Trump: “¡Maten al Cartero!”

Por Miguel Ernesto Salazar

El Centro Carter, estudia por primera vez en su historia involucrarse de lleno en las próximas elecciones presidenciales de noviembre en los Estados Unidos. El temor a que las elecciones se conviertan en el escenario de la ruptura de la unidad nacional, ha llevado al director del Programa de Democracia del Centro, David Caroll, a declarar ante el diario británico, “Independent”, que el centro está sopesando el «compromiso directo» en «cuestiones electorales estadounidenses». Caroll opina que el estado de “la democracia en los Estados Unidos se ha ido erosionando (…) Esta es la primera vez que realmente lo estamos viendo de manera sólida”.

Tal vez, lo expresado por David Marchick, director del Centro para la Transición Presidencial de la Asociación para el Servicio Público, sea base para la preocupación del Centro Carter: «Los presidentes se han ido descontentos, pero siempre se han ido» y agrega, «hemos tenido muchas elecciones malas y elecciones amargas y el estado de derecho siempre ha triunfado».  Transiciones difíciles se han dado a lo largo de la historia de los EE.UU. como las de Abraham Lincoln después de las elecciones de 1860, las de Herbert Hoover a Franklin D. Roosevelt después de la elección de 1932 o la elección de 2000 entre George W. Bush y Al Gore que terminó con una decisión de la Corte Suprema. ¿Ante una hipotética derrota en noviembre aceptará Trump los resultados? Vale la pena recordar lo expresado por la sobrina del magnate inquilino de la Casa Blanca: “Y desde el punto de vista psicológico, yo sé que para alguien muy narcisista y muy inseguro, perder crearía tanto dolor que lo encontraría intolerable. Él también tiene la idea de que tiene que ganar a cualquier costo porque si no lo hace, no solo sería doloroso, significaría que es un perdedor, lo que en nuestra familia era condenado”. Así que aceptar un hipotética victoria de Biden sería ir contra los principios arraigados en el emporio familiar, cultivados por Fred Trump a sus hijos.

Mensajes como la del director de comunicaciones de la campaña de Trump, Tim Murtaugh, ante la cadena de noticias CBS News: «No sabemos qué tipo de travesuras intentarán los demócratas antes de noviembre. Si alguien les hubiera hecho a George W. Bush y Al Gore esta misma pregunta en 2000, ¿habrían podido prever la prolongada lucha por Florida?». O las declaraciones del propio Trump a principios de semana sobre el venidero proceso electoral, sentenciando, “…terminará siendo una elección amañada o nunca habrá un resultado (…) Tendrán que hacerlo de nuevo y nadie quiere eso”. Y esta otra ofrecida ante la cadena Fox News, «van a enviar 51 millones de papeletas a cualquiera. Nadie sabe quién las va a recibir (…) Es horrible. Todo el mundo lo sabe. No hace falta ni saber de política”, pronosticando que serán «las más fraudulentas de la historia», «Esta va a ser la mayor estafa de la historia (…) Están tratando de robar las elecciones» en referencia a los que los demócratas harían con el voto emitido vía correo que en esta oportunidad se verá incrementado ante el flagelo del pandemia del Coronavirus (al publicar este trabajo, en los Estados Unidos, 5.664.736 están contagiados y 176.317 han fallecido victimas del COVID-19). ¡FRAUDE!, canta anticipadamente el inquilino de la Casa Blanca que aspira a su reelección. Aunque no es la primera vez que el rey del reality show iza la bandera del fraude en una contienda electoral, aun cuando gano en el 2016, Trump denunciaba el fraude en dos Estados de los Estados Unidos.

