{"id":1088,"date":"2020-06-24T09:00:00","date_gmt":"2020-06-24T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/puebloenarmas.com\/?p=1088"},"modified":"2021-01-05T18:27:56","modified_gmt":"2021-01-05T22:27:56","slug":"la-resistencia-de-los-jirajaras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/la-resistencia-de-los-jirajaras\/","title":{"rendered":"La Resistencia de los Jirajaras"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Por Julio Chirinos (El Cabito)<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>L<\/em><\/strong><strong><em>a<\/em><\/strong><strong><em> <\/em><\/strong><strong><em>histori<\/em><\/strong><strong><em>a<\/em><\/strong><strong><em> <\/em><\/strong><strong><em>deformada.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La lucha por los cambios que se vienen\nproduciendo en la sociedad venezolana en la etapa actual\nimplica, en primer t\u00e9rmino, enarbolar las banderas patri\u00f3ticas &nbsp;<em>y <\/em>nacionalistas que sirvan de palanca impulsora &nbsp;al torrente de energ\u00edas\nrevolucionarias que hab\u00edan\nsido &nbsp;mediatizadas por muchos a\u00f1os en el seno de la sociedad\nvenezolana a consecuencia de una dirigida <em>y <\/em>muy bien planificada penetraci\u00f3n cultural que comenz\u00f3\nen los albores de nuestra\nnacionalidad <em>y <\/em>que ha venido minando, desde entonces,\nla conciencia nacional\na fuerza de tergiversar la historia llena de hero\u00edsmo\nde nuestros antepasados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde Oviedo <em>y <\/em>Ba\u00f1os hasta Manuel Vicente Magallanes,\nese inter\u00e9s <em>y <\/em>encargo\nde las clases\ndominantes for\u00e1neas e internas\npara que se escriba la historia a su manera,\nha sido cumplido con disciplina <em>y <\/em>acierto clasista\nsorprendentes, donde los t\u00e9rminos\nde gandul <em>y <\/em>bandolero, en ambos escritores, han buscado el mismo objetivo de ocultar <em>y <\/em>descalificar la gesta gloriosa\nde nuestros ind\u00edgenas, para as\u00ed mantener\n<em>y <\/em>eternizar la dominaci\u00f3n\ncontra las clases populares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Venezuela\nes un pa\u00eds que, desde la \u00e9poca de la conquista hasta nuestros d\u00edas, ha sufrido\nuna profunda penetraci\u00f3n cultural extranjerizante que ha deformado\npremeditadamente toda la historia nacional. Las clases dominantes en el poder,\na trav\u00e9s de sus ide\u00f3logos, se han encargado de relatar esa historia con\nmarcados y premeditados rasgos de dependencia, d\u00e1ndole la interpretaci\u00f3n que\nsirva a sus intereses y en particular a la conservaci\u00f3n y reproducci\u00f3n del\npoder, sepultando en las b\u00f3vedas de una distorsi\u00f3n hist\u00f3rica, todos los gritos\nde rebeld\u00eda y todos los actos de resistencia armada de los explotados con que\nse ha cubierto toda nuestra historia. El rescate de nuestra tradici\u00f3n cultural\nimplica la exaltaci\u00f3n de nuestros valores aut\u00f3ctonos y nacionalistas, rescatan\u00ad\ndo toda la fuerza arrolladora de nuestra tradici\u00f3n libertaria, poniendo en su\njusto lugar la admirable gesta de Guaicaipuro, Los Jirajaras, Andresote, El\nNegro Miguel, Jos\u00e9 Leonardo Chirino, Gual y Espa\u00f1a, Sim\u00f3n Bol\u00edvar y Ezequiel\nZamora, para nombrar solamente los luchadores m\u00e1s descollantes de cada episodio\nlibertario de nuestro pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>El\ndiscurso narrativo de la conquista.