{"id":3281,"date":"2023-05-28T09:00:00","date_gmt":"2023-05-28T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/puebloenarmas.com\/?p=3281"},"modified":"2023-05-27T18:51:11","modified_gmt":"2023-05-27T22:51:11","slug":"de-la-doctrina-monroe-al-congreso-de-panama-los-inicios-del-panamericanismo-avasallante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/de-la-doctrina-monroe-al-congreso-de-panama-los-inicios-del-panamericanismo-avasallante\/","title":{"rendered":"<strong><em>De la doctrina Monroe al Congreso de Panam\u00e1: Los inicios del panamericanismo avasallante.<\/em><\/strong>"},"content":{"rendered":"\n<p>Por T\/Prof. Antonio Delgado \/ Prof. de Geograf\u00eda e Historia, Centro Nacional de Historia \u2013 Museo Casa Natal Ezequiel Zamora \u2013 Red de Historia Memoria y Patrimonio (Miranda).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>I.<\/strong> <strong><em>Am\u00e9rica como sujeto de recolonizaci\u00f3n europea.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La doctrina Monroe tuvo su antecedente inmediato en la controversia territorial de Estados Unidos con Rusia, espec\u00edficamente, la costa noroccidental de Am\u00e9rica. Los rusos reclamaban derechos sobre este territorio desde el sur del estrecho de Bering hasta una l\u00ednea indeterminada en el Pac\u00edfico. Por esa disputa, los rusos promulgaron un decreto en febrero de 1821, que prohib\u00eda la navegaci\u00f3n extranjera a menos de 100 millas del litoral en reclamaci\u00f3n. El gobierno estadounidense impugn\u00f3 la medida rusa y al calor de las discusiones con el diplom\u00e1tico ruso en Washington, el Secretario de Estado John Quincy Adams declar\u00f3: <em>\u201cadoptaremos claramente el principio de que el continente americano ya no est\u00e1 sujeto a nuevos asentamientos coloniales\u201d<\/em> <a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La advertencia de Adams, qued\u00f3 plasmada en el discurso presidencial de James Monroe, el 2 de diciembre de 1823 ante el Congreso:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-plain is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><em>\u2026se ha juzgado conveniente afirmar, como principio en que est\u00e1n envueltos los derechos e intereses de los Estados Unidos, que los continentes americanos, por la condici\u00f3n libre e independiente que han asumido y mantienen, no deben ser considerados en lo sucesivo como sujetos de futura colonizaci\u00f3n por ninguna potencia europea\u2026<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/em>&nbsp;<\/pre>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Estados Unidos no solo mantuvo una cautela diplom\u00e1tica en torno al conflicto b\u00e9lico que enfrentaba a Espa\u00f1a con sus excolonias, sino que conserv\u00f3 cierta indiferencia&nbsp; hacia las colonias que a\u00fan permanec\u00edan bajo dominio de cualquier potencia europea. Pero cuando Espa\u00f1a y la Santa Alianza intentaron la restauraci\u00f3n colonial en las nacientes rep\u00fablicas hispanoamericanas, el gobierno de Estados Unidos, que ya hab\u00eda reconocido la independencia de los nuevos Estados, consideraba peligroso para el hemisferio las tentativas de reconquista europea y advirti\u00f3 que cualquier pretensi\u00f3n imperialista de Europa sobre Am\u00e9rica era considerada una hostilidad hacia los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>La Doctrina Monroe se proclam\u00f3 como vigilia estadounidense ante una posible arremetida de la Santa Alianza y fue vista por algunos l\u00edderes latinoamericanos con una finalidad altruista. Al respecto, nos dice el historiador Indalecio Li\u00e9vano Aguirre que, Francisco de Paula Santander quiso aprovechar la reuni\u00f3n del Congreso de