{"id":1808,"date":"2020-10-21T16:00:00","date_gmt":"2020-10-21T20:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/puebloenarmas.com\/?p=1808"},"modified":"2021-01-05T18:23:21","modified_gmt":"2021-01-05T22:23:21","slug":"la-chinaca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/la-chinaca\/","title":{"rendered":"La Chinaca"},"content":{"rendered":"\n<p>Anotaciones sobre la obra PATRIA, de Paco Ignacio Taibo II.<\/p>\n\n\n\n<p>Por Roy Daza<\/p>\n\n\n\n<p>A mediados del siglo XIX el pueblo mexicano libr\u00f3 una segunda guerra de independencia, \u00e9sta vez, contra la invasi\u00f3n del poderoso ej\u00e9rcito franc\u00e9s de Napole\u00f3n III, que impuso la monarqu\u00eda del Emperador Maximiliano y la Emperatriz Carlota en suelo azteca, bajo el pretexto de cobrar la deuda externa, y por la solicitud que hicieran los representantes de la oligarqu\u00eda conservadora, que vendi\u00f3 a su patria a cambio de derrocar al gobierno leg\u00edtimo del Presidente de la Rep\u00fablica, Benito Ju\u00e1rez.<\/p>\n\n\n\n<p>Cinco a\u00f1os, seis meses y 13 d\u00edas dur\u00f3 la contienda, brillantemente contada por el afamado novelista e historiador Paco Ignacio Taibo II, en su libro: \u201cLa gloria y el ensue\u00f1o que forj\u00f3 la Patria\u201d, obra en tres tomos publicada por la editorial Planeta en 2017, y que fue el producto de diez a\u00f1os de investigaci\u00f3n, de un hecho hist\u00f3rico del que poco se conoce fuera de M\u00e9xico, que forma parte de esa larga epopeya de los pueblos latinoamericanos que a\u00fan no termina, estas l\u00edneas s\u00f3lo son comentarios y anotaciones sobre la obra de Paco, y tienen el prop\u00f3sito de incentivar el estudio de nuestra historia.<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera mitad del siglo XIX, los mexicanos sufren severas derrotas ante el expansionismo imperialista de los Estados Unidos, que le arrebata a M\u00e9xico casi la mitad de su territorio, este hecho, y la oprobiosa dictadura de Antonio L\u00f3pez de Santa Anna, gener\u00f3 las condiciones para que se produjera una proceso revolucionario, del cual, sus forjadores, abanderados y l\u00edderes fueron los &nbsp;liberales rojos, o liberales \u201cpuros\u201d, obviamente agrupados en el Partido Liberal y f\u00e9rreamente enfrentados a la oligarqu\u00eda terrateniente vinculada al clero reaccionario y a las potencias imperialistas de Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta que estall\u00f3 la tormenta en lo que se conoce como la Revoluci\u00f3n de Ayutla, de la que emergieron los l\u00edderes pol\u00edticos y militares del Partido Liberal, que aprobaron la avanzada Constituci\u00f3n de 1857, lo que provoc\u00f3 el alzamiento armado de los conservadores y la Guerra de Reforma. Hombres de letras y de armas, parlamentarios y guerrilleros, tribunos y periodistas de pluma implacable, que ten\u00edan en la poes\u00eda su s\u00edntesis m\u00e1s acabada. Melchor Ocampo, Guillermo Prieto, Ignacio Zaragoza, Francisco Zarco, Ignacio Ram\u00edrez \u201cEl Nigromante\u201d, Santos Degollado, Porfirio D\u00edaz, Vicente Riva Palacio, Jes\u00fas Gonz\u00e1lez Ortega, Ponciano Arriaga, Mariano Escobedo, entre muchos otros, y una figura central: Benito Ju\u00e1rez, ind\u00edgena zapoteca que hab\u00eda nacido en Oaxaca en 1806.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 dec\u00eda esa Constituci\u00f3n que tanto espantaba a la oligarqu\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de declarar que la educaci\u00f3n b\u00e1sica deb\u00eda ser p\u00fablica, afirmaba lo mismo sobre la atenci\u00f3n m\u00e9dica, implantaba el derecho a la libertad de prensa y de asociaci\u00f3n, el derecho al trabajo, y la separaci\u00f3n estricta entre la Iglesia y el poder del Estado, propon\u00eda la industrializaci\u00f3n y el comercio con el exterior, ratificaba la abolici\u00f3n de la esclavitud, y en su primer art\u00edculo expresa: \u201cLa soberan\u00eda nacional reside esencial y originalmente en el pueblo. Todo poder p\u00fablico dimana del pueblo y se instituye para su beneficio. El pueblo tiene en todo el tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno\u201d.