Una Pulpería de educación popular en La Boca

Por Dario Di Zacomo (Buenos Aires, Argentina)

Estas notas surgen a partir de conversación sostenida con mi compañera de vida Zahiry Martínez, quien realiza su investigación doctoral acerca de las estigmatizaciones territoriales que conciernen a los habitantes de La Boca y milita la educación popular desde el Bachillerato Popular “La Pulpería” como docente voluntaria desde hace cinco años.

En la actualidad este barrio porteño cuenta, al menos, con tres bachilleratos populares, “La Pulpería” es uno de ellos. Su origen lejano está asociado a los esfuerzos militantes para combatir la exclusión que la agrupación estudiantil “Prisma” con la experiencia en la aplicación del método de alfabetización “Yo sí puedo” y la organización territorial La Pulpería en torno a la recreación, apoyo escolar y vivienda, realizaron en esa comunidad los años posteriores a la manifestación de la crisis en diciembre de 2001. Desde la trinchera pedagógica asumen acciones que buscan reconstruir a partir de lugares combativos la trama social disuelta por el desempleo y la pobreza, creando un espacio educativo en el año 2010 denominado Bachillerato Popular “La Pulpería” como un lugar de “…discusión, intercambio, de encuentro, que permita a las personas conocerse y vivir un proceso de enseñanza-aprendizaje junto con otros/as y que pueda sentir liberación al hacerlo…”(Documento: Construyendo espacios autónomos y comunitarios). Posteriormente se produce un acercamiento político con el Movimiento Popular La Dignidad, pasando a formar parte de la red de bachilleratos populares de esa organización.

La “Pulpe” (como se le conoce al espacio entre sus estudiantes y docentes) encarna un proceso donde confluyen diversos caminos, experiencias e interpretaciones sobre los sentidos políticos de la educativo popular en el trabajo territorial. Es un proceso que va dándose en un fluir de entradas y desplazamientos de esfuerzos colectivos, que enriquecen su propia conformación, al tiempo que permite dar valor a uno de los elementos contrahegemónicos que impulsa “la lucha contra la trampa del olvido”, esforzándose por reconocer su propio proceso histórico particular, en busca de lugares de aprendizaje en la medida que se construye.

Constantemente las comunidades pobres de la ciudad de Buenos Aires sufren una suerte de reinvención de su historia por parte de sectores hegemónicos, La Boca es quizás uno de los laboratorios de ello. Por una parte se reivindica asiduamente un pasado pintoresco, lleno de tango y milonga, tabernas, futbol, usinas y blancos migrantes europeos, como atractivos patrimoniales; mientras se barre bajo la alfombra del turismo a los actuales migrantes latinoamericanos que habitan sus conventillos, a las organizaciones políticas y movimientos populares que luchan por una vida digna en el barrio, al esfuerzo de múltiples comedores populares que pueblan sus cuadras como salvavidas ante el hambre, y a las variadas manifestaciones artísticas y comunicacionales que emergen desde sus paredes sin apoyo institucional o cobertura de las islas culturales que el gobierno de la Ciudad ha ubicado en La Boca. Aquí volvemos entonces a “La Pulpería” como actor comunitario, sus  alumnes y docentes son participantes y protagonistas de un proceso educativo contrahegemónico, y en ello su propia micro historia cobra valor como pieza de la construcción colectiva de lucha que día a día se presenta en este popular barrio porteño.

“La Pulpería” reúne a jóvenes y adultos que quieren compartir la experiencia educativa, para lo cual se agrupan la/os docentes en parejas pedagógicas por cada asignatura, que son divididas en dos cuatrimestres al año. Los conocimientos discutidos en las materias son problematizados desde la politicidad que les habita, al radicalizarse y presentarse diferentes posturas e interpretaciones de los diversos contenidos, en juego con las experiencias propias que la realidad asiste a la/os participantes del hecho educativo. La formación es asumida desde el reconocimiento de sujetos políticos que se encuentran para prepararse como miembros de un colectivo consciente de su poder en la transformación social. Por supuesto, están presentes contradicciones como en todo proyecto colectivo y más aún cuando se trata de la confluencia voluntaria de distintas personas en la acción educativa desde una perspectiva transformadora. Allí las contradicciones son más frecuentes para lo cual el espacio se ha dotado de periódicas reuniones de docentes y estudiantes donde se discuten las diversas actividades del “bachi”.