Panam\u00e1 para establecer una s\u00f3lida alianza con Estados Unidos e invocaba a la vez, la protecci\u00f3n de la Doctrina Monroe para las rep\u00fablicas sudamericanas, que adoptar\u00edan sin ning\u00fan inconveniente las instituciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas de la Rep\u00fablica norte\u00f1a<a id=\"_ftnref1\" href=\"#_ftn1\">[3]<\/a>. El Congreso de Panam\u00e1 era el escenario en el que se instaba a hacer una en\u00e9rgica y efectiva declaraci\u00f3n similar a la del Presidente de Estados Unidos de Am\u00e9rica en su mensaje al Congreso del a\u00f1o 1823. Sin embargo, voces cr\u00edticas han comentado el pronunciamiento norteamericano de 1823, como un acto que defend\u00eda a Estados Unidos de un posible ataque de la Santa Alianza o de Inglaterra.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II.<\/strong> <strong><em>\u00bfDestinados por la Providencia a plagar la Am\u00e9rica de miseria?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los l\u00edderes como Santander nunca entendieron el alcance de la Doctrina Monroe. No intuyeron, como si lo hizo El Libertador, el peligro que entra\u00f1aba para las rep\u00fablicas hispanoamericanas y caribe\u00f1as, el accionar geopol\u00edtico de Estados Unidos. No debemos olvidar que, en 1818, Bol\u00edvar en su intercambio epistolar con el agente norteamericano John Baptis Irvine, a prop\u00f3sito de la incautaci\u00f3n de las goletas Tigre y Libertad, desenmascar\u00f3 el doble rasero moral de la diplomacia estadounidense revestida &nbsp;con una supuesta \u201cpol\u00edtica de neutralidad\u201d: <em>\u201c\u2026Hablo de la conducta de los Estados Unidos del Norte con respecto a los independientes del Sur, y de las rigurosas leyes promulgadas con el objeto de impedir toda especie de auxilios que pudi\u00e9ramos procurarnos all\u00ed\u2026\u201d<\/em><a id=\"_ftnref2\" href=\"#_ftn2\">[4]<\/a>. De esa manera, Bol\u00edvar denunci\u00f3 la parcialidad de Estados Unidos a favor de Espa\u00f1a durante la guerra de independencia que enfrentaba a la metr\u00f3poli ib\u00e9rica con sus colonias rebeldes.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, y en el mismo contexto, El Libertador, obstinado ante la porf\u00eda insolente del agente gringo, representante del incipiente monro\u00edsmo, terminaba una de sus \u00faltimas notas epistolares, haciendo una clara defensa de la Soberan\u00eda venezolana:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-plain is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><em>\u2026no permitir\u00e9 que se ultraje y desprecie al Gobierno y los derechos de Venezuela. Defendi\u00e9ndolos contra la Espa\u00f1a ha desaparecido una gran parte de nuestra populaci\u00f3n (Sic) y el resto que queda ans\u00eda por correr igual suerte. Lo mismo es para Venezuela combatir contra Espa\u00f1a que contra el mundo entero, si todo el mundo la ofende<a id=\"_ftnref1\" href=\"#_ftn1\"><strong>[5]<\/strong><\/a>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/pre>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En la c\u00e9lebre carta dirigida a Patricio Campbell<a id=\"_ftnref2\" href=\"#_ftn2\">[6]<\/a>, el 5 de agosto de 1829, Bol\u00edvar no solo respondi\u00f3 negativamente a la propuesta del diplom\u00e1tico brit\u00e1nico, de nombrar un pr\u00edncipe europeo que gobernara Colombia, sino que, formul\u00f3 en forma de interrogante, lo que ser\u00eda su pensamiento en torno al papel que desempe\u00f1ar\u00eda Estados Unidos y su pol\u00edtica exterior hacia las rep\u00fablicas americanas. Dec\u00eda el Libertador:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-plain is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><em>Lo que Vd. se sirve decirme con respecto al nuevo proyecto de nom\u00adbrar un sucesor de mi autoridad que sea pr\u00edncipe europeo, no me coge de nuevo, porque algo se me hab\u00eda comunicado con no poco misterio y algo de timidez, pues conocen mi modo de pensar.