15 de abril de ese mismo a\u00f1o, con 4000 fusiles, adem\u00e1s de municiones y otros elementos de guerra, que resultaron valiosos instrumentos para el triunfo de Carabobo. \u201cSucre cumpli\u00f3 con actividad y eficiencia\u2026\u201d, le dec\u00eda por entonces Bol\u00edvar a Santander, lo que seguramente despert\u00f3 a\u00fan m\u00e1s las intrigas en su contra.<\/p>\n\n\n\n<p>Tales actividades y demostrada eficiencia le valieron para ser nombrado ministro de Guerra y Marina interino, el 27 de septiembre de 1820 a causa de una enfermedad que aquejaba a Brice\u00f1o M\u00e9ndez, funciones que desempe\u00f1\u00f3 con \u00e9xito hasta finales de ese a\u00f1o, junto a los de jefe del Estado Mayor General Libertador, que le fueran encomendadas por Bol\u00edvar a mediados de noviembre. Su capacidad de trabajo y la amplitud de sus conocimientos castrenses le eran extraordinarias, para aquel joven oficial. Fue entonces cuando Bol\u00edvar dijo de \u00e9l:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u2026Es uno de los mejores oficiales del Ej\u00e9rcito; re\u00fane los conocimientos profesionales de Soublette, el bondadoso car\u00e1cter de Brice\u00f1o, el talento de Santander y la actividad de Salom; por extra\u00f1o que parezca, no se le conoce ni se sospechan sus aptitudes. Estoy resuelto a sacarle a la luz, persuadido de que alg\u00fan d\u00eda me rivalizar\u00e1\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Es un hermoso y justiciero elogio de Sucre, que revierte a la vez sobre quien lo pronunci\u00f3. Bol\u00edvar ve\u00eda ya desde entonces, en el joven cuman\u00e9s, un verdadero hijo espiritual, el v\u00e1stago que le hab\u00eda negado la carne. Sentimiento bien correspondido por Sucre. En noviembre de 1820, \u00e9ste hubo de dar pruebas una vez m\u00e1s de su habilidad diplom\u00e1tica al negociar, en compa\u00f1\u00eda de Pedro Brice\u00f1o M\u00e9ndez y Jos\u00e9 Gabriel P\u00e9rez, con los comisionados realistas un tratado de Armisticio y otro de Regulaci\u00f3n de la Guerra \u2013 propuesto este \u00faltimo por el Libertador \u2013 que culminaron con el hist\u00f3rico, aunque ef\u00edmero abrazo de Santa Ana entre los Generales Bol\u00edvar y Morillo. Por aquellos d\u00edas, el pueblo de la provincia de Cuman\u00e1 hab\u00eda elegido a Sucre como Diputado al Congreso de C\u00facuta; pero \u00e9l no tuvo oportunidad de asistir al mismo; su destino lo llamaba hacia el sur.<\/p>\n\n\n\n<p>En enero de 1821, el Libertador y Sucre se hallaban en Bogot\u00e1. El segundo recibi\u00f3 el mando del Ej\u00e9rcito de Popay\u00e1n, para someter a Pasto y liberar a Quito, o pasar por mar a Guayaquil. El 17 de enero Sucre estaba en Neiva, y el 24 de ese mismo mes en Popay\u00e1n, de donde paso a Mercaderes y al Trapiche, para regresar luego a Popay\u00e1n. A comienzos de abril se embarc\u00f3 con 300 hombres a bordo de la nave llamada Ana en la bah\u00eda de Buenaventura y en un mes despu\u00e9s estaba en Guayaquil. All\u00ed, de acuerdo con la junta que presidia Jos\u00e9 Joaqu\u00edn de Olmedo, preparo la ofensiva, y avanzo sobre Quito. Triunfador en Yaguachi el 15 de agosto, result\u00f3 vencido en los campos de Huachi, cerca de Ambato, el 12 de septiembre y hubo de retroceder. Esta fue en verdad, la \u00fanica derrota que como General en jefe del Ej\u00e9rcito sufri\u00f3 Sucre, quien recibi\u00f3 fuertes contusiones en la acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A comienzos de 1822, luego de haber reorganizado el Ej\u00e9rcito y de haberlo aumentado con refuerzos llegados de la Gran Colombia y del Per\u00fa, \u00e9stos \u00faltimos al mando del coronel y luego General Andr\u00e9s de Santa Cruz, Sucre retoma la ofensiva, mientras Bol\u00edvar acomet\u00eda a Pasto desde el norte. Las fuerzas unidas, al mando de Sucre, pasaron por Cuenca y Alaus\u00ed, rechazando el 21 de abril a la caballer\u00eda realista, y avanzando por Ambato, Latacunga y Chillogallo hasta situarse al norte de Quito, donde se dio el 24 de mayo de 1822, la batalla de Pichincha, con la cual Sucre decidi\u00f3 la libertad del Ecuador. Ascendido por Bol\u00edvar a General de Divisi\u00f3n el 18 de junio de ese mismo a\u00f1o, Sucre ejercer\u00e1 durante varios meses, en Quito, la Comandancia General e Intendencia del Departamento del Ecuador, incorporado a Colombia la Grande. Su progresista labor en la promoci\u00f3n de instituciones ben\u00e9ficas, de la justicia, la educaci\u00f3n, el periodismo, le granjeaban en afecto general. Sucre, dice Bol\u00edvar:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u2026Se ha llenado de gloria y se ha hecho adorar por estos pueblos\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Es entonces cuando conoce a su futura esposa, Mariana Carcel\u00e9n, Marquesa de Solanda. En noviembre de 1822 ha de ponerse en campa\u00f1a de nuevo, esta vez contra los rebelados pastusos, a quienes vence, tras una dif\u00edcil campa\u00f1a, hasta entrar en Pasto a fines de ese a\u00f1o. De all\u00ed regres\u00f3 a Quito en enero de 1823, y pocos meses despu\u00e9s a Guayaquil con el Libertador.<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra no hab\u00eda concluido en Am\u00e9rica del Sur. Un poderoso Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, regido por aguerridos Generales, amenazaba la independencia que los patriotas peruanos hab\u00edan proclamado el 28 de julio de 1821 bajo la \u00e9gida del General Jos\u00e9 de San Martin. En tierras del Per\u00fa habr\u00eda de decidirse el destino de la emancipaci\u00f3n hispanoamericana, y hacia el Callao zarp\u00f3 el General Sucre el 14 de abril de 1823.<\/p>\n\n\n\n<p>Bol\u00edvar lo hab\u00eda investido con el mando de las fuerzas auxiliares gran colombianas que ya se hallaban en el Per\u00fa, y ten\u00eda tambi\u00e9n el car\u00e1cter de Comisionado ante el Gobierno de Lima. Era, a la vez, un militar y un diplom\u00e1tico. Lleg\u00f3 en mayo y prontamente se vio en grave situaci\u00f3n por el avance de las posiciones realistas hacia Lima, que fue ocupada por alg\u00fan tiempo, por los desacuerdos pol\u00edticos en el campo republicano y por el desafortunado resultado de la expedici\u00f3n a intermedios, donde las fuerzas de Sucre y las de Santa Cruz no lograron coordinar sus operaciones. Durante esos meses dif\u00edciles, los mejores esp\u00edritus andaban desorientados. Ni siquiera la llegada del Libertador en septiembre logr\u00f3 al principio conjurar la crisis. Todo parec\u00eda tambalearse. Las divergencias se agudizaron.<\/p>\n\n\n\n<p>Lima y el Callao cayeron en manos de los realistas a comienzos de 1824. Entonces, lamentablemente al principio, y luego con mayor impulso, se inici\u00f3 desde Trujillo la recuperaci\u00f3n. Al frente de un n\u00facleo de patriotas civiles y militares, nativos unos del Per\u00fa-Un\u00e1nue, S\u00e1nchez Gorri\u00f3n, Gamarra, y otros venidos de todos los \u00e1ngulos de Sur Am\u00e9rica: Lara, C\u00f3rdova, Heres, Silva, Necochea, Sander, Miller y Bol\u00edvar, entre muchos otros; prepar\u00f3 la campa\u00f1a decisiva. A su lado, el primero, Antonio Joseph de Sucre, a quien el Libertador le hubiere escrito:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u2026Ruego a Ud. Mi querido General, que me ayude con toda su alma a formar y a llevar a cabo nuestros planes\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed fue. Aquel General de 29 a\u00f1os se mostr\u00f3 como el brazo derecho del Libertador, activo, previsor, incansable. Por tres veces atraves\u00f3 la tremenda barrera de los Andes, sin que le amedrentasen ni la dureza del clima ni lo \u00e1spero de los caminos. As\u00ed pudo llegar al Ej\u00e9rcito Unido a Cerro de Pasco a comienzos de agosto de 1824, y los jinetes republicanos vencieron el d\u00eda 6, en Jun\u00edn, a la caballer\u00eda del General Canterac. Aun cuando Sucre no participo directamente en la acci\u00f3n, pues se hallaba con la infanter\u00eda, bien puede decirse que esa victoria era fruto, tanto de los valientes que all\u00ed combatieron, como de los jefes que hab\u00edan sabido crear aquella estupenda m\u00e1quina de guerra: Bol\u00edvar