En esta estrategia configurada por Trump, el Servicio Postal de los Estados Unidos, es el centro del debate. Republicanos y Demócratas, mueven piezas en el ajedrez para asegurarse la victoria en noviembre. Seis Estados “California, Delaware, Maine, Massachusetts, Carolina del Norte y Pennsylvania y el Distrito de Columbia, se sumaron a una demanda el pasado viernes contra el Director General del Servicio Postal de los Estados Unidos, Louis DeJoy, además contra la propia USPS y a Robert Duncan, presidente de la Junta de Gobernadores del USPS por cambios “recientes e ilegales” que afectan el funcionamiento de dicha institución afectando el esfuerzo de llevar a cabo un proceso «elecciones libres y justas». DeJoy, un incondicional de Trump, está bajo la lupa de los demócratas, la demanda en su contra pretende evidenciar que los «cambios operativos y de política del USPS (…) han provocado retrasos significativos en la entrega de correo en todo el país». Incluso un informe del Comité de Supervisión del Congreso afirma que “la entrega a tiempo para el correo prioritario ha seguido cayendo después de una fuerte caída el 4 de julio”. Por si esto fuese poco, una encuesta adelantada sobre el coronavirus por la consultora Harry Poll (Harris Insights and Analytics) entre el 14 al 16 de agosto, estableció que el 54% estimaron un retraso en los envíos de paquetes. Trump está decidido a truncar cualquier iniciativa que signifique fortalecer el Sistema Postal, a pesar que el congreso estadounidense acaba de aprobar $ 25 mil millones para la USPS, restaurar horas extras a los trabajadores de USPS, prohibir la eliminación de máquinas de clasificación de correo y buzones de correo y requerir que todo el correo electoral sea tratado como correo de primera clase. La aprobación, 257-150, contó con 26 republicanos votaron por esta iniciativa demócrata, que seguramente, no pasara el veto que la Casa Blanca impondrá. Un tuit de congresista demócrata Pramila Jayapal, da cuenta del tenor de la batalla que se está librando alrededor de lo que significa para la sociedad estadounidense en momento electoral el Servicio Postal: Hice un llamado al Liderazgo de la Cámara de Representantes para que volviera a convocar al Congreso para que pudiéramos combatir por completo el peligroso sabotaje de Trump al USPS y nuestras elecciones. La Cámara acaba de votar para hacer exactamente eso: revertir los ataques de DeJoy y financiar el Servicio Postal. El Senado debe hacer lo mismo de inmediato”.

Tuiter incluso, acaba recientemente de colocar una nota sobre un tuit de Trump donde señalo que los buzones de correo son un «desastre para la seguridad de los votantes» y «no están desinfectados por Covid». Sobre esto tuiter señalaba que este tuit violaba las reglas electorales: «Colocamos un aviso de interés público en este Tweet por violar nuestra Política de Integridad Cívica por hacer afirmaciones de salud engañosas que podrían disuadir a las personas de participar en la votación«

¿Por qué le teme Trump al Servicio Postal? ¿Cuál es análisis del comando de Campaña de Trump? ¿Cuáles son los mensajes que escucharan en la Convención Nacional Republicana?