<\/em><\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><em>No s\u00e9 qu\u00e9 decir a Vd. sobre esta Idea, que encierra en s\u00ed mil inconvenientes. Vd. debe conocer que, por mi parte, no habr\u00eda ninguno, determinado como estoy a dejar el mando en este pr\u00f3ximo Congreso, mas \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 mitigar la ambici\u00f3n de nuestros jefes y el temor de la desigualdad en el bajo pueblo? \u00bfNo cree Vd. que la Inglaterra sentir\u00eda celos por la elecci\u00f3n que se hiciera en un Borb\u00f3n? \u00bfCu\u00e1nto no se opon\u00addr\u00edan todos los nuevos estados americanos, y los Estados Unidos que parecen destinados por la Providencia para plagar la Am\u00e9rica de mise\u00adrias a nombre de la Libertad? Me parece que ya veo una conjuraci\u00f3n general contra esta pobre Colombia\u2026<\/em><a id=\"_ftnref3\" href=\"#_ftn3\"><em><strong>[7]<\/strong><\/em><\/a><\/pre>\n<\/div><\/div>\n<\/div><\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>La pregunta de Bol\u00edvar fue interpretada luego como una afirmaci\u00f3n prof\u00e9tica. Afirmaci\u00f3n que no desatin\u00f3 en el tiempo, porque como bien lo demostraron los hechos, el monro\u00edsmo bajo apariencia de enunciaci\u00f3n protectora, albergaba en su seno, el fermento de ambiciones imperialistas insaciables. Ejemplo de ello, fueron las pretensiones hacia Texas, un territorio apetecido por las administraciones de J. Q. Adams (1824-1828) y Andrew Jackson (1828-1832), quienes apremiaban al gobierno mexicano a venderlo total o parcialmente. La rebeli\u00f3n texana en 1836, protagonizada por colonos angloamericanos esclavistas, trajo como consecuencia la secesi\u00f3n de este territorio y la subsiguiente guerra de agresi\u00f3n contra M\u00e9xico (1847-1848), conflicto por el cual Estados Unidos invadi\u00f3 al pa\u00eds azteca y se anexion\u00f3 California, Nuevo M\u00e9xico, Arizona, Utah, Colorado y Nevada. Esto equival\u00eda a m\u00e1s del 50% del territorio mexicano.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>III.<\/strong> <strong><em>El monro\u00edsmo y otras doctrinas de un vecino que crece para la codicia.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los sucesivos gobiernos estadounidenses durante el siglo XIX, fraguaron y ejecutaron intervenciones armadas en los pa\u00edses anta\u00f1o colonizados por Espa\u00f1a<a id=\"_ftnref1\" href=\"#_ftn1\">[8]<\/a>. La Doctrina Monroe sufri\u00f3 esenciales transformaciones. Pas\u00f3 de la cautela defensiva a la ofensiva intervencionista. La Doctrina Monroe se conjug\u00f3 con el \u201cDestino Manifiesto\u201d y la \u201cDoctrina Falk\u201d. Las dos \u00faltimas doctrinas con un alto contenido anexionista e imperialista. La doctrina Falk reivindic\u00f3 la anexi\u00f3n de Texas por temor a intervenciones extranjeras. En 1870, el presidente Grant pidi\u00f3 lo mismo para Santo Domingo como medida de protecci\u00f3n nacional y como corolario del monro\u00edsmo. El presidente Johnson puso los ojos sobre Cuba, en nombre de la doctrina de la \u201cFruta Madura\u201d y el fatalismo geogr\u00e1fico, que comparaba a la Isla con las \u201cleyes de gravitaci\u00f3n pol\u00edtica que atrae a los peque\u00f1os estados en la \u00f3rbita de las grandes potencias\u201d. En 1895, el Secretario de Estado, Olney, a ra\u00edz del conflicto entre Inglaterra y Venezuela, dio por sentada la soberan\u00eda estadounidense sobre Am\u00e9rica. La doctrina defensiva se transform\u00f3 en doctrina con ropaje de tutela moral<a id=\"_ftnref2\" href=\"#_ftn2\">[9]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuba es un caso muy especial para el monro\u00edsmo. Un caso de plena vigencia y actualidad. Durante los debates del Congreso de Panam\u00e1, el gobierno norteamericano gir\u00f3 instrucciones a sus delegados plenipotenciarios para que rechazaran cualquier acuerdo que tuviera que ver con las independencias de Cuba y Puerto Rico, pero con celoso inter\u00e9s en la primera. Despu\u00e9s del Congreso de Panam\u00e1 en 1826, Bol\u00edvar quiso independizar a Cuba como colof\u00f3n de su epopeya libertadora; los Estados Unidos se opusieron, porque sab\u00edan que la independencia significaba la manumisi\u00f3n de los esclavos, esclavos que la opulenta y orgullosa Virginia y otros estados del Sur esclavista necesitaban. El mismo inter\u00e9s yanqui que imped\u00eda en 1826 la independencia de Cuba, ofrec\u00eda a la altiva metr\u00f3poli la posibilidad de escoger entre la autonom\u00eda de la Isla, que no pod\u00eda caer en manos de Colombia o M\u00e9xico, o la guerra. Estados Unidos guiado por una l\u00f3gica oculta, pretend\u00eda asegurarse el control incuestionable del Caribe, o ejercer una poderosa influencia, sea por compra o anexi\u00f3n de islas. Ya en 1845, se hablaba en Washington de la compra de Cuba. En el famoso manifiesto de Ostende (1854) los diplom\u00e1ticos estadounidenses explicaban por qu\u00e9 ten\u00edan derecho a arrebatar la isla en caso de que Espa\u00f1a se negara a venderla.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-cover is-light wp-duotone-abb8c3-ffffff-1\"><span aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-cover__background has-background-dim\"><\/span><div class=\"wp-block-cover__inner-container is-layout-flow wp-block-cover-is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p><strong><em>Comentarios finales &nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En v\u00edsperas del bicentenario de la doctrina Monroe y su significado para los pueblos de Latinoam\u00e9rica y el Caribe, es necesario recordar el accionar de Estados Unidos y su relaci\u00f3n con los vecinos del Sur del continente a lo largo de los siglos XIX y XX, como un memorial de agravios. Las intervenciones se multiplicaron con la expansi\u00f3n de las fronteras: en el territorio de Acre, para fundar una rep\u00fablica de caucheros, en Panam\u00e1 para desarrollar una provincia y la construcci\u00f3n de un canal; en Cuba, con el pretexto de mantener el orden; en Santo Domingo, para vigilar las aduanas; en Nicaragua, para respaldar las revoluciones civilizadoras y derrocar a los tiranos.<\/p>\n\n\n\n<p>En Venezuela y Centroam\u00e9rica, para imponer a estas naciones desgarradas por la anarqu\u00eda, su tutela moral, financiera y pol\u00edtica. En Guatemala y Honduras, para garantizar los empr\u00e9stitos firmados con los se\u00f1ores de las finanzas norteamericanas, mientras se condenaba a sus pueblos a una nueva esclavitud. En resumidas cuentas la doctrina Monroe y sus corolarios, solo sirvieron para vigilar las aduanas de las rep\u00fablicas latinoamericanas y movilizar sus escuadras pacificadoras en defensa de los intereses del norte saj\u00f3n. El monro\u00edsmo admite que la historia del progreso logrado por Estados Unidos, no ha servido para tranquilizar las justas inquietudes, reclamos y preocupaciones de Am\u00e9rica del Sur, por compartir proximidad hemisf\u00e9rica con vecino tan codicioso. El yanqui cree que sus vecinos latinoamericanos son infantiles, vanidosos y sobre todo incapaces de gobernarse. A este monro\u00edsmo codicioso y avasallante <a><\/a>se contrapone el bolivarianismo que apuesta por la unidad latinoamericana y caribe\u00f1a.