GUERRA IRRESTRICTA

Por Armando «El Chino» Daza

10 puntos sobre la Guerra Irrestricta.

1. Las doctrinas militares son, como todos los acumulados teóricos y científicos de la humanidad, sedimentarias. Se acumulan, agolpan y mezclan con lo anterior, tienen intrusiones que con las presiones se convierten en formas permanentes, así haya cambios rotundos en tecnología o condiciones geopolíticas. Ahora escuchamos hasta la saciedad las llamadas generaciones de la guerra, entrando ya según avezados teóricos yanquis en la guerra de cuarta y quinta generación. Sin soslayar los desarrollos y las sistematizaciones, nuestros pueblos tienen otra forma más propia de catalogar las guerras y de llevarlas adelante. En todo el siglo XX, sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial, las guerras de Liberación Nacional han marcado los senderos de lucha de los pueblos de África, Asia y América Latina. Para esos pueblos, nuestros pueblos, el enemigo imperialista era un monstruo gigantesco a derrotar y las armas y modalidades combativas no se diferenciaban mucho de las del pueblo en armas comandado por Simón Bolívar en su gesta libertadora de inicios del siglo XIX.

Las doctrinas nuestras están fundamentadas en la defensa de la Patria y en la participación de toda la población en ella. Doctrina de la Guerra de todo un Pueblo. Nos envuelven en conceptos imperialistas y descontextuados para nosotros, nos introducen términos diversos como guerra caótica, guerra de cuarta y quinta generación. Tenemos bastante práctica y objetos de estudio. Nuestras propias gestas libertarias, victoriosas y no, y las de otros pueblos como el vietnamita, el chino, el coreano, el cubano y ahora los nuevos caminos de la guerra que se presentan en El Líbano, en Irán e Iraq. La guerra de los pueblos desde su debilidad y resistencia, desde la asimetría en todos los niveles con el enemigo imperialista.

En este ensayo vamos a mirar la doctrina que se denomina Guerra irrestricta, que enarbola el Ejercito Rojo de la potencia emergente más poderosa: China.

2. El inicio del siglo en curso, nos encontró con un imperio único y poderoso. El Gran Capital se situaba en la cúspide y Estados Unidos, como la mayor potencia capitalista, asumía su novedosa condición. Declaraba la guerra al terrorismo, un enemigo difuso, sin margenes ni cara conocida, que podía estar en cualquier paraje oscuro de la geografía mundial y que se convertía en un objetivo a destruir. Se empezaba a consolidar, con la mayor fuerza militar jamás detentada por ningún país en la historia, lo que los imperialistas yanquis veían como el fin de la historia. Según sus teóricos habíamos llegado hasta adonde la humanidad encontraba las posibilidades más altas de democracia, justicia y desarrollo. Empezaban, impunemente ellos creían, las diferentes agresiones imperialistas, los ataques a pueblos y naciones enteras y la supremacía desabrochada del imperialismo yanqui sobre la faz de la tierra. Sin rivales, sin contendores, así se sentían y actuaban impunemente. Sin embargo las respuestas a sus agresiones no llegaron de los Estados. La respuesta surge de un cardumen de insurgencias y actores «privados» que no están obligados por la legislación internacional, y que solamente acogen, algunos de ellos, los Convenios de Ginebra y el Derecho Internacional Humanitario. En todo el Medio Oriente, en Afganistán, Somalía, en Iraq, la respuesta estaba fuera de los marcos que Clausewitz nos legó sobre la Guerra, que para él era entre Estados o quienes pretendían serlo, lo que conllevaba parámetros legales, marcos jurídicos y normas comunes, entre los contrincantes. El enfrentamiento se expande más allá del plano militar, no hay líneas, se torna indistinguible la naturaleza del contrario y sus objetivos.

3. El propio desarrollo armamentístico que determinaba la supremacía militar yanqui, de nada servía en la disputa que se le presentaba, donde insurgencias locales y regionales le respondían de las maneras menos pensadas, incluso en su territorio (hay que tener siempre en cuenta el ataque del 11 de septiembre de 2002). Golpes tremendos en Somalía, Libano y el propio Iraq, les contrastaron su doctrina militar, incluso con la experiencia sistematizada de Vietnam, llevando a la Contrainsurgencia al centro de pensamiento y al de la guerra híbrida, asumida en la segunda década del siglo presente. Concepción que tiene como fuente principal la elaboración de los dos Coroneles superiores chinos.