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los historiadores comprometidos con el sistema de explotaci\u00f3n y con el discurso narrativo de la conquista se han encarga\u00addo de educar a nuestras generaciones con sus textos de historia adulterada bajo el esp\u00edritu de rendirle pleites\u00eda a los Conquistadores; de erigir estatuas a su memoria en nuestras Plazas y Parques, relegando a un segundo plano y a veces hasta ignorando a los verdaderos h\u00e9roes que se opusieron a la brutal agresi\u00f3n del colonizador espa\u00f1ol. El colmo del cinismo en este discurso colonizador es la instauraci\u00f3n de un 12 de Octubre como el D\u00eda de la Raza obligando a nuestro pueblo a postrarse con admiraci\u00f3n frente a las estatuas de quienes como Crist\u00f3bal Col\u00f3n, Alonso de Ojeda, Juan de Amp\u00edes, Diego de Losada y dem\u00e1s conquistadores, deber\u00edan merecer nuestro m\u00e1s indignado repudio en vez de haber permitido impunemente que un d\u00eda como \u00e9ste se haya convertido en fecha de celebraciones y alabanzas a la bravura del invasor, cuando &nbsp;la verdad fue otra y muy distinta. Precisamente ese d\u00eda, con la llegada del comerciante genov\u00e9s don Crist\u00f3bal Col\u00f3n a nuestras costas de Macuro, comenz\u00f3 la invasi\u00f3n y el saqueo m\u00e1s despiadado de Am\u00e9rica por parte del colonialismo europeo, que, reducidas sus fronteras para la acumulaci\u00f3n de riquezas, necesitaba, como todo capitalismo en expansi\u00f3n, abrirse hacia nuevos mercados. Es as\u00ed como en siglo y medio de invasi\u00f3n ya los europeos se hab\u00edan llevado cerca de veinte mil toneladas de plata y m\u00e1s de doscientas toneladas de oro; bot\u00edn que sirvi\u00f3 para impulsar el surgimiento de la Revoluci\u00f3n Industrial en pa\u00edses como Inglaterra, Alemania y Holanda. Es a trav\u00e9s de este descomunal saqueo que surgen los grandes capitales europeos. Muy lejos est\u00e1 esa historia de dominaci\u00f3n de decirle la verdad al pueblo, que no es otra sino \u00e9sta: ese d\u00eda la avidez de riquezas del insolente colonialismo espa\u00f1ol cort\u00f3, a sangre y fuego, el proceso de evoluci\u00f3n de las clases en nuestro pa\u00eds e impuso por la fuerza de la superioridad tecnol\u00f3gica y militar, un Estado extra\u00f1o a nuestro propio desarrollo hist\u00f3rico como pueblo. En la resistencia armada contra el invasor espa\u00f1ol, existen innumerables cap\u00edtulos de defensa intransigente de lo nuestro, de&nbsp; heroica actitud&nbsp; y no de fiereza como dice Vicente Magallanes, que conviene mencionar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>La\nresistencia armada de los Jirajaras.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como en\nesta oportunidad la intenci\u00f3n es comenzar a destacar todas esas acciones\nqueremos iniciar el tema con uno de los cap\u00edtulos que debe tener para los\nvenezolanos una singular importancia y que adem\u00e1s es uno de los episodios\nocultos, ignorados y tergiversados de la resistencia ind\u00edgena, como igualmente\nse distorsiona y minimiza el verdadero papel y participaci\u00f3n de Ezequiel Zamora\nen la Guerra Federal. Nos referimos a la heroica gesta, prolongada y victoriosa\npor muchos a\u00f1os y llena de riqueza militar, tanto t\u00e1ctica como estrat\u00e9gica, que\ndesarrollaron los Jirajaras desde el estado Falc\u00f3n y en toda la extensi\u00f3n del\nterritorio que circunda a Nirgua en el Estado Yaracuy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La acci\u00f3n\nde resistencia armada m\u00e1s prolongada, tenaz y organizada por parte de la tribu\nde los Jirajaras comienza en la Sierra de Coro en el a\u00f1o de 1513 y se traslada\ncon la misma carga de rebeld\u00eda a las monta\u00f1as y valles de Nirgua en el a\u00f1o de\n1535. Este gesto poco conocido y adulterado por los historiadores de todo\nsigno, va a desarrollarse a partir de entonces en la modalidad de guerra de\nguerrillas hasta el a\u00f1o de 1628. Esta resistencia b\u00e9lica se inici\u00f3, justo cuando\ncomienza el saqueo de espa\u00f1oles y alemanes a trav\u00e9s de los welzares sobre\nnuestras tierras y con esp\u00edritu ind\u00f3mito, opusieron una encarnizada resistencia\nal saqueo extranjero de nuestras riquezas. Se oponen con acciones de\nfusilamiento de sus verdugos a las intenciones de esclavitud, hostigando\nconstantemente a la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola de Coro; hasta convertir la Sierra\ncoriana en su zona de retirada y Cuartel General de la resistencia. Ante la\nsuperioridad militar del invasor espa\u00f1ol no dan pelea frontal ni se aferran a\nning\u00fan territorio, ensayan una singular guerra de guerrillas de gran movilidad\nen un amplio escenario de la sierra para contrarrestar el empuje militar\npermanente del invasor y anulando de esta manera la efectividad de la\ncaballer\u00eda, novedosa arma tra\u00edda por los espa\u00f1oles para la conquista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Estrategia\ny T\u00e1ctica del ej\u00e9rcito ind\u00edgena.