Así escribimos la última vez que abordamos el tema electoral en los EE.UU: “Al comenzar el día martes, 28 de Julio, según RealClearPolitics, los números favorecían a Biden sobre Trump, 50.5% a 41.5% (nueve puntos de ventaja)”. Al escribir este trabajo, la ventaja entre Biden y Trump vuelve a tomar el rumbo de los 10 puntos, ubicándose Biden en el 50% y Trump en 42.4%, este último había registrado un recuperación, según RealClearPolitics, cerrando la brecha en unos 6 puntos, todo esto antes de la Convención Demócrata.  Hay ciertos elementos que nos inclinan a pensar que estas serán unas elecciones muy reñidas, en las cuales, no puede darse por descartado al actual inquilino de la Casa Blanca aunque el errático manejo de la pandemia con sus terribles consecuencias sobre la economía estadounidense o que Mary Trump en privado sostenga que su hermano “no tiene principios, nos indique lo contrario.  Por ejemplo, un estudio del propio RealClearPolitics, coloca la aceptación de la gestión de Trump en un 43.7%. Incluso, en medio de este manejo errático de la pandemia, un 24.8% de los estadounidenses creen que su país va por un buen camino. En pocas palabras la base de apoyo de Trump pareciera contar con un núcleo fuerte que oscila entre el 30% y el 40% del electorado. Una  encuesta de Post-ABC News antes de la Convención Nacional Demócrata (CND) muestra que un 65% de los partidarios de Trump dicen estar «muy entusiasmados» con el apoyo al presidente, mientras el 48 por ciento de los partidarios de Biden dicen lo mismo sobre el exvicepresidente. Otro estudio, esta vez de Nate Cohn del New York Times, señala que Trump conserva un respaldo en la clase trabajadora conservadora que los demócratas no han sabido capitalizar a su favor. Miremos incluso la estrategia de Trump antes del discurso de Biden en la CND, el inquilino de la Casa Blanca, realizo un mitin en la ciudad de Pensilvania, lugar de nacimiento de Biden, señalando ante la multitud concentrada en ese momento: “Joe Biden no es amigo de Pensilvania (…) Él es en realidad tu peor pesadilla. Biden apoyó cada uno de los ataques globalistas contra los trabajadores de Pensilvania, el TLCAN, la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio, que convirtió a China en una potencia, el horrible y ridículo acuerdo climático de París, que despojó a nuestra nación de su energía, y el llamado Plan de Energía Limpia». Según una encuesta de Fox News, en Pensilvania Biden llego a tener 10 puntos de ventaja pero en los últimos sondeos, Trump llego a reducir esa ventaja al punto de un empate técnico. Además, la próxima Convención Nacional Republicana (RNC) pudiera ser un nuevo punto de partida en la campaña de Trump, su discurso a diferencia del de Biden en la CND pudiera ser el centro de atención de millones de trabajadores conservadores dudando por quien inclinar su voto. En la CND, según los datos de NewsWhip, fue una persona no identificada necesariamente como una figura política la que logro la mayor cantidad de atención en su discurso, es así como unos 7.6 millones de personas interactuaron en las redes sociales ante la intervención de Michelle Obama. Mientras que el foco de la CND, Joe Biden, logro captar la atención de 1.5 millones de internautas en las redes sociales. ¿Correrá la misma suerte Trump en la Convención Nacional Republicana (RNC)? ¿Captaran más atención que el rey del reality show, personajes cercanos a él como, Donald Trump Jr, Melania Trump, Eric Trump, Tiffany Trump o Ivanka Trump?

¿Qué estrategia arrojará la RNC que culminara este jueves 27 de agosto? ¿Sopranos, mezzos, contraltos, tenores altos, tenores bajos, barítonos y bajos serán capaces de armonizar y cantar FRAUDE? ¿Qué perspectivas ofrecerá el nuevo “Rose Garden” del jardín sur de la Casa Blanca dispuesto especialmente para la RNC? ¿Qué país mostrará al mundo y a su base la pareja de St. Louis que esgrimió armas ante los manifestantes de Black Lives Matter que participarán como oradores en la RNC? ¿Cuál será el mensaje para la base demócrata de Alice Marie Johnson, cuya sentencia de prisión fue conmutada por Trump o la de Vernon Jones, un representante estatal demócrata por Georgia que apoyó a Trump, y acusó a su propio partido de intolerancia contra los afroamericanos?

Desde los propios  organizadores de la convención republicana, ya se vislumbran “Los temas principales de la convención republicana incluirán «la ley y el orden», el «regreso económico» y la «cultura de cancelación»” que imponen calles seguras y combaten la “anarquía de izquierda”. Los mensajes no serán muy distintos a los ya esgrimidos en el monte rushmore por Trump cargados patriotismo rojo, blanco y azul. La RNC será como ya han publicado en tuiter, la “última resistencia,…”. Allí estará “su último defensor. Si lo derriban, Estados Unidos se irá para siempre”. Votar “por @realDonaldTrump como si la vida dependiera de ello», es el mandato. ¿Pero será suficiente? Michelle Obama dijo que los estadounidenses deberían votar por Biden «como si nuestras vidas dependieran de ello». ¿A cuál Estados Unidos le apuestan la vida los estadounidenses?

Esta semana veremos como no solo se perfila la estrategia para los últimos meses decisivos de la  campaña  presidencial en los EE.UU., sino que marcará la dirección de la oposición violenta venezolana en su camino por evitar las próximas elecciones parlamentarias.  

También te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *