El racismo metafísico de Heil (2)

La imagen corresponde a una manifestación de apoyo de la «ciencia alemana» a Hitler, celebrada en Leipzig, el 11 de noviembre de 1933. Heidegger esta sentado y señalado con una X.

Por Gregorio Pérez Almeida

“También la naturaleza tiene su historia. Pero, ¿quiere decir esto que también los negros tienen historia? ¿O es que más bien la naturaleza no tiene historia? […] cuando se mueven las hélices de un avión, en rigor, no <acontece nada>. Pero cuando ese avión es el que lleva al Führer hasta donde está Mussolini, entonces acaece historia. El avión deviene historia y es, tal vez, cuidado en un museo. El carácter histórico del avión no depende del girar de sus hélices, sino de lo que emerge de esa reunión en el futuro”. M. Heidegger. (Lógica. Verano 1934, pp. 11-12).

La cita es de unos de los cursos que dictó entre 1933 y 1934, pero fueron publicados entre los años 1991 y 1999, es decir que “no había mucho interés” en que se conocieran, ¿Por qué? Porque de acuerdo al análisis detallado y documentado de Emmanuel Faye, es donde más se hace evidente el nazismo de Heil. En ese momento, sus preocupaciones giran en torno al pueblo alemán, su esencia histórica, su relación con el Estado, pero el pueblo alemán concebido racialmente no en un sentido biológico, sino como una “alianza de sangre y espíritu”, esto es “metafísico”. No es raro, entonces, que opine así de los negros… y los judíos.

El “caso Heidegger”, ha sido debatido en muchos países y por muchos años, y en Venezuela, que sepamos, sólo en la Universidad de los Andes, la profesora Gladys L Portuondo, tradujo la introducción y el primer capítulo del libro de Tom Rockmore, El nazismo y la filosofía de Heidegger, disponible en internet. De resto ni lo ignoran.

Rockmore, nos da una clave para enfrentar las autodefensas de las y los profesores de filosofía eurocéntrica, al advertir que él se “separa de la opinión de que para discutir a Heidegger se tiene que ser un experto en su pensamiento; conocer magistralmente su posición; tener capacidad para citar capítulo y estrofa al soltar un manuscrito, e incluso de citar material no publicado para apoyar un argumento”, porque si es así ni los heideggerianos(as) lo podrían defender porque el tipo escribe enredado y tiene un montón de libros publicados. Es más fácil demostrar el nazismo de Heil que lo contrario, porque sus posiciones políticas están a la vista, pero su jerga filosófica es tan esotérica que sólo las y los “iniciados” pueden “comprender” de qué habla cuando no justifica al nazismo.

Un lenguaje oscuro para esconder un fin oscuro, y, exactamente, la concluyente tarea de Faye ha sido (de)mostrar la continuidad de la “jerga” de los años 20, expuesta en su obra Ser y Tiempo, hasta sus escritos y conferencias de 1945.

Y un detalle que recoge Faye, es el guabineo filosófico político de Heil, por ejemplo, en su concepción de la guerra: “Cuando la guerra militar coincide con la victoria aplastante del ejército del Reich nazi, eleva las victorias al rango de ordalías metafísicas donde se juega la esencia de los pueblos y su destino histórico” [como en su curso de junio de 1940, que coincidía la invasión nazi a Francia], pero cuando, al contrario, “los alemanes enfrentan la derrota” [como en 1945], se “limitará a sostener que la guerra no decide nada”. Pendejo no era, por algo sobrevivió y gozó de prestigio internacional mientras otros nazis pagaron sus crímenes con distintos castigos.

Faye, es quizá quien más ha penetrado la enredada jerga de Heil y pone al descubierto las similitudes entre el lenguaje utilizado por los nacionalsocialistas y el empleado por él en parte importante de sus escritos y advierte que aunque “Las correlaciones no implican causalidad, muestran un indicio del paralelismo entre el nacional-socialismo obrerista de Hitler y el nacional-socialismo elitista de Heidegger”, y analiza los términos: Combate (Kampf), Sacrificio (Opfer), Destino (Schick-sal), Comunidad del Pueblo (Volkgemeinschaft), Sangre (Blut), Suelo (Boden), y concluye que: “La relación entre Heidegger y el nacionalsocialismo fue de ida y vuelta. Si el filósofo apoyó y respaldó con su prestigio el movimiento hitleriano, éste inspiró y alimentó su obra, de tal manera que es imposible separarla del compromiso político de su autor».

Un Payaso en los Cuadernos Negros

En 2014 de publicaron en alemán los enigmáticos “Cuadernos negros”, de Heil, especie de diario desde 1930 hasta 1970, en los que se encuentran confirmadas muchas de las hipótesis de su antisemitismo “ontológico” y del apoyo entusiasta y comprometido a Hitler, pero también escribió que “su entusiasmo inicial por el nuevo régimen se enfrió y se transformó en frustración”. Como dijimos, era más nazi que los nazis y se quedó con los crespos hechos.

En el primer cuaderno, traducido al español y disponible, una parte, en Internet, Heil, entusiasmado como siempre por el “gobierno de las palabras”, expone metafóricamente lo que a mi juicio le pasó con los nazis. Analizando el término “definición”, dice:

“La palabra <definición> podemos tomarla en tres sentidos: 1) lo que una cosa es desde siempre; 2) lo que, en función de 1, una cosa está llamada a ser; 3) lo que, en función de 2, una cosa ha acabado siendo. Lo primero podemos llamarlo “ser”, lo segundo “esencia” y lo tercero “determinación”. Para ilustrarlo: nuestras madres nos quieren en función de lo que somos desde siempre y nunca hemos dejado de ser (1), nuestros padres nos quieren en función de aquello que estamos llamados a ser (2), y ambos, padres y madres, se decepcionan de nosotros en función de lo que hemos acabado siendo”.

Lo que son las vainas, eso mismo, pero con la sencillez caribeña, canta el negro ¿sin historia? Andy Montañez en una estrofa del bolero Payaso: *“Uno no es lo que quiere, sino lo que puede ser”.

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