La Contrainsurgencia como centro y el terrorismo de Estado como forma, es el camino escogido por los yanquis en su guerra permanente contra los pueblos que luchan por la independencia nacional y por su autodeterminación. Cada día más depurada en su construcción teórica y en su aplicación sobre el terreno la llamada por ellos guerra híbrida, la sentimos en todas las esferas de la vida los pueblos que son atacados desde los centros imperiales. La combinación de toda la gama de armas tanto militares como económicas y políticas, pasando por las culturales y las cibernéticas, son puestas en juego en cada agresión y ya están tabuladas en los Manuales del Ejército yanqui. Su estrategia de Amplio Espectro, se convierte en avasallamiento y tragedia para los pueblos que agreden. Sin embargo su hegemonía no se fortalece y en el transcurso de este siglo XXI el mundo unipolar ya no es tan evidente. Hay una unipolaridad-multipolaridad en el escenario global.

4. La correlación de fuerzas a nivel planetario hay que leerla con mucho talento para diferenciar los sujetos políticos, los vectores y las dinámicas que están en juego. La contradicción intercapitalista y entre las potencias emergentes y los Estados Unidos, marcan todo este siglo y se dan en rápidas ráfagas de confrontación, en medio de la aparición en la escena, o mejor reaparición en escena de Rusia, otrora Unión Soviética y China, imperio milenario que irrumpe desde la mitad del siglo pasado, buscando de nuevo su posición como país central y poderoso en el mundo. Los Estados Unidos mantienen su preponderancia global, sustentada en desarrollos científicos, militares y su elevada capacidad económica. Su despliegue global se destaca a nivel militar, político y cultural. No tiene rivales en ese campo. China emerge como potencia económica y sabe que para sustentarse, crecer y permanecer necesita de una fuerza militar defensiva disuasoria de gran tamaño y potencia.

Rusia también ha podido continuar sobre las formidables bases industriales y científicas que heredó de la Unión Soviética, reordenando la debacle producida por la implosión, que conllevó catastróficas rupturas sociales, políticas y económicas, para darle vida de nuevo a su gran país, que con su potencia nuclear contiene el avance de la dirección imperialista de asalto del mundo y sus recursos naturales, desarrollando nuevas armas dentro de una doctrina defensiva y de respeto al derecho internacional.

Regionalmente aparecen nuevos sujetos políticos que se contraponen a los planes imperiales o son aliados de viajes cortos. Las nuevas potencias nucleares como la India, Pakistán, Corea del Norte, la potencia regional de Irán. El mundo en bloques se esta construyendo con gran dificultad. América del Sur, inició ese camino complejo y lleno de conflictos con los yanquis y sus representantes en cada nación.

5. China, ha logrado para el año 2015, tener unas fuerzas armadas con desarrollo medio, que sustentan su avance en una doctrina militar esencialmente consciente de su debilidad y al mismo tiempo de su fuerza. Sin embargo esa conciencia de la superioridad imperialista y de su debilidades es la que ha determinado la construcción de la Doctrina militar que se fundamenta en la guerra asimétrica y que contiene la filosofía de la Guerra Irrestricta. En estos momentos China tiene el Ejército más grande del mundo, con la mayor cantidad de hombres y mujeres en armas, tanques, vehículos blindados de combate y submarinos. Para 2016 mantenía 260 ojivas nucleares y ha entrado de lleno en las potencias que dominan el espacio sideral. Es la primera vez que el hombre conoce el lado oscuro de la luna a partir de un observador robótico que puso allá China. Hace poco destruyó un satélite propio, en una prueba balística de aprestamiento. Su presupuesto de defensa es la cuarta parte del de EEUU. Su despliegue global es nulo, su desarrollo de armas piloteadas remotamente (UAV) llamadas drones, de alcance estratégico, es casi cero. Sus alianzas estratégicas son nulas, más allá de con Corea del Norte. China tiene frontera con 14 países, con varios de los cuales hay dificultades. Sin embargo en base a una concepción realista fundamentada en su propia condición y en la lectura correcta del adversario principal, sus desarrollos importantes en áreas no convencionales, desarrollos asimétricos, han logrado marcar un nivel de contención en las posibles agresiones no nucleares del imperialismo yanqui y sus aliados, sobre todo en el Mar de China y en el Pacifico.

6. Los coroneles chinos Quiao Liang y WangXiangsui escriben su libro Guerra sin restricciones, en 1996. Estos coroneles de la nueva generación de militares chinos, se desenvuelven en la dinámica de su gran país, por construir capacidades y condiciones suficientes para defender su independencia, su opción socialista y devolver a su patria el brillo milenario. Piensan desde la lógica de un país en desarrollo con capacidades futuras pero con una clara condición de debilidad y de peligro, que puede durar décadas. Asumen como condición inicial la imposibilidad de lograr en corto tiempo la paridad estratégica y perciben que la única posibilidad es no asumir el mismo juego del enemigo. No respetar, si se pudiera decir así, los métodos de la guerra y los usos occidentales hasta ahora conocidos en las contiendas.