&nbsp; Ah\u00ed est\u00e1n resumidas las ideas fundacionales que en el Congreso de Chilpancingo de 1813 expuso el cura y general: Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos, pr\u00f3cer de la independencia<\/p>\n\n\n\n<p>En 1862 las tropas francesas, belgas y austr\u00edacas comienzan a llegar por el puerto de Veracruz, las enfermedades afectan a los soldados europeos y africanos enrolados en la expedici\u00f3n, el ej\u00e9rcito republicano de oriente prepara la defensa en Puebla de los \u00c1ngeles; el 5 de mayo, el ej\u00e9rcito franc\u00e9s, considerado como el \u201cmejor del mundo\u201d, muerde el polvo de la derrota, el insigne general Ignacio Zaragoza dirige las tropas republicanas, que escriben una de las p\u00e1ginas m\u00e1s gloriosas de la historia de esa gran naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s el ej\u00e9rcito republicano sufre un descalabro del cual ya no&nbsp; podr\u00e1 recuperarse, los franceses, habiendo acumulado m\u00e1s fuerzas toman Puebla, el DF cae en manos de los invasores. Mientras el ej\u00e9rcito oligarca, compuesto por oficiales y soldados europeos y mexicanos del bando conservador avanza, los republicanos retroceden y con ellos su Presidente, Benito Ju\u00e1rez, que con el carruaje donde va el archivo de la Naci\u00f3n inicia una larga marcha hasta la frontera con los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Comienza el II Imperio de M\u00e9xico, luego de tortuosas negociaciones, se firma en el Palacio de Miramar el contrato mediante el cual las tropas de Napole\u00f3n III servir\u00e1n a Maximiliano y a Carlota, hasta que se consolide su gobierno y se salde la deuda, los delegados de la oligarqu\u00eda conservadora tambi\u00e9n suscriben el documento, mediante la venta de su naci\u00f3n, logran su objetivo de acabar con la Reforma y de paso con la Rep\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha comienza siendo la de dos ej\u00e9rcitos regulares que se enfrentan en el oriente y el centro de la naci\u00f3n de los aztecas y los mayas, no obstante, detr\u00e1s de las l\u00edneas francesas, peque\u00f1as partidas de guerrilleros hostigan a la soldadesca europea, que no entiende que est\u00e1 pasando, porque le hab\u00edan dicho que al Emperador Maximiliano lo aclamar\u00edan los descendientes de Cuauht\u00e9moc.<\/p>\n\n\n\n<p>Benito Ju\u00e1rez, que siempre fue un l\u00edder de temple y principios, que no se dobleg\u00f3 ni un instante, en junio de 1963 escrib\u00eda: \u201c\u00bfQu\u00e9 pueden esperar cuando les opongamos como ej\u00e9rcito a nuestro pueblo todo y como campo de batalla nuestro dilatado pa\u00eds?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPero, \u2013analiza Paco Ignacio-, el \u201cpueblo todo\u201d es una figura ret\u00f3rica, deb\u00eda cobrar una forma militar. La chinaca no fue una invenci\u00f3n de Ju\u00e1rez, que conceb\u00eda m\u00e1s bien una resistencia escalonada con ej\u00e9rcitos que frenaban el avance franc\u00e9s, apelando a la inmensidad del territorio. La chinaca fue el resultado del dominio pol\u00edtico y no territorial de los liberales, la herencia de las partidas de la guerra de la independencia, de un liberalismo enraizado en las peque\u00f1as ciudades, que hab\u00edan llevado en sus espaldas la Revoluci\u00f3n de Ayutla y la Guerra de Reforma\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La chinaca fue la forma que la guerra popular cobr\u00f3 en el M\u00e9xico de los ej\u00e9rcitos derrotados a partir de agosto del 63.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El \u201cestado de la plaza\u201d, como dec\u00eda Lenin, era: los imperiales sumaban 63.800 hombres en armas: 28 mil franceses, 6 mil austro-h\u00fangaros, 1.300 belgas, y 28 mil 500 mexicanos conservadores, mientras que los republicanos ya no tienen un ej\u00e9rcito regular, pero la chinaca &nbsp;\u201c\u2026 est\u00e1 por todas y por ninguna parte\u201d. Partidas dirigidas por los Lucas en los alrededores de Puebla; por Riva Palacio en el estado de M\u00e9xico; la chinaca se bat\u00eda con los invasores en Morelos, en Guanajuato, Coahuila, Nuevo Le\u00f3n, Barlovento de Veracruz, La Huasteca, Zacatecas, Durango, Jalisco, Mazatl\u00e1n, Sonora, Guerrero, Oaxaca y Aguascalientes, la s\u00edntesis est\u00e1 en el \u201cDiario del Imperio\u201d, que reporta la existencia de 256 guerrillas con unos 18 mil combatientes entre 1863 y 1866.<\/p>\n\n\n\n<p>El 16 de abril de 1862 se inicia en la ciudad de M\u00e9xico la publicaci\u00f3n del peri\u00f3dico diario \u201cLa chinaca\u201d, de cuatro p\u00e1ginas, los que no saben leer la oyen de los agitadores liberales rojos en las esquinas, es la artiller\u00eda del pensamiento de la resistencia, sobrevivi\u00f3 hasta el 8 de mayo de 1863. La palabra chinaca, al parecer, se usaba para denominar a las partidas guerrilleras en la guerra de la independencia contra el Imperio de Espa\u00f1a, su origen es n\u00e1huatl: tzinacatl: que quiere decir: andrajoso.<\/p>\n\n\n\n<p>El Presidente que como hemos dicho era de origen zapoteca, abogado y de una astucia de altos quilates, dir\u00eda: \u201cLa lucha guerrillera, que es la \u00fanica guerra de defensa real, la \u00fanica efectiva contra un invasor victorioso [\u2026] No grandes cuerpos de tropas que se mueven con lentitud, que es dif\u00edcil de alimentar en un pa\u00eds devastado y se desmoralizan f\u00e1cilmente despu\u00e9s de un descalabro, sino cuerpos de 15, 20 o 30 hombres a lo m\u00e1s, ligados por columnas volantes a fin de que puedan prestarse ayuda con rapidez, si fuere necesario, hostigando al enemigo de d\u00eda y de noche, exterminando a sus hombres, aislando y destruyendo sus convoyes, no d\u00e1ndole reposo, ni sue\u00f1o, ni provisiones, ni municiones, desgast\u00e1ndolo poco a poco en todo el pa\u00eds ocupado; y, finalmente, oblig\u00e1ndolo a capitular, prisionero de sus conquistas, o salvar a los destrozados restos de sus fuerzas mediante una retirada r\u00e1pida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Con su carruaje y su gabinete ministerial, el Presidente est\u00e1 en El Paso, siempre del lado mexicano, sab\u00eda que si traspasaba la frontera perd\u00eda su condici\u00f3n de Jefe de Estado, todo parec\u00eda perdido, pero a diario despachaba decenas de cartas y \u00f3rdenes. Lleg\u00f3 el momento en el que los imperiales ten\u00edan el control de todas las capitales de estado y las principales ciudades, aunque nunca tuvieron el control ni permanente ni total de regi\u00f3n alguna, porque la chinaca \u201cestaba en todas y en ninguna parte\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, un n\u00facleo de empecinados liberales se agrupa casi fortuitamente en territorio estadounidense: \u201cEl 3 de enero de 1865 el peque\u00f1o grupo de Naranjo se encontr\u00f3 en Laredo, Texas, con Escobedo y Gorostieta. Tres d\u00edas despu\u00e9s, en n\u00famero de 14 hombres, bien montados y armados, dir\u00e1n unos, con rev\u00f3lveres escasos de municiones, dir\u00e1n otros, pasaron el R\u00edo Grande. Tres oficiales jubilados por las derrotas, se hicieron su propio destino. \u00bfNo es el destino decisi\u00f3n propia y no arbitraria suerte? En todo el Nordeste no quedaba casi nada organizado en esos negros d\u00edas, a no ser la peque\u00f1a fuerza de Pedro Antonio M\u00e9ndez, el guerrillero fantasma de Tamaulipas, la que con 13 hombres se encontraba inactiva porque su jefe se repon\u00eda de una herida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUn mes despu\u00e9s eran 26 hombres mal armados, peor vestidos, aunque bien montados y el 7 de febrero atacaron el Laredo mexicano, tom\u00e1ndolo [\u2026] El 12 de febrero emprendieron su marcha hacia Piedras Negras siendo unos 50 hombres, pero en el camino se tropiezan con dos partidas de imperialistas al mando de Pati\u00f1o y de R\u00edos en un punto conocido como Iglesias. Escobedo trat\u00f3 de convencerlos de volver a abrazar la Rep\u00fablica y en sus argumentos motiv\u00f3 a una parte de sus tropas. Mariano dio a R\u00edos el resto del d\u00eda para que tomase partido, bajo la amenaza de que, si la respuesta no era afirmativa, habr\u00eda guerra. Cuando Naranjo iniciaba el combate al otro d\u00eda, las tropas de R\u00edos se desbandaron y el jefe conservador apenas pudo escapar con dos de los suyos. Escobedo refundi\u00f3 a los derrotados en su compa\u00f1\u00eda, y de inmediato ocup\u00f3 R\u00edo Grande\u201d. Hechos como este se repitieron muchas veces hasta que termin\u00f3 la confrontaci\u00f3n armada.<\/p>\n\n\n\n<p>Y sigue el relato de Paco: \u201cRecorriendo varias poblaciones van a dar a Cuatro Ci\u00e9nagas donde toda la poblaci\u00f3n se pas\u00f3 al lado de la chinaca, incluidas las autoridades oficiales del Imperio, que solo lo eran de nombre\u201d. Ochocientos hombres con cinco piezas de artiller\u00eda salen a combatir a los liberales rojos del General Mariano Escobedo, pero \u00e9ste se escabulle y se fragmenta; \u201cGorostieta y Naranjo se van en operaciones de guerra y Escobedo con ocho hombres se dedica a insurreccionar a los peque\u00f1os pueblos de Coahuila\u201d. Escobedo est\u00e1 aprendiendo una nueva guerra. \u201cNo la de la batalla del 5 de mayo, no la del sitio de Puebla, no la de la campa\u00f1a de Oaxaca, no la de los Ej\u00e9rcitos Regulares. Una guerra de partidas, de guerrilleros, de combates r\u00e1pidos, de ires y venires. Una guerra que se libra no solo contra los traidores y los franceses, sino tambi\u00e9n contra el tiempo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El fin de la guerra de secesi\u00f3n en Estados Unidos, cuando el Norte industrializado vence a los esclavistas del Sur, impactar\u00eda el curso de la resistencia mexicana, se produjo un giro en el escenario internacional. Par\u00eds toma nota del nuevo equilibrio de fuerzas. Napole\u00f3n III decide adelantar la retirada de sus tropas del territorio azteca, ya ninguna de las Cortes del viejo continente apuesta por el Imperio de Maximiliano, y cada vez m\u00e1s, resulta evidente que la Chinaca se hab\u00eda convertido en algo diferente a unas cuantas partidas, ya se perfilaban nuevos ej\u00e9rcitos republicanos en el norte y centro del pa\u00eds. Tiempo despu\u00e9s, en una de las \u00faltimas reuniones que sostuvo con el mando imperial, el Mariscal Bazaine, jefe de la expedici\u00f3n francesa, dir\u00eda: \u201c\u2026 la rep\u00fablica hab\u00eda entrado en las costumbres y la mente de la mayor parte de los habitantes\u201d. La frase condensa un concepto clave: la guerra es la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica y no al rev\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La chinaca pasa a la ofensiva, eso s\u00ed, a su manera\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mariano Escobedo ha pasado de la lucha de peque\u00f1as guerrillas a una nueva modalidad de la chinaca, un peque\u00f1o ej\u00e9rcito que se divide, amaga, ataca para conseguir armas y recursos, se concentra para golpear, se dispersa de nuevo. Va aprendiendo las reglas de esta nueva guerra que tambi\u00e9n se practicar\u00e1 en el noroeste con Corona, en Michoac\u00e1n y Oaxaca, explica Taibo II con asombrosa minuciosidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El autor de esta obra formula algunas interrogantes, a las que no intenta responder de manera expresa, aunque lo hace en el conjunto del texto. \u201c\u00bfEn qu\u00e9 momento la inercia que parec\u00eda mantener al imperio en una progresi\u00f3n favorable contra la rep\u00fablica resistente se rompi\u00f3? \u00bfEn qu\u00e9 momento se revirti\u00f3? Esa parece ser la pregunta favorita de los historiadores y por lo tanto su respuesta definir\u00e1 los acontecimientos del siguiente a\u00f1o. No habr\u00e1 respuesta clara, porque no existe ni el momento m\u00e1gico ni la an\u00e9cdota simb\u00f3lica capaz de sistematizar el momento clave que define una guerra popular\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, no se pueden dejar de mencionar dos hechos de armas favorables a los republicanos, las batallas en Santa Isabel y Santa Gertrudis, pero la interrogante tiene otros factores a considerar que Paco Ignacio enumera: \u201cLa decisi\u00f3n de Napole\u00f3n de romper el tratado de Miramar y acelerar el retorno de la expedici\u00f3n. El incremento de la presi\u00f3n diplom\u00e1tica norteamericana. El desgaste de los franceses frente a la resistencia de la chinaca. La incapacidad de Maximiliano de crear un ej\u00e9rcito imperial. La decisi\u00f3n de Bazaine de abandonar la ofensiva\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La chinaca se estaba volviendo ej\u00e9rcitos que avanzan, en la medida en que los franceses se repliegan, derrotando a imperialistas mexicanos, belgas y austr\u00edacos. Ju\u00e1rez y el gobierno se aproximaban a la zona de combate y se hab\u00edan establecido en Durango. Al final del a\u00f1o la rep\u00fablica pod\u00eda contar con la divisi\u00f3n del General Escobedo, que llegar\u00e1 en enero del 67 a San Lu\u00eds Potos\u00ed sumando fuerzas y alcanzando los 9 mil hombres. Ram\u00f3n Corona reuniendo a las fuerzas de Nayarit, Sinaloa y Jalisco, habr\u00e1 llegado a Guadalajara. R\u00e9gules y sus michoacanos estaba reorganiz\u00e1ndose con suma dificultad. Porfirio D\u00edaz apenas contaba con 2.500 hombres, pero un amplio territorio. Las fuerzas de Pesqueira y Garc\u00eda Morales se hallaban en Sonora decididos a no salir de ese estado, y Riva Palacio reun\u00eda e improvisaba en el occidente de la capital un nuevo ej\u00e9rcito y, eso s\u00ed, decenas de guerrillas mal armadas a lo largo de todo el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>1867. Maximiliano anunci\u00f3 en el consejo de Estado que iba a intentar una mediaci\u00f3n con Ju\u00e1rez, M\u00e1rquez se le opuso fuertemente, pero el Emperador le envi\u00f3 una carta a Benito proponi\u00e9ndole un congreso nacional y un plebiscito que decidiera sobre la forma de gobierno, monarqu\u00eda o rep\u00fablica. El Presidente lo ignor\u00f3. Hab\u00eda sido y era, la hora de las armas. Luego de las victorias republicanas en Quer\u00e9taro y en casi todos los frentes de batalla, las tropas mexicanas avanzan sin perder un minuto. Maximiliano de Habsburgo es capturado, sometido a juicio, y fusilado en el Cerro de las Campanas en junio de 1867, junto a los generales Tom\u00e1s Mej\u00eda y Miguel Miram\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El pueblo gan\u00f3 la guerra, el Presidente Ju\u00e1rez lleg\u00f3 con su carruaje a la capital, los liberales rojos ponen en marcha la segunda transformaci\u00f3n de M\u00e9xico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A mediados del siglo XIX el pueblo mexicano libr\u00f3 una segunda guerra de independencia, \u00e9sta vez, contra la invasi\u00f3n del poderoso ej\u00e9rcito franc\u00e9s de Napole\u00f3n III&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1833,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[122,5],"tags":[305,479,480,481],"class_list":["post-1808","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacados","category-historia-militar","tag-guerra-de-independencia","tag-la-chinaca","tag-mexico","tag-paco-ignacio-taibo-ii"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1808"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1808\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1809,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1808\/revisions\/1809"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1833"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}