<\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>CITAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Dexter Perkins, \u201cJames Monroe. La Doctrina Monroe\u201d, en Daniel Boorstin (Comp.). <em>Compendio hist\u00f3rico de los Estados Unidos. Un recorrido por sus documentos fundamentales<\/em>, p. 211.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn2\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> <em>Monroe Doctrine; December 2 1823<\/em>, [Consulta: 6-12-2022] disponible en: <a href=\"https:\/\/avalon.law.yale.edu\/19th_century\/monroe.asp\">https:\/\/avalon.law.yale.edu\/19th_century\/monroe.asp<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn1\" href=\"#_ftnref1\">[3]<\/a> Indalecio Li\u00e9vano Aguirre, <em>Los grandes conflictos econ\u00f3micos y sociales de nuestra historia. De la Campa\u00f1a Libertadora al Congreso de Panam\u00e1<\/em>, p. 634.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn2\" href=\"#_ftnref2\">[4]<\/a> Centro Nacional de Historia, \u201cCarta de Sim\u00f3n Bol\u00edvar para John Baptis Irvine, fechada en Angostura el 20 de agosto de 1818\u201d, en <em>Pueblos libres vencen a imperios poderosos. Epistolario entre el Libertador Sim\u00f3n Bol\u00edvar y un agente estadounidense<\/em>, p. 114.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn1\" href=\"#_ftnref1\">[5]<\/a> \u201cCarta de Sim\u00f3n Bol\u00edvar para John Baptis Irvine, fechada en Angostura el 7 de octubre de 1818\u201d, Ib\u00eddem, p. 139.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn2\" href=\"#_ftnref2\">[6]<\/a> Encargado de Negocios de Su Majestad Brit\u00e1nica.<\/p>\n\n\n\n<p>[7] \u201cCarta del Libertador Sim\u00f3n Bol\u00edvar al Coronel Patricio Campbell, fechada en Guayaquil, 5 de agosto de 1829, d\u00e1ndole gracias por sus buenos sentimientos y le anuncia su renuncia al mando supremo en el pr\u00f3ximo Congreso Constituyente\u201d, en <a href=\"http:\/\/www.archivodellibertador.gob.ve\/escritos\/inicio.php\">http:\/\/www.archivodellibertador.gob.ve\/escritos\/inicio.php<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn1\" href=\"#_ftnref1\">[8]<\/a> Luis Izaga, <em>La Doctrina de Monroe. Su origen y principales fases de evoluci\u00f3n<\/em>, p. 46.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn2\" href=\"#_ftnref2\">[9]<\/a> Francisco Garc\u00eda Calder\u00f3n, <em>Las democracias latinas de Am\u00e9rica. La creaci\u00f3n de un continente<\/em>, p. 165.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La doctrina Monroe tuvo su antecedente inmediato en la controversia territorial de Estados Unidos con Rusia, espec\u00edficamente, la costa noroccidental de Am\u00e9rica. Los rusos reclamaban derechos sobre este territorio desde el sur del estrecho de Bering hasta una l\u00ednea indeterminada en el Pac\u00edfico. Por esa disputa, los rusos promulgaron un decreto en febrero de 1821, que prohib\u00eda la navegaci\u00f3n extranjera a menos de 100 millas del litoral en reclamaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3365,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[486,819,719,820],"class_list":["post-3281","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-militar","tag-bolivarianismo","tag-congreso-de-panama","tag-doctrina-monroe","tag-panamericanismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3281","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3281"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3281\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3367,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3281\/revisions\/3367"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3365"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}