La ruptura con una visión cuantitativa, convencional, de llevar el récord de armas y su preponderancia tecnológica, a moverse en el campo de lo cualitativo y quebrar el campo de batalla clásico. Los coroneles chinos no hayan limites territoriales, culturales, sociales, económicos, científicos en los cuales un país más débil pueda llevar acciones de confrontación y de guerra. Tampoco tienen limites en la subversión del orden, en la utilización de los delitos, en la ruptura de las costumbres y tradiciones, en las condiciones ambientales, financieras y legales de enemigo. Todo esto en plena cooperación y simultaneidad, si fuera necesario y combinada lógicamente con el poder convencional que no se puede abandonar. Su condición es quebrar la imposición del reto imperial, por las vías más inesperadas, con los medios menos costosos, creando un nivel de inoperancia y desconcierto en la moral enemiga.

Para entender el concepto de Irrestricto es necesario entender cuales son las talanqueras, los espacios, campos, niveles y ámbitos que se consideran hay que romper cuando se tiene al frente un enemigo del tamaño de los Estados unidos. Una condición central es romper las reglas hasta ahora establecidas y el marco de lo Convencional en el sentido militar, los desarrollos esperados en el hasta ahora clásico devenir de la disputa en capacidad de fuego y desarrollo armamentístico.

7. Esencialmente, los coroneles chinos llaman en su libro a superar los limites que hay entre el campo de batalla clásico del que no lo es.

Para ellos hay que romper con las fronteras y no suponer limitado el campo de batalla a su territorio nacional y menos a permanecer sumido como victima de la agresión sin difuminar la crisis en los aliados de ese agresor. Romper no solo las fronteras, avanzar hacia el territorio, hacia la cultura, hacia la economía, hacia el Internet, hacia la vida cotidiana del enemigo y sus aliados y convertir la crisis en un fenómeno regional y global. El conflicto es supranacional.

La guerra del futuro, incluso la que ya esta en curso, desde el punto de vista de estos dos generales, permea no solo el dominio militar. La guerra se da en diversos dominios de la vida humana y de las sociedades y avanza en la medida que la ciencia y el pensamiento humano avanza. La guerra circunscrita al campo de batalla clásico ya desaparece, ya el dominio territorial no es suficiente y ese ámbito circunscrito desaparece. Hay que prepararse para las guerras supradominio. Guerras comerciales, guerras culturales, guerras de inteligencia y de tecnología, diplomáticas e informativas, todos los dominios se presentan ahora en la agenda ofensiva constante y tienen fines bélicos. No hay dominio exclusivo para la guerra. Ni hay condiciones previas, incluso convencionales o acordadas, que impidan la respuesta táctica o estratégica. Contra un enemigo que tiene copado el dominio convencional de la guerra, no hay limites en la posibilidad de lograr que su poder se debilite o incluso sea inane.

Los medios disponibles y los que se creen, todos los que sean, se deben combinar, sean militares o no militares. No hay limites en la defensa de un país débil. Desde la acción subversiva, la posibilidad de dañar sicológicamente a los soldados enemigos, de asesinar y eliminar a quien sea necesario dentro del marco de la estrategia o de los planes tácticos.. Los medios están ahí y se utilizarán de acuerdo a las necesidades sin restricciones, pues el enemigo no las tiene. El uso de todos los medios es una de las principales acciones imperialistas en este siglo XXI. Ejemplos como la agresión a Cuba, Irán y Venezuela son clásicos en la combinación de todos los medios, sin llegar aún al uso de los medios convencionales militares, pero creando un alto grado de sufrimiento y desestabilización en esas sociedades.

La definición de Medios es un poco difícil pues tiene que ver con el contexto en que se realiza y su tiempo y forma. A veces los medios se convierten en objetivos o al contrario pero lo importante es que para los coroneles chinos, la mirada está en que todos los medios pueden ser usados en la acción bélica de defensa de un país débil.

La Guerra irrestricta no concibe niveles de escalonamiento en la guerra y no transcurre a través de fases. Rompe con los clásicos sentidos occidentales y plantea solo cuatro fases o niveles que van mirando desde lo superior, La Gran Estrategia que se podría definir como la política de guerra de un país o de una alianza de países, que desarrollan estrategias de guerra de largo aliento y que conducen si se puede decir filosóficamente las contiendas. Luego vendría la estrategia de la guerra propiamente dicha, estratagemas de guerra que un país determina para que todas las acciones tácticas se circunscriban a ella. y luego vendría la condición operacional o arte de la guerra que al llegar al nivel de las batallas o campañas modela o se traduce en las formas combativas con que las tropas combaten al enemigo en el territorio.

8. Hay varios elementos esenciales en el pensamiento de la Guerra Irrestricta. Su no linealidad y complejidad se manifiestan en la profundidad de su análisis y propuesta.

La guerra se libra en todos los escenarios. En todos los ámbitos científicos, naturales, sociales y tecnológicos. Es Omnidireccional. Todos los dominios estan circunscritos a su interés y concepto. Romper los marcos clásicos militares, aire, tierra, agua, extraterrestre y submarino y avanzar por los dominios tecnológicos, culturales, científicos, etc, donde la guerra no aparece en términos estrictamente militares y donde los métodos pueden ser tan sutiles como tan violentos. No hay nada por fuera del marco de la guerra irrestricta. Todos los recursos de un país, toda su potencia nacional se combina para la guerra de defensa y tiene por supuesto una conducción centralizada y única. Todo el poder nacional está al servicio de la defensa y queda a disposición del Comando y control superior.

Esta omnidireccionalidad, esta combinación compleja de los medios y las capacidades se dan en un plano que conlleva la sincronía, la concreción en en el tiempo, que aunque no es simultaneo se va engarzado a una dinámica espacio-temporal sincrónica dentro de los planes estratégicos del mando.

En tanto no hay restricción en las formas y usos para la guerra, las medidas igualmente son ilimitadas. Al buscar un objetivo, que seria lo único limitado de la guerra irrestricta, no hay limite en las medidas que combinarían los dominios, los niveles y los medios, creativamente, sin restricciones.

Romper la visión que tiende a la simetría con el enemigo imperialista se convierte en un principio tanto de esta mirada como de la misma doctrina militar china. A partir del estudio clásico de las vulnerabilidades principales del enemigo y las ventajas propias, los Coroneles chinos desarrollan una concepción que tiene en su centro la conciencia de la asimetría y por tanto la respuesta no convencional a los desarrollos necesarios para lograr quebrar los poderes reales y las capacidades del enemigo, al menor costo, con la mayor racionalidad y jerarquía en la inversión y el desarrollo de las respuestas bélicas y armamentísticas. Los campos de la computación cuántica, los misiles hipersónicos, las armas láser y de pulso electromagnético, el desarrollo satelital, los desarrollos en comunicación e Internet, los avances criptográficos, las armas submarinas de velocidad superior, serían algunos de las direcciones escogidas al estudiar las vulnerabilidades del enemigo y las potencialidades propias de la República Popular de China.

Todo esto con otro principio que es el de la racionalidad, el del menor gasto y consumo para la respuesta. Emplear más para perseguir los objetivos limitados, tambien jerarquizados, con el mínimo racional de inversión, que conlleve en convertir los elevados gastos del enemigo, en perdidas. Por ejemplo un proyectil indetectable anti-portaaviones. El gasto de esta investigación y desarrollo es miles de veces menor que el de construir un portaaviones y hace inservibles, al menos en aguas chinas esos portentos tecnológicos y militares, que con un proyectil de estos serian hundidos.

9. El pensamiento chino y su practica social y cultural, política y científica no tiene símil en nuestra cultura occidental. El pensamiento estratégico de largo aliento para los Chinos fluye de su cultura milenaria y les permite verse como una continuidad en el tiempo por miles de años y hacer planes que nosotros no concebimos, de cien años, en el desarrollo de sus sociedades y de su renacimiento actual. Igual lo hacen en los procesos de desestabilización de sus enemigos en potencia. La guerra está en curso. Los cimientos de la defensa y del ataque se van poniendo en décadas, en años de preparación, donde se carcome al adversario, en medio de la construcción de una respuesta estratégica de largo aliento, por fuera de los marcos del tiempo estratégico occidental y de su cultura estratégica. La no linealidad de sus acciones, la condición sutil de sus avances, la utilización de su llamado ahora poder blando o Soft Power, agregan a esa condición identitaria.

10. El pensamiento estratégico en estos momentos de los chinos es: «Ustedes luchen a su manera y yo a la mía». Han establecido lineas de desarrollo de sus capacidades vinculadas a alta tecnología, a la implementación de las nuevas tecnologías de punta en los Comandos de control, en la comunicación satelital de ultimas generaciones, en el desarrollo de la computación cuántica y el manejo de elevados desarrollos en inteligencia, manejos de Bases de Datos y penetración en las redes enemigas. Todo esto dentro de la puesta en punta de las más rápidas redes de intercambio de información. Y sostenida en una poderosa red de expertos en penetración de las fortalezas digitales enemigas.

El pensamiento maoísta de enfrentar a los tigres de papel, se desarrolla en esta doctrina que busca las vulnerabilidades principales de sus enemigos más poderosos, actuando en todas las direcciones no convencionales, por encima de todos los niveles y dominios, con los objetivos limitados y claros en una guerra sin tiempo, sin limites, sin restricciones.

Para nosotros los patriotas venezolanos, es un estudio necesario este sistema de pensamiento militar y doctrinario chino. Es esencial lograr que la doctrina bolivariana de la Guerra de Todo el Pueblo se enriquezca con los avances y fortalezas de otros pensamientos y doctrinas de nuestros aliados y amigos.

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