En otro plano, está la pertenencia al proyecto político del Movimiento Popular La Dignidad, quien establece la conducción político-pedagógica del “bachi”, la cual es al mismo tiempo pensada y repensada desde las propias experiencias de intervención en los espacios educativos que conforman la red de bachilleratos populares de esa organización. La Pulpería se distancia mucho de una escuela de formación de cuadros, no apunta en esa dirección y La Dignidad le otorga suficiente autonomía como para apuntalar la experiencia colectiva en su entramado de acción política que pone en el barrio otros espacios como la Red Puentes (centro de atención y acompañamiento comunitario de personas con consumos problemáticos y situación de calle) y la feria de la economía popular en la Plaza Matheu.

La casa de la Dignidad, a un costado de la mítica “Bombonera”, alberga la sede de “La Pulpe” en el horario nocturno, además del ya mencionado centro Red Puentes, un merendero y apoyo escolar para la/os niña/os del barrio; esto nos lleva a interpretar que la intervención territorial de las organizaciones y movimientos sociales reviste una tarea compleja en un permanente proceso de resignificación, afianzamiento, construcción de alianzas y disputa con otros actores sociales que intervienen y luchan en el mismo territorio, implicando a su vez mirar estas prácticas desde lo multidimensional de variados dispositivos, tecnologías y saberes producidos para, por un lado disputar poder y por otro, afianzarlo con experiencias alternativas de construcción político organizativa en las comunidades.

“La Pulpe” tiene por delante constantes desafíos para sostener su proceso de construcción colectiva en la especificidad de la educación popular de adultos; se debate en una insistente necesidad de hablar de lo pedagógico y no sólo de sus componentes didácticos y evaluativos para trascender el asistencialismo dentro de oportunidades negadas por el Estado; sostener una praxis política que empuje a disputar hegemonía cultural por medio de una construcción alternativa en lo educativo, aspecto que probablemente sea de fuerte relevancia para las organizaciones que accionan en la educación popular. De igual forma lucha por sostener su radicalidad al sentirse parte de un proceso de construcción comunitaria que interpela al Estado y a sus tecnocracias educativas, por el no poco simple hecho de reunir a docentes y estudiantes como voluntaria/os en una escuela comunitaria, no creada desde ninguna política estatal ni por una empresa privada, es una acción radicalmente transformadora.

Finalmente destaco la firmeza con la cual la/os docentes “pulperos” han afrontado el reto de “la cuarentena”, con creativas formas de trabajo virtual desde la complejidad de las condiciones materiales de la/os estudiantes que cuentan con posibilidades de conectividad variable, distintos niveles de alfabetización tecnológica y fundamentalmente solo teléfonos celulares como dispositivos; pero esto, no ha impedido que se sostenga el trabajo educativo del Bachillerato Popular “La Pulpería”. 

Trabajos consultados:

-Facebook.com/bachilapulperia

-Red de bachilleratos Populares Comunitarios (2012) Construyendo espacios autónomos y comunitarios.

– Soto Pimentel; V.;  Martínez Araujo; Z.; Di Zacomo, D. y Gradin, A. (2017) Estado y movimientos sociales: La fagocitación como dialéctica de lo imponderable. Ponencia preparada para el XIII Congreso Nacional de Ciencia Política “La política en entredicho. Volatilidad global, desigualdades persistentes y gobernabilidad democrática”, Sociedad Argentina de Análisis Político y Universidad Torcuato Di Tella, Buenos Aires, 2 al 5 de agosto de 2017

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2 comentarios sobre «Una Pulpería de educación popular en La Boca»

  1. Interesante.¿ Los programas, contenidos y otros criterios pedagógicos son creados libremente por los profesores, por oficinas de educación del gobierno central o de la ciudad, o por la organización política La Dignidad.?¿Reciben alguna formación habilitante para el trabajo?, y, disculpen lo exigente, ¿Conocen de experiencias similares en otros países de la región?.Gracias.

  2. Un idea pedagógica y una práctica que no solo dignifica a los estudiantes,sino que también lo hace con sus profes que apartan su tiempo de las múltiples ocupaciones para compartir sus conocimientos, proporcionarles herramientas para enfrentar la realidad de su entorno.

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