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fieles a\nla t\u00e1ctica de no defender territorio, ya para el a\u00f1o de 1545 hab\u00edan llevado la\nlucha a las inmediaciones de Nirgua del Estado Yaracuy, donde se har\u00e1n fuertes\npor m\u00e1s de noventa y tres a\u00f1os. Este hecho y muchos m\u00e1s conforman la tradici\u00f3n\nguerrera de nuestro pueblo y constituye uno de los antecedentes m\u00e1s hermosos y\nde admirable resistencia militar opuesta al invasor en suelo americano. Es\nmenester, por tanto, buscar las razones por las cuales las acciones de combate\nde los Jirajaras duraron tantos a\u00f1os, as\u00ed como tambi\u00e9n es necesario indagar\nsobre los logros desde el punto de vista de la t\u00e1ctica militar, as\u00ed como de su\nposterior aniquilamiento como ej\u00e9rcito y como pueblo ind\u00edgena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La larga y\nefectiva resistencia de esta aguerrida agrupaci\u00f3n ind\u00edgena en el terreno\nmilitar estrib\u00f3, sin duda alguna, en la justeza de su lucha y en el hecho de\nque se constituyeron en varios grupos peque\u00f1os, en guerrillas, para mantener en\njaque y constante hostigamiento a las fuerzas espa\u00f1olas superiores en t\u00e9cnica,\nexperiencia y en armas. Evitaron acertadamente, y al m\u00e1ximo, el\ncomprometimiento de sus fuerzas en choques frontales, tal y como lo buscaban\nlos estrategas de la corona espa\u00f1ola. Diseminados en muchos grupos, adoptaron\nla modalidad de la emboscada como t\u00e1ctica de combate y ello les hizo\ninvulnerables primero y tard\u00edos posteriormente para su total derrota por parte\ndel colonizador, quien tuvo que pagar una elevad\u00edsima cuota de sangre a lo\nlargo de casi una centuria. Esa prolongada confrontaci\u00f3n b\u00e9lica tuvo destellos\nde cierta claridad pol\u00edtica al hacer uso de las alianzas, como ocurri\u00f3 con la\nrebeli\u00f3n del negro Miguel en las mismas monta\u00f1as del Estado Yaracuy, con cuya\nacci\u00f3n de rebeld\u00eda estuvieron comprometidos desde un comienzo. Esta claridad y\namplitud estuvo unida a su indoblegable actitud en defensa de sus territorios y\nsu cultura, obstaculizando, hasta impedir, a costa de inmensos sacrificios\nhumanos, que el invasor explotara las minas de oro de Bur\u00eda en el mismo\nYaracuy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la\nselecci\u00f3n del enemigo principal hicieron gala igualmente, de sabidur\u00eda pol\u00edtica\nal mantener en constante hostigamiento a todas las fuerzas espa\u00f1olas que\npasaban por su territorio o que se dispon\u00edan a fundar Villas que facilitaran el\nsaqueo. A tal punto lleg\u00f3 la resistencia contra el despojo de nuestras\nriquezas, que, en 1562, a veintisiete a\u00f1os de haberse iniciado la lucha armada\nen los alrededores de Nirgua, esta poblaci\u00f3n tuvo que ser abandonada por sus\nhabitantes espa\u00f1oles, al igual que lo fueron las otras poblaciones espa\u00f1olas\ncercanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La\nexpresi\u00f3n m\u00e1s alta del dominio militar y del aprovechamiento de un terreno que\nconoc\u00edan palmo a palmo se explica, sin muchas posibilidades de discusi\u00f3n, en el\nhecho de que entre 1589 y 1628 -\u00a1treintainueve a\u00f1os exactamente\u00a1- todos los\nestrategas militares de la corona espa\u00f1ola investidos con t\u00edtulos de\ngobernadores, entrenados en el arte militar y participantes en muchas\ncontiendas europeas, fueron derrotados por las guerrillas de los Jirajaras y\ntodos tuvieron que retirarse con serios destrozos en sus filas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>La \u00faltima\nderrota del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los\n\u00faltimos intentos de aniquilamiento de la aguerrida etnia de los Jirajaras le\nfueron encomendados, sucesivamente, a los gobernadores Garc\u00eda Gir\u00f3n y\nFrancisco&nbsp; de la Hoz Berr\u00edo, quienes en\n1611 tuvieron que retirarse con el m\u00e1s rotundo fracaso en la dif\u00edcil empresa de\nsometer&nbsp; por la fuerza de las armas a los\nindomables guerreros ind\u00edgenas. Una vez derrotados uno a uno sus enemigos esta\nagrupaci\u00f3n ind\u00edgena se hizo due\u00f1a absoluta, desde el punto de vista militar, de\ntoda la rica geograf\u00eda que bordeaba a Nirgua. Desde estas posiciones\nincursionaban ya sobre poblados importantes como Valencia, abasteci\u00e9ndose de\nlas mercanc\u00edas que gracias al saqueo y expropiaci\u00f3n de sus tierras produc\u00edan y\ntrasladaban los soldados espa\u00f1oles. H\u00e1bilmente evad\u00edan, en una acertada y\nleg\u00edtima estratagema militar, a las fuerzas regulares de la conquista que\nbuscaban el combate en el terreno plano a fin de hacer uso a mansalva y sin\nobst\u00e1culos de la caballer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>La\nestrategia de aniquilamiento del invasor.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante la\nimposibilidad de controlar tan importante y efectivo foco de rebeld\u00eda armada,\nel mando espa\u00f1ol urdi\u00f3 una campa\u00f1a final de aniquilamiento que consist\u00eda en\nunir en una sola fuerza y bajo un mando \u00fanico, a toda la \u00e9lite guerrera\nacantonada en los Ayuntamientos de Nueva Segovia (hoy Barquisimeto), El Tocuyo,\nValencia y Caracas. Los Jirajaras, a juicio de los ejecutantes de la pol\u00edtica\ndel saqueo en la regi\u00f3n, se hab\u00edan constituido en un punto de referencia contra\ntodo el Plan de Conquista en suelo venezolano. Para ese momento hab\u00edan cortado\ncon su victorioso accionar militar todo el tr\u00e1nsito y el comercio colonial que\nproven\u00eda de las Provincias ya sometidas o en camino de sometimiento, como Nueva\nSegovia, El Tocuyo, Maracaibo, Coro y parte de Los Andes. Su apostamiento en un\ncentro de obligada convergencia como lo era Nirgua y sus alrededores, hac\u00eda que\nsu posici\u00f3n fuera, francamente privilegiada y peligrosa desde el punto de vista\npol\u00edtico y de la estrategia militar del agresor extranjero. Una resistencia\narmada victoriosa que se prolongaba a lo largo de casi un siglo y que inflamaba\nel esp\u00edritu de rebeld\u00eda de otros sectores de la poblaci\u00f3n, ten\u00eda que ser\nconsiderada demasiado peligrosa para no empe\u00f1ar en contra de ella todos\naquellos esfuerzos y recursos b\u00e9licos que la doblegaran y la convirtieran, en\nvez de un digno ejemplo a seguir en forma inmediata, en una lecci\u00f3n\ndesmoralizadora para el resto de etnias venezolanas. Hacia ese objetivo estar\u00eda\ndirigida la acci\u00f3n concentrada en hombres y recursos en la estrategia del\nej\u00e9rcito invasor. Fue entonces cuando, previa discusi\u00f3n en la alta dirigencia\npol\u00edtico-militar, el propio Gobernador de Caracas, Juan Meneses y Padilla,\nsali\u00f3 de su recinto ya pacificado con un numeroso y equipado ej\u00e9rcito entrenado\npara el aniquilamiento de los pueblos ind\u00edgenas. En Valencia se le unir\u00edan los\notros tres Ayuntamientos y una vez discutido el Plan Militar, se dirigieron\nhacia la regi\u00f3n de Nirgua, casi liberada por los Jirajaras y all\u00ed establecieron\nsu Cuartel General fortificado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Una\nbatalla final de tres a\u00f1os.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tres\nlargos a\u00f1os, sin embargo, dur\u00f3 la campa\u00f1a del gobierno. Fueron tres a\u00f1os de\nenconada y recia lucha, que dejaron como ejemplo la escogencia de ser\naniquilados, antes que servir como esclavos al conquistador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para\nfacilitar este triunfo espa\u00f1ol sobre nuestros soldados ind\u00edgenas, tal vez jug\u00f3\nun papel de importancia el hecho de haber cometido ahora el error que fue\ndesechado en Coro, al comienzo de la contienda: aferrarse a un territorio.\nAliado de este inexplicable cambio de estrategia, estuvo el hecho de\nsignificativa relevancia de carecer de una jefatura s\u00f3lida, como la de\nGuaicaipuro en el centro, que amalgamara pol\u00edtica y militarmente el resto de\netnias que luchaban dispersas en toda la regi\u00f3n cercana al escenario de batalla\nde este glorioso \u00e9 indomable ej\u00e9rcito de flechas. Adem\u00e1s, pese a que conoc\u00edan\nperfectamente el arte de guerrear del enemigo, no encontraron, finalmente,\nformas nuevas de contrarrestar la superioridad en armamento de los\nconquistadores y, en resumidas cuentas, no encontraron la soluci\u00f3n para salir\nde la precaria situaci\u00f3n de contar, como \u00fanico armamento, el arco y la flecha.\nOtra fatalidad para no culminar con \u00e9xito el desarrollo de la lucha contra el\nacorazado contendiente, fue la de no poder establecer coordinaci\u00f3n alguna con\notros grupos ind\u00edgenas que hac\u00edan resistencia tenaz en varios puntos de la\ngeograf\u00eda venezolana; una vez aislada por completo la guerra de guerrillas de\nlos valientes Jirajaras, el debilitamiento y finalmente el aniquilamiento fue\nun hecho consumado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>La lucha\nde los jirajaras, un ejemplo a seguir.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De un\nepisodio de esta magnitud y trascendencia, de una brillante sostenida y\nvictoriosa resistencia de 93 a\u00f1os, no puede quedar solamente como recuerdo y\nejemplo una fiera hormiga roja llamada jirajara, como lo sostiene Vicente\nMagallanes. A me\u00ad nos que haya un inter\u00e9s clasista en ocultarle al pueblo la\nverdad; en desfigurar&nbsp;&nbsp; aquellas\nexperiencias que puedan encender de nuevo, o reanimar, porque nunca ha sido\napagada, la llama de la rebeli\u00f3n en caso de que un nuevo y moderno invasor\nextranjero intente de nuevo profanar el suelo patrio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para los\nvenezolanos de hoy la extraordinaria experiencia de los Jirajaras fue un camino\njusto y digno contra el invasor de ese momento y de una validez a\u00fan vigente\npara enfrentar enemigos actuales que osen irrespetar nuestra soberan\u00eda\nabusando, al igual que los espa\u00f1oles, de su poderosa maquinaria b\u00e9lica. Es\nnecesario pues, enaltecer y revivir en nuestro pueblo todo el caudal de combate\ny esp\u00edritu de sacrificio que nos legaron, como defensores de nuestro territorio\nlos irreductibles Jirajaras.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPara los venezolanos de hoy la extraordinaria experiencia de los Jirajaras fue un camino justo y digno contra el invasor de ese momento y de una validez a\u00fan vigente para enfrentar enemigos actuales&#8230;\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1250,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[299,303,301,302,171,298,300],"class_list":["post-1088","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia-de-la-guerra","tag-conquista","tag-ejercito-espanol","tag-ejercito-indigena","tag-estrategia-y-tactica","tag-filosofia","tag-jirajaras","tag-resistencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1088"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1088\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1251,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1088\/revisions\/1251"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1250"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puebloenarmas.com\/0\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}