y Sucre en primer\u00edsimo lugar. Despu\u00e9s de Jun\u00edn, el Liberador le ordeno al m\u00e1s conspicuo de sus tenientes que reorganizase las comunicaciones, a fin de preparar al Ej\u00e9rcito Unido para el empuje definitivo. Sucre cumpli\u00f3 la misi\u00f3n con quien era: \u201cel General del Soldado\u201d, y solo despu\u00e9s de cumplida se permiti\u00f3 presentarle al Libertador un digno y cometido reclamo. Pronto quedo desvanecido el pasajero malentendido, cuyo \u00fanico resultado fue el de revelar mejor, ante la posteridad, los altos quilates an\u00edmicos de uno y otro. Cuando a comienzos de octubre de 1824, el Libertador decidi\u00f3 concentrar su esfuerzo sobre la regi\u00f3n costera, Sucre quedo en la sierra como General en jefe del Ej\u00e9rcito Unido, facultado en forma amplia para actuar como creyera conveniente, ofensiva o defensivamente, seg\u00fan las circunstancias. El General cuman\u00e9s deseaba pasar al ataque; los jefes realistas por su parte, decidieron salir tambi\u00e9n a su encuentro. Despu\u00e9s de varias semanas de una guerra de movimientos llevada a cabo de forma muy met\u00f3dica y serena por Sucre, a pesar que alguna vez los espa\u00f1oles lograron interponerse entre \u00e9l y la costa, se produjo el 3 de diciembre la acci\u00f3n de Matar\u00e1 o Colpahuaico un combate de retaguardia, donde llevaron ventaja los realistas. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, el 9 de diciembre de 1824, se dio la batalla decisiva en Ayacucho, no solo por la independencia de Per\u00fa, sino de toda Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n\n\n\n<p>El triunfo de Sucre y el de todos sus compa\u00f1eros de armas, puso fin a todo el dominio continental de Espa\u00f1a. La guerra hab\u00eda concluido, de hecho, en Hispanoam\u00e9rica. En buena lid se hab\u00eda ganado Sucre, a los 30 a\u00f1os, el t\u00edtulo de Gran Mariscal de Ayacucho, con que lo conoce la posteridad. Lo que sigui\u00f3 fue una marcha triunfal. A fines de diciembre, Sucre entraba en Cuzco. En febrero de 1825 llegaba a la Paz, donde dict\u00f3 el d\u00eda 9 el decreto convocando una Asamblea Constituyente.<\/p>\n\n\n\n<p>Pas\u00f3 luego a Oruro, a Potos\u00ed, a Chuquisaca, en todas partes era recibido como un h\u00e9roe. Creada la Rep\u00fablica de Bolivia, fue elegido su primer presidente el 26 de mayo de 1826: gobern\u00f3 con prudencia, patriotismo, magnanimidad y desprendimiento ejemplares, demostr\u00f3 poseer tantas dotes de administrador como de militar. Fue, como siempre, humano, noble, generoso, no solo con sus amigos, sino tambi\u00e9n con quienes le adversaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Se hab\u00eda propuesto gobernar hasta 1828. La crisis pol\u00edtica de abril de ese a\u00f1o, y las inicuas heridas recibidas al sofocar el mot\u00edn cuartelario de Chuquisaca, no hicieron sino confirmarle en su decisi\u00f3n. El 2 de agosto presenta su mensaje al Congreso de Bolivia, y emprende el regreso a Quito, a donde llega a fines de septiembre. All\u00ed se re\u00fane con su esposa, la Marquesa de Solanda, con quien hab\u00eda contra\u00eddo matrimonio por poder, desde Bolivia, unos meses atr\u00e1s. Poco dura ese par\u00e9ntesis de sosegada vida familiar. Su deber le llama de nuevo al sur del Ecuador a comienzos de 1829, pues la locura parece haberse adue\u00f1ado de Am\u00e9rica y por todas partes ondean los negros crespones de las luchas fratricidas, de entre las cuales sabe Sucre salir inmaculado para brindarnos a todos una lecci\u00f3n: <em>\u201cLa victoria nos da derechos, entre hermanos\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Restablecida la paz, Sucre, que en julio de ese mismo a\u00f1o hab\u00eda sentido la alegr\u00eda de tener en sus brazos a su \u00fanica hija, Teresa, de infortunado destino sale hacia Bogot\u00e1, pues ha sido elegido Diputado al Congreso Constituyente que abre sus sesiones en enero de 1830. All\u00ed se esfuerza por mantener la unidad de Colombia la Grande, herida de muerte. Acepta partir en misi\u00f3n hacia Venezuela donde soplan vientos de fronda separatista; pero las entrevistas que sostiene en C\u00facuta con su antiguo jefe, Santiago Mari\u00f1o, en abril, no conducen a ning\u00fan acuerdo. Sucre, desilusionado, regresa a Bogot\u00e1, y el 13 de mayo emprende la marcha hacia Quito. En una de sus \u00faltimas cartas recomienda moderaci\u00f3n y prudencia, para que los americanos: <em>\u201c\u2026se entiendan con calma y sin ruidos de guerras\u2026\u201d<\/em>. Mientras \u00e9l pensaba y actuaba as\u00ed, otros afilaban los pu\u00f1ales en la sombra.<\/p>\n\n\n\n<p>El 4 de junio de 1830, acompa\u00f1ado de unos pocos criados, Sucre cruzaba las densas selvas de la monta\u00f1a de Berruecos, en el Sur de la actual Colombia. Pensaba, talvez, en su esposa y su hija, mientras el caballo segu\u00eda a paso vivo por el sendero, o reflexionaba acaso en los problemas de la Rep\u00fablica de &nbsp;Colombia, en v\u00edas entonces de disoluci\u00f3n. Nunca podremos saberlo. De repente algo brillo en los arbustos, al borde del camino, y varios estampidos estallaron. El jinete se levant\u00f3 sobre los estribos y cayo pesadamente al suelo, mientras el caballo, asustado, hu\u00eda, y otro tanto hac\u00edan los servidores. Antonio Joseph Francisco de Sucre y Alcal\u00e1, hab\u00eda sido vilmente asesinado, cuando contaba 35 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>La noticia del crimen se extendi\u00f3 como reguero de p\u00f3lvora, y llego hasta Bol\u00edvar, quien se hallaba entonces en Cartagena. Entre las amarguras que el destino le ten\u00eda reservada en sus postreros meses de vida, ninguna m\u00e1s cruel y dolorosa que el tr\u00e1gico fin de Sucre:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c&#8230; \u00a1Gran Dios, han matado al Abel de Colombia!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda muerto, en efecto, el \u00fanico hombre capaz de adelantar en bien de la Am\u00e9rica, la tarea de estabilizaci\u00f3n pol\u00edtica que hab\u00eda emprendido el Libertador, despu\u00e9s de haberse concluido las campa\u00f1as de guerras. La carrera militar de Antonio Joseph Francisco de Sucre y Alcal\u00e1, es una de las m\u00e1s brillantes y m\u00e1s meritorias que pueden encontrarse en todas las \u00e9pocas y en todos los pa\u00edses. Como paradigma moral, su figura hallar\u00e1 dif\u00edcilmente parang\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Archivo de Sucre. (1975-1995). Caracas, Banco de Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Boulton, Alfredo. (1959) Miranda, Bol\u00edvar y Sucre.&nbsp; Tres estudios iconogr\u00e1ficos. Caracas, Italgr\u00e1fica.<\/p>\n\n\n\n<p>Bol\u00edvar, Sim\u00f3n. (1825). Resumen sucinto de la vida del general Sucre. Lima.<\/p>\n\n\n\n<p>Grisanti, \u00c1ngel. (1969). Vida ejemplar del Gran Mariscal de Ayacucho. 2da. Ed.). Caracas, Comandancia General de la Marina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nacido en Cuman\u00e1, capital de la Provincia de la Nueva Andaluc\u00eda en Tierra Firme (Venezuela \u2013 actual Edo. Sucre), el 03 de febrero de 1795, bautizado con el nombre de Antonio Joseph Francisco de Sucre y Alcal\u00e1, quien a futuro seria conocido como Gran Mariscal de Ayacucho.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3652,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[122,5],"tags":[599,884,889,155],"class_list":["post-3651","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacados","category-historia-militar","tag-antonio-jose-de-sucre","tag-ayacucho","tag-cumana","tag-simon-bolivar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3651","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3651"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3651\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3654,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3651\/revisions\/3654"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3652"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3651"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3651"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}